Regulación

Meta, TikTok y X desafían a Ofcom por sus exigencias de datos en Reino Unido

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Meta, TikTok y X desafían a Ofcom por sus exigencias de datos en Reino Unido

Las tres grandes plataformas cuestionan ante el regulador británico cuánta información están obligadas a entregar bajo la nueva ley de seguridad en línea del Reino Unido, un pulso que puede marcar el listón para el resto del sector.

Meta, TikTok y X han decidido plantar cara a Ofcom, el regulador británico de telecomunicaciones y medios, por la cantidad de información que les exige entregar dentro del nuevo régimen de seguridad en línea del Reino Unido. Según Reuters, las tres plataformas cuestionan el alcance de esas peticiones de datos, lo que abre un pulso directo entre algunas de las mayores redes sociales del mundo y el supervisor encargado de vigilar que sus servicios no causen daño a los usuarios.

El contexto es la ley de seguridad en línea británica, una norma que se está desplegando por fases y que convierte a Ofcom en el árbitro de lo que las plataformas deben hacer para proteger a sus usuarios, especialmente a los menores. Para comprobar que las compañías cumplen, el regulador necesita datos internos: cómo funcionan sus sistemas, cómo moderan contenidos, cómo evalúan los riesgos de sus productos. Ahí está el choque. Las empresas consideran desproporcionado el volumen de información solicitado y han decidido recurrir esas demandas en lugar de limitarse a entregar lo pedido.

La clave de fondo es que la capacidad sancionadora de Ofcom depende casi por completo de la evidencia que consiga. Si las plataformas logran limitar qué información están obligadas a compartir, el regulador podría quedarse con menos herramientas para multar o para exigir cambios reales en sus productos. Y no es un asunto solo británico: lo que se decida en Reino Unido servirá de referencia para la aplicación de normas similares en la Unión Europea y en otros mercados que están copiando el modelo de exigir auditorías y transparencia a las tecnológicas.

Para el inversor, la noticia afecta sobre todo a Meta, que cotiza en bolsa y que se juega algo más que una multa: se trata del coste de cumplir con una regulación creciente en varios países a la vez, con equipos legales y técnicos dedicados a responder a los reguladores. El mercado suele mirar estas disputas con cierta calma, porque no tocan directamente a los ingresos publicitarios, pero cada precedente regulatorio que se pierde o se gana acaba definiendo cuánto margen tendrán las plataformas para decidir cómo funcionan sus productos en los próximos años.

El análisis de Salseo

  • Aquí no se discute si hay que proteger a los usuarios, sino cuánto puede mirar el regulador dentro de las tripas de las plataformas: el acceso a datos internos es el verdadero campo de batalla, porque sin información no hay sanción posible.
  • Si Ofcom acaba rebajando lo que pide, el mensaje trasciende a Reino Unido: la Unión Europea y otros reguladores que exigen auditorías similares tendrían un precedente incómodo a la hora de presionar a las mismas empresas.
  • Para Meta el impacto directo en caja es limitado a corto plazo, pero el coste acumulado de cumplir en varios países a la vez (abogados, ingenieros, auditorías) es una partida que crece cada año y que compite con la inversión en producto.
  • Lo que hay que vigilar es quién cede primero: si una de las tres plataformas pacta con Ofcom y entrega más datos, las otras dos quedarán solas en el pulso y con peor posición negociadora.
  • El matiz que no cuenta el titular: las tres compañías aparecen juntas, pero sus intereses no son idénticos. Meta tiene negocio publicitario muy expuesto a la regulación europea y británica, mientras que para otras plataformas el coste de la presión regulatoria puede ser distinto.

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Fuente: Reuters