Meta patenta un dispositivo que escucha tus suspiros y controla tu medicación

La compañía de Zuckerberg ha registrado una patente para un wearable con IA capaz de analizar emociones y hábitos, generando inquietud entre defensores de la privacidad.
Meta ha vuelto a encender las alarmas con una nueva patente que describe un dispositivo portátil con inteligencia artificial diseñado para monitorizar el estado emocional del usuario. Según la solicitud publicada el 2 de julio, el aparato podría rastrear suspiros, risas, el tono de voz e incluso registrar cuándo toma su medicación.
El documento, titulado 'Análisis del estado emocional y entrenamiento físico en tiempo real', explica que la IA escucharía al usuario en momentos predefinidos para cuantificar su estado de ánimo. Con esos datos, el sistema generaría rutinas de ejercicio personalizadas y ofrecería resúmenes de tendencias emocionales, como asociar un mayor nivel de felicidad a ciertas horas del día o a la toma de medicamentos.
La patente sugiere que este entrenador virtual podría superar a uno humano al proporcionar retroalimentación instantánea sobre la forma física y programar sesiones cuando el usuario esté emocionalmente más receptivo. Sin embargo, un portavoz de Meta aclaró que, como ocurre con muchas patentes, esto solo refleja conceptos que podrían no materializarse nunca.
La propuesta ha provocado fuertes críticas. Josh Golin, director de la organización Fairplay, calificó el dispositivo de 'espeluznante' y advirtió que encaja en la estrategia de Meta de vigilar cada aspecto de nuestra vida para lucrarse con anuncios dirigidos a vulnerabilidades emocionales. Además, subrayó el peligro para los jóvenes y la urgencia de leyes que limiten la recolección de datos.
Esta polémica se suma a otras recientes sobre los dispositivos inteligentes de Meta. Hace un mes, se reveló que sus gafas incorporaban un software de reconocimiento facial capaz de identificar a personas, aunque la empresa aseguró que no se había distribuido a consumidores. Las gafas ya habían sido criticadas por facilitar grabaciones no consentidas a mujeres.
El análisis de Salseo
- La patente revela la ambición de Meta por monetizar datos biométricos y emocionales, un filón para la publicidad hiperpersonalizada, pero que choca frontalmente con la creciente regulación de privacidad en Europa y EE. UU.
- Aunque Meta dice que no hay planes inmediatos de lanzar el producto, el mero registro de la patente daña su reputación en un momento en que busca reconquistar la confianza de usuarios e inversores tras escándalos pasados.
- El verdadero riesgo para el inversor no es este dispositivo concreto, sino el patrón: cada nueva polémica de privacidad puede traducirse en multas, restricciones regulatorias o boicots de usuarios que afecten a los ingresos publicitarios, el corazón del negocio.
- Vigila las próximas decisiones de la FTC o la UE sobre dispositivos wearables y datos emocionales; un endurecimiento normativo podría limitar el potencial de crecimiento de la división de hardware de Meta, que ya enfrenta escepticismo.