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Meta estrena Meta One: suscripciones de pago para Facebook, Instagram, WhatsApp y su IA

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Meta estrena Meta One: suscripciones de pago para Facebook, Instagram, WhatsApp y su IA

Meta lanza Meta One, un programa de suscripciones con planes para particulares, creadores y empresas que convive con la experiencia gratuita: precios desde 2,99 dólares al mes y hasta 499 dólares para equipos.

Meta ha presentado Meta One, su nuevo programa de suscripciones con el que la compañía quiere empezar a cobrar por parte de sus servicios. El anuncio, publicado este martes 15 de septiembre, describe planes pensados para tres tipos de usuarios —particulares, creadores de contenido y empresas— que funcionan sobre Facebook, Instagram, WhatsApp y Meta AI, la inteligencia artificial de la casa. El lanzamiento llega con más de 50 funciones nuevas y la idea es seguir ampliándolo más adelante a Edits (su app de edición de vídeo), a las gafas de realidad aumentada y a otros productos.

La estructura de precios tiene varios escalones. Los planes de un solo producto arrancan en 2,99 dólares al mes; los paquetes individuales (los que combinan varias apps) cuestan 7,99 dólares al mes, y los paquetes para creadores y empresas se van a 14,99 dólares al mes. Por encima hay dos niveles más caros: Expert, a 149 dólares al mes, y Max, a 499 dólares al mes, pensados para equipos que gestionan cuentas a gran escala y que necesitan el máximo nivel de acceso a funciones y de capacidad del agente empresarial de Meta. La compañía insiste en un punto clave: la experiencia básica de sus aplicaciones y de Meta AI sigue siendo gratis, y esto no cambia. Lo que se paga es el acceso a capacidades más especializadas y a un uso ampliado de la IA.

Meta One no nace de cero. A lo largo de este año la empresa ya había estrenado sus planes de producto único —Instagram Plus, Facebook Plus y WhatsApp Plus—, con funciones extra de conexión, creatividad, organización y personalización dentro de cada aplicación. Ahora llega un paso más: los planes Core y Premium combinan todo lo anterior con más uso de las capacidades de IA que más recursos consumen, como generar y editar imágenes y crear vídeos con los modelos Muse, o usar herramientas integradas como Restyle en Instagram. La semana pasada, además, Meta presentó Muse, un agente personal de IA diseñado para que cualquiera pueda utilizarlo sin complicaciones.

El movimiento tiene una lectura económica clara: Meta quiere empezar a monetizar de forma directa su apuesta por la inteligencia artificial. Hasta ahora casi todos sus ingresos venían de la publicidad, y el desarrollo de la IA se ha convertido en un gasto enorme. Solo Meta, Amazon, Microsoft y Google tienen previsto gastar en conjunto unos 724.000 millones de dólares en proyectos de capital este año, una cifra que podría acercarse a los 950.000 millones en 2027. En ese contexto, cobrar por las funciones más costosas de computación —generar vídeo o imagen con IA cuesta dinero real en servidores— ayuda a cubrir parte de esa factura y abre una vía de ingresos recurrentes menos dependiente del ciclo publicitario. La pregunta abierta es si los usuarios están dispuestos a pagar por algo que hasta ahora tenían gratis, y hasta qué punto Meta logra ampliar el catálogo de pago sin erosionar la experiencia gratuita que sostiene su enorme base de usuarios.

El análisis de Salseo

  • Meta lleva toda su vida dependiendo de la publicidad, y ese negocio va bien pero es cíclico: si la economía se enfría, los anunciantes recortan. Las suscripciones le dan una segunda pata de ingresos recurrentes y más predecibles, y además le permiten enseñar a los mercados una historia nueva justo cuando el gasto en IA está en máximos históricos.
  • Fíjate en el detalle de los precios: 2,99 dólares al mes es casi simbólico, así que el objetivo a corto plazo no es forrarse, sino acostumbrar al usuario a pasar por caja. Los planes de 149 y 499 dólares apuntan a otro público: equipos profesionales que ya pagan por herramientas de IA y para los que ese gasto es calderilla.
  • La línea roja está en qué se queda gratis. Meta ha repetido que la experiencia básica y Meta AI para el uso diario no se tocan, y eso es una señal de que teme la reacción de los usuarios si el muro de pago se corre demasiado. Merece la pena vigilar cuántas de esas más de 50 funciones son realmente nuevas y cuántas antes eran gratuitas.
  • La expansión anunciada a Edits y a las gafas de IA deja entrever la estrategia de fondo: el hardware y los servicios propios son el terreno donde Meta puede cobrar sin depender de Apple o Google. La señal concreta que hay que seguir es si en los próximos resultados la compañía empieza a desglosar por primera vez cuánto factura por suscripciones.

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Fuente: PYMNTS