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Meta negocia con fiscales de EE. UU. un acuerdo para zanjar el juicio por adicción de menores

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Meta negocia con fiscales de EE. UU. un acuerdo para zanjar el juicio por adicción de menores

Meta y los fiscales generales de varios estados de EE.UU. han hablado de llegar a un acuerdo en mitad del juicio que la acusa de diseñar Facebook e Instagram para enganchar a los adolescentes. Un pacto evitaría el veredicto, pero podría incluir costes y cambios en el diseño de sus redes.

Meta y los fiscales generales de varios estados de EE.UU. han mantenido contactos para explorar un acuerdo en plena celebración del juicio que acusa a la empresa de haber diseñado Facebook e Instagram para enganchar a los adolescentes. Lo ha adelantado Bloomberg y, aunque no hay nada cerrado, el simple hecho de que ambas partes se sienten a negociar con el juicio en marcha confirma que el caso es más grande de lo que a Meta le gustaría.

La demanda, considerada un caso de referencia, sostiene que la compañía usó deliberadamente mecanismos de diseño y algoritmos para crear adicción entre los menores, priorizando el tiempo de uso frente a su bienestar. Es la clase de causa que, de llegar a una sentencia condenatoria, podría obligar a Meta a cambiar el funcionamiento de sus dos grandes redes sociales y a pagar una compensación millonaria. De ahí que un acuerdo a mitad del juicio no sea una simple salida burocrática: sería una forma de evitar que un jurado fije un precedente legal con efectos sobre todo el sector de las redes sociales.

Para un inversor, la noticia tiene doble cara. Por un lado, un pacto eliminaría la incertidumbre de un veredicto en contra y permitiría a Meta cerrar un flanco legal con los estados. Por otro, cualquier acuerdo razonable incluirá costes económicos y, casi con toda seguridad, compromisos sobre cómo se diseñan los productos para menores, algo que puede afectar a la métrica que más importa en este negocio: el tiempo que pasan los usuarios dentro de la app y, por tanto, la publicidad.

El impacto no se quedaría en Meta. Una solución pactada en este caso daría munición a los reguladores y a los críticos de las redes sociales para exigir cambios al resto de la industria, y los propios estados ya han abierto frentes similares contra otras plataformas. Lo que ocurra en los próximos días marcará si hay anuncio oficial, indemnización y qué medidas acepta Meta para proteger a los menores. Hasta entonces, solo estamos ante una negociación en plena batalla judicial.

El análisis de Salseo

  • Que las partes negocien a mitad del juicio indica que el riesgo de un veredicto en contra es real para Meta. Un acuerdo le permitiría comprar certidumbre, pero el coste no será solo económico: casi seguro implica aceptar cambios en el diseño de Facebook e Instagram orientados a los menores.
  • El verdadero peligro para el sector no es la multa, sino el precedente. Si Meta pacta con los fiscales estatales, otros estados y demandantes privados tendrán un manual de referencia para presionar a las plataformas con algoritmos que fomentan el consumo de contenido.
  • Para el accionista, la lectura contraria: cerrar este caso no acaba con el escrutinio. Los padres, los colegios y el Congreso siguen teniendo a las redes sociales en el punto de mira, así que el desgaste regulatorio y reputacional de Meta no desaparece con una firma.
  • La señal a vigilar no es el titular del acuerdo, sino sus letras pequeñas: cuánto paga Meta y qué medidas de protección de menores acepta. Si incluyen límites al uso o cambios en los algoritmos de recomendación, el impacto en ingresos publicitarios puede ser más duradero que la propia indemnización.

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