Meta paga 17.000 millones para zanjar la demanda de 47 estados por la adicción de los menores

Meta ha acordado pagar unos 17.000 millones de dólares a 47 estados, el Distrito de Columbia y varios territorios para cerrar el litigio que les acusaba de crear productos adictivos que dañan la salud mental de los jóvenes. El acuerdo, uno de los mayores entre una empresa y un grupo de estados, incluye cambios en las plataformas para mejorar la seguridad de los adolescentes.
Meta ha llegado a un acuerdo histórico con 47 estados de Estados Unidos, el Distrito de Columbia y varios territorios para resolver la demanda que les acusaba de haber contribuido a la crisis de salud mental de los menores mediante productos adictivos. El pacto, anunciado el miércoles, asciende a unos 17.000 millones de dólares y es uno de los mayores acuerdos de este tipo entre una empresa y un grupo de estados. La negociación se cerró apenas seis días antes de que comenzara el juicio federal en California, donde la coalición de estados acusaba a Meta de haber fomentado una adicción entre los jóvenes.
El origen del acuerdo se remonta a una reunión celebrada el 6 de agosto en Nashville, cuando el director jurídico de Meta, Chris Mahoney, se desplazó para reunirse con los fiscales generales de una docena de estados. Sobre bagels y café, Mahoney presentó una oferta que Mark Zuckerberg había aprobado personalmente: Meta pagaría hasta 19.000 millones de dólares y realizaría cambios en sus plataformas para mejorar la seguridad de los adolescentes. Eso sí, parte del pago quedaba condicionada a que todos los estados se sumaran y a que otras empresas de redes sociales también llegaran a acuerdos similares.
La oferta llegó después de que Meta sufriera varias derrotas judiciales este año por demandas relacionadas con productos adictivos que habrían perjudicado a usuarios jóvenes. Zuckerberg ya había tenido que declarar durante un día entero en uno de esos juicios, repitiendo que se estaba tergiversando su testimonio. En el juicio federal de California, la coalición de estados argumentaba que Meta había contribuido a una crisis nacional de salud mental infantil, y Zuckerberg previsiblemente habría vuelto a ser interrogado.
Los fiscales generales, que llevaban meses negociando con la compañía sin grandes avances, vieron la oferta con interés. En una de las reuniones con casi todos los fiscales generales, el fiscal general de Tennessee, Jonathan Skrmetti, les animó a no ser codiciosos con una frase local: "Los cerdos engordan, pero los cerdos grandes acaban sacrificados". Finalmente, 47 estados (dos se habían retirado de la demanda), el Distrito de Columbia y varios territorios aceptaron el acuerdo por unos 17.000 millones de dólares.
El pacto supone un alivio para Meta, que evita un juicio federal de alto riesgo y un posible veredicto aún más costoso, pero también implica un desembolso considerable y compromisos de cambio en sus plataformas. Para los estados, es una victoria importante en su lucha contra los efectos de las redes sociales en los menores, aunque algunos críticos señalan que la cifra, aunque enorme, es una fracción de los ingresos anuales de Meta y que los cambios en las plataformas serán clave para evaluar el impacto real.
El análisis de Salseo
- El acuerdo de 17.000 millones es grande, pero hay que ponerlo en contexto: Meta genera más de 100.000 millones de dólares anuales en ingresos, así que el desembolso, aunque doloroso, no pone en peligro su negocio. Lo que de verdad importa son los cambios en las plataformas que se hayan comprometido a hacer, porque eso puede afectar a la retención de usuarios jóvenes y, a largo plazo, a los ingresos publicitarios.
- La estrategia de Meta de condicionar parte del pago a que otros gigantes de las redes sociales también lleguen a acuerdos es inteligente: reparte el coste y evita quedar en desventaja competitiva. Si TikTok o Snapchat no se suman, Meta podría renegociar o retener parte del dinero, lo que convierte este acuerdo en un precedente que presiona a todo el sector.
- El hecho de que Zuckerberg aprobara personalmente la oferta y que el acuerdo se cerrara justo antes del juicio sugiere que la compañía quería evitar a toda costa un interrogatorio público y un veredicto incierto. En los tribunales ya había perdido casos similares, así que pagar ahora puede ser más barato que arriesgarse a una sentencia mayor o a dañar aún más su reputación.
- La lectura contraria: aunque el acuerdo es una mala noticia financiera a corto plazo, también elimina una enorme incertidumbre legal que pesaba sobre la acción. Los inversores suelen valorar positivamente que se cierre un riesgo de esta magnitud, así que no sería raro que la cotización reaccionara con calma o incluso con alivio. El verdadero foco ahora estará en cómo Meta implementa los cambios de seguridad y si eso afecta a la actividad de los usuarios más jóvenes.