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Meta sube un 2,2% en el premercado: Goldman reafirma su apuesta por Muse

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Meta sube un 2,2% en el premercado: Goldman reafirma su apuesta por Muse

Goldman Sachs mantiene su visión positiva sobre Meta y un precio objetivo de 725 dólares, con el lanzamiento del agente de IA Muse y un acuerdo legal reciente como catalizadores. Ark Invest, por su parte, compró 43.000 acciones de la compañía y recortó en Alphabet.

Meta Platforms arrancó la semana con subidas: sus acciones avanzaban un 2,2% en el premercado del lunes después de que Goldman Sachs reiterase su visión positiva sobre la compañía. El banco estadounidense mantiene su recomendación de compra y un precio objetivo de 725 dólares, y asegura que ahora tiene "mayor convicción" y una hoja de ruta de catalizadores "más clara" gracias a dos elementos: el lanzamiento de Muse, su agente de inteligencia artificial, y un acuerdo legal reciente que la compañía ha cerrado. La subida llama la atención porque el conjunto de los futuros de las bolsas estadounidenses caía ese mismo día, después de que varios directivos del sector de la IA pidieran frenar el ritmo de desarrollo de esta tecnología.

El protagonista de la historia es Muse, el agente personal de IA de Meta a gran escala, disponible a través de aplicaciones propias, la web y WhatsApp. Funciona con el modelo Muse Spark 1.3 y, según la descripción que hace Goldman, es capaz de navegar por internet, rellenar formularios, hacer compras y coordinar objetivos a largo plazo, desde reservar un viaje hasta negociar una factura. Lo relevante para el inversor es que Meta ha lanzado Muse como suscripción de pago: es su primer movimiento serio en la IA de consumo cobrada al usuario, con un plan gratuito y opciones que llegan hasta los 100 dólares al mes. El banco cree que, con el tiempo, Meta podrá ampliar esa monetización más allá de la suscripción, vía comercio electrónico y publicidad, pero espera que en esta primera fase la empresa priorice que la gente lo use antes que exprimirle dinero.

Ahí está, precisamente, la gran ventaja que Goldman atribuye a Meta: su escala y su capacidad de distribución. La compañía suma miles de millones de usuarios diarios entre Facebook, Instagram, Messenger y WhatsApp, lo que le da una capacidad de captar usuarios para su agente que las startups del sector difícilmente pueden igualar. El banco ya venía describiendo a Meta como una empresa que dejaba atrás su etapa de "muro de preocupaciones" para convertirse en una compañía capaz de convertir en producto y en ingresos sus enormes inversiones en capacidad de computación. Además de Muse y del acuerdo legal, Goldman señala otros dos catalizadores en el horizonte: el evento Connect del 23 de septiembre y la posible llegada de nuevos modelos.

El otro ingrediente de la jornada llegó desde el lado de los grandes fondos. Ark Invest, la gestora de Cathie Wood, compró 43.000 acciones de Meta por unos 28 millones de dólares, lo que la convierte en su mayor compra dentro del segmento de IA y tecnología de la semana. También adquirió más de 32.000 acciones de Cerebras Systems (6,5 millones), sumó posiciones menores en Kratos Defense & Security Solutions, compró unas 576.000 acciones de Archer Aviation (unos 3 millones), añadió algo de Rocket Lab, 27.000 acciones de Robinhood Markets (3 millones) y reforzó su exposición a un ETF de Solana. En el lado de las ventas, Alphabet lideró los recortes: Ark vendió 86.000 acciones por 28,6 millones de dólares, además de deshacerse de unas 19.000 acciones de AMD (9,9 millones), 6,5 millones en Palantir y 4,25 millones en Bullish.

La tesis que subyace a ese movimiento es un cambio de paradigma en la IA de consumo. Goldman sostiene que el mercado está pasando de los chatbots pasivos, que solo responden cuando les preguntas, a agentes proactivos y autónomos capaces de ejecutar tareas reales: reservar, comprar, rellenar papeles o negociar facturas. Si esa transición se consolida, quien tenga integrado el comercio y la mensajería —y ahí WhatsApp e Instagram juegan con ventaja— podría capturar más gasto en "tareas hechas por IA" que quien monetiza sobre todo búsqueda y publicidad. El riesgo, y el propio Goldman lo admite, es que la adopción de Muse se estanque y los planes de pago no terminen de enganchar: en ese caso, Meta tendría que retrasar la monetización y la acción se quedaría sostenida solo por expectativas.

El análisis de Salseo

  • Lo verdaderamente nuevo no es el 'comprar' de Goldman, que ya existía, sino que por primera vez hay una vía de ingresos concreta y cuantificable en la IA de consumo: una suscripción de hasta 100 dólares al mes. Eso cambia el relato de Meta, que pasa de ser la empresa que se gasta una fortuna en centros de datos a ser una empresa que empieza a cobrar por esa inversión.
  • El punto débil está en la conversión, no en el producto. Tener miles de millones de usuarios no garantiza que alguien pague 100 dólares al mes por un agente: la propia Goldman asume que Meta priorizará captar usuarios antes que cobrar. La señal a vigilar es si la compañía empieza a dar cifras de suscriptores o de uso en sus resultados o en el evento Connect del 23 de septiembre.
  • La rotación de Ark (vende Alphabet y compra Meta) es una apuesta relativa, no un veredicto absoluto sobre Alphabet: refleja la idea de que, si el usuario deja de preguntar a un chat y empieza a delegar tareas, el gasto se desplaza hacia quien tiene la mensajería y el comercio integrados. Si los agentes de Alphabet recuperan terreno rápido, esa ventaja relativa se estrecha y el recorrido de Meta se recorta.
  • Hay un matiz que el titular se deja fuera: Meta sube justo el día en que el resto de los futuros cae porque directivos de IA piden frenar el desarrollo. Es decir, el mercado premia la IA 'aplicada y ya cobrable' frente a la IA que solo consume dinero. Y ojo con el acuerdo legal: la fuente no detalla de qué se trata, así que si reaparece un frente regulatorio serio, uno de los dos catalizadores se diluye.

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Fuente: Invezz