Meta pagará hasta 17.100 millones por las acusaciones de adicción de menores en sus redes

Meta ha llegado a un acuerdo récord con 47 estados, el Distrito de Columbia y territorios de EE.UU.: pagará hasta 17.100 millones de dólares y cambiará sus productos para limitar el efecto adictivo de sus plataformas en los menores.
Meta ha aceptado uno de los acuerdos más grandes de la historia de la tecnología. El miércoles, la empresa dueña de Facebook e Instagram llegó a un pacto histórico con 47 estados, el Distrito de Columbia y territorios de Estados Unidos: pagará hasta 17.100 millones de dólares en sanciones y modificará sus productos para resolver las acusaciones de que sus plataformas son adictivas y ponen en peligro a los menores. Los estados calificaron el acuerdo como una capitulación, al entender que la compañía ha violado la privacidad infantil federal y las leyes estatales de protección al consumidor.
El acuerdo incluye cambios de calado en el funcionamiento de las plataformas. Meta se ha comprometido a limitar el tiempo que los adolescentes pueden pasar en sus redes y a prohibir funciones que avivan problemas de salud mental. Esto no es un detalle menor: el negocio de Meta se basa en captar la atención de los usuarios para vender publicidad, así que recortar el tiempo de los más jóvenes afecta directamente al motor de ingresos.
Con esta decisión se cierra el juicio de referencia que iba a celebrarse en el tribunal federal de Oakland (California), donde California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey reclamaban unos 200.000 millones de dólares por el daño causado a los menores. Los estados presentaron el acuerdo ante la jueza Yvonne Gonzalez Rogers, que se espera que lo apruebe. Según Nora Freeman Engstrom, profesora de Derecho en Stanford, Meta no habría negociado si no viera la escritura en la pared y se sintiera realmente expuesta.
El pacto, sin embargo, no zanja todos los frentes. Meta todavía se enfrenta a numerosas demandas de distritos escolares y particulares, algunas con juicios previstos en los próximos meses. Y el acuerdo puede marcar un punto de inflexión para toda la industria de las redes sociales, que hasta ahora había escapado en gran medida del escrutinio regulatorio por el daño de sus productos a los niños. Es una de las mayores sanciones que ha pagado una empresa tecnológica a los estados.
El análisis de Salseo
- El número clave: los estados reclamaban unos 200.000 millones de dólares en el juicio de Oakland, así que el acuerdo de hasta 17.100 millones es un descuento enorme frente a lo peor. Pero la factura no es solo monetaria: Meta acepta limitar el tiempo de los adolescentes y retirar funciones que favorecen problemas de salud mental, y eso toca directamente su negocio publicitario.
- El verdadero riesgo para la tesis de inversión no es pagar la multa, sino que las restricciones reduzcan el tiempo que los menores pasan en Instagram y Facebook. Menos uso suele significar menos anuncios vistos, así que la señal a vigilar será la evolución del tiempo de uso y del ingreso publicitario en los próximos trimestres.
- El acuerdo crea un precedente para todo el sector de las redes sociales. Hasta ahora estas empresas esquivaban en gran medida la regulación sobre el daño a los menores; que 47 estados hayan forzado un pacto de esta escala animará a otros reguladores y demandantes a intentarlo también.
- La lectura contraria: Meta ha preferido pactar en lugar de litigar, lo que evita el riesgo de una sentencia mucho mayor y de años de incertidumbre judicial. Eso puede leerse como un alivio a corto plazo para la acción, pero aún quedan demandas de distritos escolares y particulares, así que el problema legal no está cerrado.