Muse dispara a Meta: éxito en el App Store y pulso con Amazon por las compras

El nuevo agente personal de IA de Meta arrasa entre los usuarios y empuja la acción más de un 20% en dos semanas, pero Amazon le ha cerrado la puerta de las compras en su tienda y varios sectores empiezan a temblar.
Meta ha encontrado en Muse, su nuevo agente personal de inteligencia artificial, el espaldarazo que necesitaba en el mercado del consumo. Desde su lanzamiento, la aplicación se ha disparado hasta lo más alto de la App Store de Apple, por delante de ChatGPT, y la acción de la compañía se ha anotado una subida de más del 20% en apenas dos semanas. Ese impulso llega justo antes de Meta Connect, la conferencia anual de desarrolladores en la que Mark Zuckerberg toma la palabra este miércoles por la tarde y donde se espera que la empresa saque pecho de su apuesta por la IA. En lo que va de 2026, las acciones de Meta suben un 13%, todavía algo por debajo del 16% que se anota el Nasdaq, tras un arranque de año en el que se quedó atrás respecto a otras grandes tecnológicas.
La propuesta de Muse es ambiciosa: puede reservar citas y viajes, rellenar formularios electrónicos en nombre del usuario, vigilar las cámaras de seguridad del hogar y también comprar por nosotros, buscando un producto concreto entre distintas webs y marketplaces y enlazando con Shopify o Stripe para el pago. Ahí es donde ha saltado la chispa. Amazon ha bloqueado a Muse la posibilidad de comprar en su aplicación de comercio electrónico, alegando que vulneraría sus condiciones de servicio. La compañía ha defendido que las aplicaciones de terceros que ofrecen comprar en nombre de los clientes en negocios ajenos «deberían operar abiertamente y respetar las decisiones del proveedor de servicios sobre si participar o no». Meta, por su parte, ha declinado hacer comentarios.
No es un movimiento aislado. Amazon ya demandó a Perplexity en noviembre, acusando a la startup de ocultar sus agentes de IA para seguir rastreando su web sin permiso, y también ha bloqueado herramientas de este tipo procedentes de OpenAI y Google. El patrón es claro para Matthew Hassett, consejero delegado de la firma de relojes inteligentes Loftie (que vende en Amazon) y de la startup de comercio electrónico con IA Deliberate: el modelo de Amazon consiste en «proteger ferozmente la relación con el cliente», y el amable «respeta las decisiones del proveedor de servicios» viene a significar «no en nuestra estantería». Max Willens, analista de Emarketer, añade el contexto de fondo: durante años Amazon fue el primer sitio al que acudían los estadounidenses para comprar online, pero cada vez más gente empieza ese recorrido directamente en un asistente de IA, así que el gigante del comercio tiene motivos para ponerse defensivo.
El movimiento de Muse no solo inquieta al comercio electrónico. Las acciones de compañías de servicios financieros como Charles Schwab y LPL Financial Holdings cayeron el martes, mientras que las de los portales de viajes Booking Holdings y Expedia se desplomaron el miércoles, ante la perspectiva de que un agente capaz de reservar y gestionar operaciones se meta en medio de su negocio. El escepticismo no solo viene de los competidores: Joseph Turow, profesor emérito de la Universidad de Pensilvania y experto en medios digitales y privacidad, avisa de que «la gente va a ser muy cautelosa», y aunque habrá adoptadores tempranos y otros acabarán «seducidos» por el ahorro que promete encontrar el mejor descuento, Meta todavía tiene un largo camino para convertir este arranque en un producto ganador. El escrutinio sobre la compañía tampoco ayuda: el mes pasado acordó pagar hasta 17.000 millones de dólares para zanjar una demanda de varios estados que le acusaban de tergiversar el alcance del daño a la salud mental de menores causado por aplicaciones como Facebook e Instagram.
En Wall Street, la reacción ha sido mayoritariamente optimista. Los analistas de Cantor, partidarios de comprar el valor, publicaron un informe titulado «Meta corre mientras la IA marca el ritmo» en el que reconocen que el modelo de negocio de Muse aún no está claro para una compañía que ingresa casi todo por publicidad digital, pero consideran evidente la oportunidad: creen que la economía unitaria del agente está subvencionada en esta primera fase y que hay varios caminos hacia un modelo freemium rentable. Los de Mizuho, con una recomendación equivalente a comprar, señalan que Meta Connect llega en el momento justo para la compañía. Todo ello en un momento delicado para el sector: Anthropic y OpenAI han pedido frenar el ritmo de desarrollo de modelos ante el temor de que una IA avanzada se salga de control, y esa discusión sobre los límites de la tecnología es exactamente el terreno en el que Muse tendrá que jugar.
El análisis de Salseo
- Muse no es (todavía) el negocio de Meta: la compañía vive de la publicidad digital. Lo que está en juego es no quedarse fuera de la próxima puerta de entrada a internet, el asistente que decide qué compramos y dónde. Si Muse se convierte en ese intermediario, Meta captura el momento previo a la venta; si los comercios le cierran la puerta, pierde justo la parte que lo hace valioso.
- El bloqueo de Amazon no es una anécdota aislada, es un precedente: quien tiene la relación directa con el cliente no va a regalar el acceso. Amazon ya demandó a Perplexity y bloqueó a OpenAI y Google. La señal a vigilar es doble: cuántos minoristas imitan el veto en las próximas semanas y si el bloqueo acaba afectando también a los pagos vía Shopify o Stripe, porque ahí Muse se quedaría sin la pata comercial.
- Las caídas de Booking, Expedia, Charles Schwab o LPL Financial son la lectura más interesante del día: el mercado ha entendido que si un agente puede reservar viajes o mover dinero por ti, esas compañías dejan de controlar el momento de la venta y pasan a ser proveedores invisibles. Es la primera vez que Muse mueve precios fuera de Meta, y anticipa un castigo a todos los negocios que aportan sobre todo interfaz y no capacidad propia.
- El dato que falta es la rentabilidad: Cantor admite que Muse está subvencionado en esta fase. Meta Connect es la cita para comprobarlo, si se anuncia un plan de pago o freemium y si la compañía da alguna pista del coste de cómputo que arrastra el agente. Sin eso, la subida del 20% se apoya en expectativas, no en cuentas.