Meta supera los 700 dólares impulsada por Muse, su nuevo asistente de IA

Las acciones de Meta se disparan un 11,4% en un día tras el éxito inicial de Muse, su asistente personal de IA, que ya supera los 2,5 millones de descargas y lleva a la compañía a su mejor mes en más de 13 años.
Meta ha vivido este lunes uno de esos días que los inversores recuerdan: sus acciones subieron un 11,4%, su mayor subida en una sola sesión desde abril de 2025, y cerraron en 741,24 dólares tras haber tocado los 753 dólares en el mejor momento de la jornada. El viernes habían cerrado en 665,75 dólares, así que el salto ha servido para superar con claridad la barrera de los 700 dólares, el nivel que el mercado llevaba semanas vigilando como prueba de que su recuperación podía convertirse en algo más serio. El detonante tiene nombre: Muse, el nuevo asistente personal de inteligencia artificial que Meta lanzó el 8 de septiembre y que se ha colocado en lo más alto de la App Store de Apple en Estados Unidos, además de superar ya los 2,5 millones de descargas.
El contexto ayuda a entender la magnitud del movimiento. Meta había pasado un año muy volátil: en marzo llegó a desplomarse cuando la compañía elevó sus previsiones de gasto, y desde entonces arrastraba el sanbenito de empresa que se gasta un dineral en IA sin enseñar resultados. Ahora, en lo que va de mes, la acción sube un 29,5%, camino de su mejor mes en más de 13 años, y cotiza más de un 40% por encima de su mínimo de las últimas 52 semanas. Antes del rally, Dan Russo, director de inversiones de Potomac Fund Management (accionista de Meta), avisaba de que para hablar de un cambio de tendencia de verdad hacía falta un "cierre sostenido por encima de los 700 dólares". El lunes se dio ese primer paso, aunque la duda ahora es si la acción es capaz de mantener el nivel después de un día tan eufórico. De hecho, este martes cotizaba prácticamente plana en el mercado previo, con una caída del 0,2%.
El debate de fondo lleva meses sobre la mesa: Meta prevé invertir entre 130.000 y 145.000 millones de dólares este año en inversiones de capital, sobre todo en infraestructura física como centros de datos. Su negocio publicitario sigue creciendo con fuerza y genera mucho dinero, pero los inversores no tenían claro si la IA acabaría produciendo ingresos propios más allá de mejorar sus recomendaciones y sus anuncios. Muse empieza a responder a esa pregunta. Se trata de un agente de IA capaz de ejecutar tareas de varios pasos: buscar información en distintas cuentas, rellenar formularios web o negociar y hacer compras online, y se puede usar tanto en su app propia como en WhatsApp. Su versión básica es gratuita, pero tiene suscripciones de 20 y 100 dólares al mes según el uso, y Meta también ofrece acceso de pago a sus modelos subyacentes a través de Meta Model API para desarrolladores y empresas. Es decir, una vía de ingresos que no depende directamente de la publicidad.
Los analistas han reaccionado rápido. Wells Fargo subió su precio objetivo hasta los 796 dólares desde los 640, apoyándose en datos de Sensor Tower: 264.000 descargas en Estados Unidos el 19 de septiembre y 448.000 usuarios activos diarios el 18 de septiembre. Su analista, Ken Gawrelski, cree que los lanzamientos recientes de modelos de IA de Meta hacen que la compañía "ya tenga una historia que contar". La firma elevó su estimación de beneficio por acción a 31,86 dólares para 2027 y 38,75 para 2028, y justifica el nuevo objetivo en 25 veces los beneficios estimados de 2027, frente a las 20 veces anteriores, en línea con el PER actual de Meta, de 25,3. Mizuho lo ve como un paso relevante para demostrar retorno sobre el enorme gasto en IA, y Morgan Stanley compara la situación con la de Alphabet a finales de 2025, cuando la matriz de Google se benefició de un fallo favorable en materia de competencia y de una ristra de nuevos productos de IA. En esa misma línea, JPMorgan mejoró su recomendación a sobreponderar este mes citando el buen arranque de Muse. Lo que toca vigilar ahora es sencillo de enunciar y difícil de cumplir: que la acción consolide por encima de los 700 dólares, que los usuarios de Muse se queden y que una parte relevante pase a pagar suscripción.
El análisis de Salseo
- Lo verdaderamente relevante no es que Muse sea un éxito de descargas, sino que abre una vía de ingresos que no pasa por la publicidad: suscripciones de 20 y 100 dólares al mes más el pago por acceso a sus modelos vía API. Es justo lo que faltaba para justificar los 130.000-145.000 millones de dólares de inversión previstos este año en centros de datos.
- Descargas no es lo mismo que dinero: Muse es gratis en su nivel básico, así que la métrica que de verdad moverá la tesis es cuántos de esos usuarios pasan a pago y cuánto tiempo se quedan. Con apenas unos días de vida, los 2,5 millones de descargas y los 448.000 usuarios activos diarios son prometedores, pero todavía no demuestran un negocio.
- Ojo con el múltiplo: Wells Fargo valora Meta a 25 veces beneficios de 2027, prácticamente su PER actual de 25,3. Es decir, el mercado ya está pagando por adelantado el éxito de Muse. Si el producto decepciona, no queda colchón de valoración que amortigüe la caída.
- Los 700 dólares son la línea a vigilar. Si la acción consolida por encima, el mercado volverá a tratar a Meta como 'ganador de la IA' y las comparaciones con Alphabet se multiplicarán; si no aguanta, el lunes quedará como un pico de euforia y el debate volverá a centrarse en el gasto.
- El otro ingrediente que no aparece en el titular: parte del rally viene de que Meta se ha quitado de encima incertidumbre legal. Producto nuevo en un sector de moda más un riesgo jurídico despejado es la combinación clásica que arranca un cambio de tendencia.