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Meta sopesó recortar algunos equipos hasta un 60% tras ver que su IA no aportaba lo esperado

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Meta sopesó recortar algunos equipos hasta un 60% tras ver que su IA no aportaba lo esperado

Meta llegó a plantearse recortar algunos equipos hasta un 60% dentro de su reorganización con IA, pero canceló una segunda ronda de despidos al comprobar que la productividad esperada no llegaba.

Meta Platforms (META) llegó a plantearse recortar algunos equipos hasta un 60% como parte de su reorganización impulsada por inteligencia artificial (IA), según Reuters. El plan, conocido internamente como Project OT, buscaba hacer a Meta más nativa en IA: sustituir equipos grandes y tradicionales por grupos más pequeños apoyados en agentes de IA. La compañía confirmó que algunos escenarios contemplaban recortes y recolocaciones de hasta el 60% dentro de ciertos equipos, aunque aseguró que nunca planeó despedir al 60% de toda su plantilla.

Finalmente, Meta aplicó un recorte de plantilla de aproximadamente el 10% el 20 de mayo, pero Mark Zuckerberg canceló los planes de una segunda reestructuración general que estaba prevista para noviembre. ¿El motivo? Los datos internos mostraban que la IA no estaba generando las ganancias de productividad esperadas. El propio Zuckerberg reconoció en julio que la tecnología de agentes de IA había avanzado más despacio de lo que él esperaba, aunque confiaba en que empezaría a dar más beneficios en los próximos tres a seis meses.

Las cifras internas ayudan a entender esas dudas. Los cambios de código realizados en las plataformas de software internas y en la infraestructura de Meta subieron un 220% interanual. Sin embargo, los cambios que acabaron en funciones nuevas o mejoradas para los usuarios crecieron solo un 36%. Además, los incidentes técnicos y de seguridad graves aumentaron un 40% respecto al año anterior, y el tiempo de los empleados dedicado a resolverlos subió un 70%. Es decir, las herramientas de IA estaban ayudando a generar mucho más código, pero ese trabajo extra no se traducía al mismo ritmo en mejoras de producto.

Esta historia importa porque Meta está gastando muchísimo dinero en IA. La empresa planea invertir al menos 130.000 millones de dólares en chips y otra infraestructura de IA en 2026. Si la IA acabara permitiendo gestionar equipos de producto e ingeniería con menos empleados, esos ahorros ayudarían a compensar la presión de un gasto de capital creciente. Pero los datos internos de productividad muestran que, por ahora, esos ahorros no están garantizados.

En el mercado, el consenso sigue siendo optimista. Meta tiene una recomendación de compra fuerte, basada en las valoraciones de 43 analistas en los últimos tres meses, con un precio objetivo medio de 753,41 dólares que implicaría un potencial de subida del 32,43% desde el precio actual. Aun así, la brecha entre esa visión externa y las dudas internas sobre la IA es precisamente uno de los puntos que los inversores deberían vigilar.

El análisis de Salseo

  • La diferencia entre el +220% de cambios de código y el +36% de mejoras reales para el usuario es la clave: la IA está generando mucha actividad, pero no todo ese trabajo se convierte en valor de producto. Si esa métrica de calidad no mejora, el aumento de productividad puede ser más aparente que real.
  • La cancelación de la segunda ronda de recortes no significa que Meta haya renunciado a reducir costes, sino que la IA aún no le da la certeza necesaria para sustituir equipos enteros. Esa incertidumbre convive con un plan de gasto de 130.000 millones en 2026, una combinación que tensiona la tesis de la compañía.
  • El aumento del 40% en incidentes graves y del 70% en tiempo para resolverlos es el coste oculto del experimento: más automatización también puede traer más complejidad operativa. Ese riesgo apenas aparece en los titulares, pero puede comerse parte de la eficiencia prometida.
  • El consenso de Wall Street sigue viendo un potencial de subida del 32,43%, pero los datos internos muestran que la narrativa de la IA aún no se ha traducido en resultados. La señal concreta a vigilar es si Meta retoma la reestructuración en noviembre y cómo actualiza su previsión de gasto y productividad en las próximas cifras que publique.

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Fuente: TipRanks