Meta redobla su apuesta por Muse: la app de IA ya supera los 3,4 millones de descargas

Muse, la nueva app de inteligencia artificial de Meta, acelera en descargas tras el empujón recibido en Meta Connect y ya lidera las listas de EE.UU. y Canadá. Estas son las claves del despegue.
Muse, la nueva aplicación de inteligencia artificial de Meta, está despegando muy rápido. Lanzada el pasado 8 de septiembre, la app había superado los 2,5 millones de descargas a comienzos de esta semana y ahora acumula más de 3,4 millones, según las últimas estimaciones de la firma de análisis de mercados Sensor Tower. Ese salto coincide con el gran empujón que Meta le dio a Muse en Meta Connect, su conferencia anual para desarrolladores, donde la compañía presentó un buen puñado de novedades para el producto: videollamadas con el avatar de Muse, la posibilidad de que el agente maneje el ordenador en un Mac, una dirección de correo electrónico propia, más socios y conectores, y planes para integrarlo con gafas inteligentes. Según Sensor Tower, los usuarios activos diarios de la app subieron un 27% el miércoles, justo después de cerrarse el evento.
El arranque ya era bueno antes de la conferencia. Sensor Tower calcula que Muse sumó unos 2,8 millones de descargas en sus dos primeras semanas (del 8 al 17 de septiembre), con un crecimiento diario medio del 55%. Para tener perspectiva: ChatGPT creció a un ritmo del 24% diario en sus primeros diez días, mientras que Claude y Grok incluso perdieron fuelle en sus respectivos lanzamientos. Muse alcanzó el primer puesto de la App Store estadounidense el viernes 18 de septiembre y sigue ahí desde entonces, y el 19 de septiembre también se colocó como la app más descargada en Google Play. Conviene tomarse las cifras con cautela, porque cada firma mide a su manera: Apptopia estima 4,3 millones de descargas totales (2,6 millones solo en iOS) y Appfigures calcula unos 2,3 millones, repartidos casi a partes iguales entre iOS y Android. Además, de momento la app solo está disponible en Estados Unidos y Canadá.
Buena parte del tirón es orgánico, pero Meta también está aplicando la misma receta de promoción cruzada que le funcionó con Threads, la app de redes sociales que ya supera los 500 millones de usuarios mensuales: publicitar Muse entre quienes ya usan Facebook e Instagram. La compañía empezó a mostrar anuncios propios de la app un día después de su lanzamiento, el 9 de septiembre, y en apenas diez días Muse acaparó la mayoría de las promociones internas de Meta, por delante de las de Facebook, Instagram y WhatsApp. También ha empezado a comprar publicidad en redes de terceros como Reddit, TikTok y YouTube, y para el 22 de septiembre ya figuraba entre las diez marcas que más gastaban en anuncios, según Sensor Tower. Eso sí, el propio informe matiza que los anuncios solo explican el 6% de las impresiones publicitarias recibidas desde el lanzamiento hasta el 19 de septiembre, así que la mayor parte del crecimiento no se puede atribuir solo al marketing.
La forma de promocionar Muse no es idéntica a la de Threads. Connor Hayes, responsable de Threads en Meta, explicaba hace poco a Business Insider que la red social se apoya en contenido generado por usuarios que la compañía puede encajar con los intereses de cada persona, mientras que con Muse el reto es crear formatos publicitarios capaces de mostrar algo concreto que el agente de IA puede hacer por el usuario, a partir de lo que Meta cree que le resultará útil. La noticia importa porque Meta se juega mucho en la carrera de los asistentes de IA frente a rivales como OpenAI, Anthropic o xAI, y porque está dispuesta a gastar su recurso más valioso —el espacio publicitario dentro de sus propias aplicaciones— para colocar a Muse en el bolsillo de la gente.
El análisis de Salseo
- Las cifras bailan y mucho: Sensor Tower habla de 3,4 millones de descargas, Apptopia de 4,3 y Appfigures de 2,3. Esa dispersión recuerda que las descargas son una foto borrosa: no dicen cuánta gente sigue usando la app un mes después ni cuánto dinero genera. La métrica que de verdad importa —y que todavía no se publica— es la retención a 30 días y si Muse acaba teniendo una versión de pago o publicidad propia.
- El dato más revelador es que los anuncios solo explican el 6% de las impresiones desde el lanzamiento. Es decir, el tirón inicial es en buena parte orgánico y las primeras reseñas fueron buenas. Si eso aguanta cuando Meta deje de empujar, estaremos ante demanda real; si se desinfla en unas semanas, será un pico de curiosidad por probar la novedad.
- Meta está quemando su bien más preciado: regala espacio publicitario dentro de Facebook e Instagram que podría estar vendiendo a anunciantes externos. Es un coste de oportunidad difícil de medir pero real, y el propio responsable de Threads admite que con Muse es más complicado que con una red social, porque hay que fabricar anuncios que demuestren algo útil que hace el agente. Señal a vigilar: si Muse empieza a robar tiempo de uso a las propias apps de Meta.
- Solo está disponible en Estados Unidos y Canadá, así que la expansión a otros países y otros idiomas es el catalizador más claro a corto plazo. Y el detalle de las gafas inteligentes no es menor: conecta la app con el hardware, el terreno donde Meta parte con ventaja frente a OpenAI o Anthropic. Habrá que ver si esa integración llega de verdad y cuándo.