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Meta sube un 34% con Muse, pero un inversor avisa: las descargas no pagan las facturas

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Meta sube un 34% con Muse, pero un inversor avisa: las descargas no pagan las facturas

Meta acumula una subida del 34% en septiembre impulsada por Muse, su nuevo agente de IA para consumidores. Un inversor escéptico sostiene que su popularidad no demuestra que el negocio de IA sea ya rentable.

Las acciones de Meta han vivido un septiembre espectacular: se han revalorizado alrededor de un 34%, con un último empujón del 3,5% solo el jueves. El detonante de este entusiasmo tiene nombre: Muse, el nuevo agente de inteligencia artificial para consumidores de la matriz de Facebook, que desde su llegada a principios de mes ya acumula millones de descargas. El producto es capaz de hacer tareas muy variadas, desde enviar correos y reservar viajes hasta comprar y cerrar transacciones, lo que le abre a la compañía una vía adicional dentro de la IA para el gran público. Los inversores, además, confían en que esa adopción inicial sea el primer paso para convertir su gigantesca base de usuarios en clientes de pago de servicios de IA.

Sin embargo, no todo el mundo lo ve igual. Un inversor conocido con el seudónimo Rational Techne (RT) cree que sería un error engañarse: que Muse tenga tirón no valida la enorme cantidad de dinero que Meta está gastando en inteligencia artificial. Su argumento central es que la adopción inicial todavía no demuestra que exista una rentabilidad real detrás, esa que el mercado ya está dando por hecha en el precio de la acción. "Muse, de hecho, no es una prueba de monetización de la IA", sostiene. Para él, la clave no está en cuánta gente se descarga la aplicación, sino en cuánto dinero aporta de verdad cada uno de esos usuarios. Según los datos que se manejan, Meta ofrece planes de suscripción de Muse de 20 y 100 dólares al mes, pero los servicios avanzados de IA exigen recursos de computación caros cada vez que un cliente los utiliza de forma intensiva.

El punto que más le escuece son las expectativas de margen. Frente a un análisis que planteaba que las suscripciones de Muse podrían llegar a tener márgenes operativos del 35%, su respuesta es contundente: "No hay absolutamente ninguna evidencia de que algo así sea ni remotamente posible, mucho menos plausible". Y de ahí nace su segundo riesgo, uno que las cifras de descargas no dejan ver: si atender a los suscriptores cuesta más de lo que esos suscriptores pagan, crecer en usuarios significaría sumar gastos sin la recompensa en beneficios que anticipan las previsiones más optimistas. "Es muy probable que las suscripciones de Muse sean un viento en contra de métricas de rentabilidad como el beneficio por acción, y no un impulso", añade.

El resultado es una compañía con un producto popular que todavía tiene que demostrar que puede ser rentable, justo mientras sigue comprometiendo sumas ingentes de dinero en infraestructura de IA. Y la subida de septiembre hace que esa incertidumbre pese más, porque la acción cotiza ahora bastante más cara que hace unas semanas. De hecho, el rally ha llevado al valor muy cerca de donde Wall Street cree que debería estar dentro de un año: el precio objetivo medio de los analistas es de 788,34 dólares, apenas un 2% por encima de los 772 dólares actuales. En palabras del propio inversor: "Todos los problemas de Meta siguen ahí, y ahora la acción simplemente tiene un precio mucho más exigente". Por todo ello, asigna a las acciones de Meta una calificación de venta.

El análisis de Salseo

  • El detalle que rompe la lógica del titular: un anuncio publicitario apenas tiene coste marginal, pero cada tarea que ejecuta un agente de IA sí consume cómputo. Si alguien paga 20 dólares al mes y usa mucho el producto, ese suscriptor puede costar más de lo que ingresa, de modo que sumar usuarios engordaría los gastos en vez de los beneficios.
  • Por eso la comparación con los márgenes publicitarios de Meta es tan peligrosa: el negocio de anuncios es una máquina de rentabilidad porque servir a un usuario más es casi gratis, mientras que en IA el coste crece con el uso. Igualar esos márgenes exigiría que el cómputo se abaratara muchísimo o que Meta pudiera subir precios sin perder clientes.
  • Señal concreta a vigilar: en los próximos resultados, cuánto sube el gasto en infraestructura y si la compañía desglosa por separado los ingresos de suscripciones de IA o los diluye dentro del total. Si Muse crece en usuarios y el beneficio por acción se resiente, el escéptico tendrá razón.
  • La otra cara: la acción se ha comido en un mes casi todo el recorrido que le daba el consenso de analistas (objetivo medio de 788,34 dólares frente a 772 actuales), así que el margen de error es mínimo y cualquier tropiezo se paga caro. Pero también conviene relativizar: la opinión de un inversor particular no cambia los números del negocio, solo el ánimo del mercado.

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Fuente: TipRanks