Meta pagará hasta 18.000 millones para cerrar la demanda por enganchar a menores

Meta pagará hasta 18.000 millones de dólares y limitará el uso de Facebook e Instagram para adolescentes tras el acuerdo con los estados de EE.UU.
Meta ha aceptado pagar hasta 18.000 millones de dólares para cerrar las demandas de varios estados de Estados Unidos que la acusaban de diseñar Facebook e Instagram para mantener enganchados a los usuarios más jóvenes. El acuerdo, alcanzado durante un juicio federal en California, combina una compensación económica con cambios en el funcionamiento de sus redes sociales para los adolescentes.
Los estados denunciaban que Meta usaba sus plataformas para atraer y retener a los menores, engañaba al público sobre los riesgos para los niños y vulneraba las leyes de protección al consumidor. También la acusaban de violar la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Internet (COPPA, por sus siglas en inglés) al recopilar y usar datos de niños menores de 13 años sin el consentimiento de los padres. En el juicio federal estaban implicados los reclamos de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey, mientras que otros 29 estados presentaron denuncias por COPPA. El pacto va más allá del juicio e incluye a fiscales de decenas de estados, el Distrito de Columbia y territorios de EE.UU.
En virtud del acuerdo, Meta aplicará un límite diario de dos horas por defecto en Facebook e Instagram, bloqueará el acceso de noche entre la medianoche y las 6 de la mañana, pondrá en marcha sistemas de verificación de edad y desactivará las notificaciones en horario escolar (de 8 de la mañana a 3 de la tarde). La compañía garantiza el pago del 70% del acuerdo, unos 12.700 millones de dólares, repartidos en diez años. El resto, aproximadamente 5.000 millones, solo lo pagará si sus rivales Snap, TikTok y YouTube (de Alphabet) adoptan medidas similares pero más estrictas, como límites de una hora por aplicación y bloqueos nocturnos de 10 de la noche a 7 de la mañana, y asumen pagos comparables a los estados.
Los cambios se aplicarán de forma progresiva una vez que el acuerdo entre en vigor: un feed no personalizado para adolescentes debería estar listo en cuatro meses, las medidas de cumplimiento más amplias en seis y los grandes requisitos de verificación de edad en un año. Meta niega haber actuado mal y asegura que ya trabajaba para proteger a los niños en sus plataformas. Con este pacto se cierra uno de los mayores desafíos legales contra una red social por el impacto de sus productos en la salud mental de los menores, y de paso fija un precedente sobre cómo se regula el tiempo de pantalla de los adolescentes.
El análisis de Salseo
- La condición del pago es una estrategia brillante: Meta solo desembolsará los 5.000 millones restantes si Snap, TikTok y YouTube no adoptan medidas más duras (una hora por app y bloqueo nocturno). Así convierte a sus rivales en la vara de medir de su propia factura: cuanto más estrictos sean ellos, menos paga Meta.
- Lo realmente transformador no es el dinero, sino que Meta rediseñe el producto para adolescentes: límite de dos horas, bloqueo nocturno y un feed no personalizado. Menos tiempo de uso y menos segmentación publicitaria pueden enfriar el engagement de un grupo demográfico clave para el crecimiento futuro de Instagram.
- Los 18.000 millones suenan a cifra récord, pero son asumibles para Meta: representan una fracción de su caja y, a cambio, retiran una incertidumbre legal que sobrevolaba la acción. El mercado puede leerlo como un borrón y cuenta nueva antes que como una amenaza al negocio.
- La letra pequeña está en la verificación de edad: convertirla en obligatoria en todas las cuentas en un año es un reto técnico y de privacidad enorme. Si se hace mal, puede ahuyentar a usuarios jóvenes que hoy entran con datos falsos, que es justo donde más se juega el futuro de las plataformas.