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Meta lanza Meta One: suscripciones desde 2,99 dólares al mes para usuarios, creadores y empresas

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Meta lanza Meta One: suscripciones desde 2,99 dólares al mes para usuarios, creadores y empresas

Meta estrena Meta One, su servicio de suscripción con más de 50 funciones repartidas entre Instagram, Facebook, WhatsApp y Meta AI, con planes que van de 2,99 a 149 dólares al mes. La compañía insiste en que la experiencia básica seguirá siendo gratis.

Meta Platforms ha presentado Meta One, un nuevo servicio de suscripción con el que la compañía quiere sacar dinero más allá de la publicidad. La propuesta llega con planes pensados para tres tipos de público: usuarios de a pie, creadores de contenido y empresas. Según la empresa, el objetivo es dar "más valor a las aplicaciones y experiencias que ya usan miles de millones de personas", añadiendo funciones de expresión personal, un uso ampliado de la inteligencia artificial y herramientas nuevas para negocios.

El servicio arranca con más de 50 funciones repartidas entre Instagram, Facebook, WhatsApp y Meta AI, y la compañía ya avisa de que irá ampliándolo con el tiempo a otras piezas de su ecosistema, como Edits (su aplicación de edición de vídeo) y las gafas de IA. En cuanto a precios, Meta One ya está disponible a nivel global y arranca en 2,99 dólares al mes para productos sueltos, 7,99 dólares al mes por los paquetes individuales y 14,99 dólares al mes por los paquetes dirigidos a creadores y empresas. Dentro de esa última categoría, los planes para negocios y creadores se mueven entre los 14,99 y los 149 dólares mensuales, según el nivel de herramientas que se quiera.

Meta ha querido dejar claro un punto que suele generar polémica en este tipo de movimientos: la experiencia básica de sus aplicaciones y de Meta AI sigue siendo gratuita y no va a cambiar. En palabras de la compañía, la suscripción sirve para "desbloquear capacidades más especializadas y un uso ampliado de la IA que va más allá de lo que puede ofrecer una experiencia gratuita pensada para miles de millones de personas". Es decir, se cobra por extras, no por el acceso básico.

El anuncio tiene una lectura de fondo: Meta lleva años dependiendo casi por completo de la publicidad digital, y la inteligencia artificial le está saliendo cara. Ofrecer suscripciones le permite diversificar ingresos y, sobre todo, trasladar una parte del coste de la IA a quienes más la utilizan, que son precisamente los perfiles más intensivos: creadores y empresas. También es una forma de competir con las suscripciones de IA que ya existen en el mercado. En el lado de los afectados, los creadores ganan herramientas de pago (si les compensa el precio) y las empresas tendrán que decidir si el paquete de funciones les aporta suficiente como para rascarse el bolsillo cada mes.

El análisis de Salseo

  • Meta lleva años siendo casi una empresa de un solo negocio: la publicidad. Meta One abre una segunda vía de ingresos y, más importante aún, una forma de que quien más usa su IA (que es quien más le cuesta en servidores y energía) pague parte de esa factura. No es un capricho, es repartir el coste de la IA hacia los usuarios intensivos.
  • El escalón de precios cuenta la estrategia: 2,99 dólares por producto suelto no da para hacer caja de verdad, pero los planes de 14,99 a 149 dólares apuntan a creadores y empresas, que tienen presupuesto y usan estas herramientas a diario. El dinero relevante está arriba de la tabla, no en el usuario medio.
  • El riesgo está en la letra pequeña de "lo gratis no cambia". Si Meta mantiene lo esencial sin coste, el techo de suscriptores es limitado; si en el futuro empieza a meter límites en el uso gratuito de la IA para empujar a la gente hacia el pago, ahí sí habrá fricción con usuarios y probablemente miradas regulatorias. La frontera entre 'extra' y 'básico' es la línea que hay que vigilar.
  • Señal concreta a seguir: si Meta empieza a desglosar ingresos por suscripciones en sus resultados trimestrales y da alguna cifra de suscriptores. Mientras eso no llegue, Meta One es una promesa estratégica sin números que la respalden, y su impacto en la cuenta de resultados seguirá siendo una incógnita.

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Fuente: TheFly