Meta, Walmart y Stripe se alían para poner orden en el caos de los agentes de IA

Un grupo de empresas liderado por Meta, Walmart y Stripe publica un estándar abierto para que los agentes de inteligencia artificial puedan 'hablar' con los negocios sin que estos pierdan el control. Sierra, la startup de Bret Taylor, coordina la iniciativa.
Un mes después de que Meta lanzara Muse, su agente personal de inteligencia artificial que se convirtió en un fenómeno viral, un grupo de compañías ha decidido unirse para intentar simplificar cómo esta tecnología entra en el mundo de la empresa. Meta, Walmart, Stripe y un puñado de compañías más están publicando lo que han bautizado como "personal agent protocol": un estándar abierto que pretende dictar cómo los agentes de IA pueden interactuar con los negocios. En la iniciativa participa Sierra, startup de inteligencia artificial para empresas cofundada por Bret Taylor, ex consejero delegado de Salesforce y actual presidente de OpenAI, que está liderando el proyecto.
El problema que intentan resolver es muy concreto. Taylor explicó a CNBC que las empresas necesitan saber en todo momento si quien está al otro lado es un agente personal o una persona real, y qué puede hacer ese agente dentro de sus sistemas. "Las compañías sabrán cuándo es un agente personal frente a una persona de verdad. Para muchas empresas hay un riesgo: no quieres que un bot cualquiera que no actúe en nombre de una persona tenga acceso a este servicio", señaló. Y lo resumió con una frase muy gráfica: "Es un poco un caos hasta que existe un estándar así". Taylor comparó el mecanismo con algo tan cotidiano como entrar en una web usando las credenciales de Google o Facebook, tecnología en la que trabajó cuando era responsable tecnológico de Facebook: la idea es que sirva para autenticar a los bots y para que los negocios vean qué está haciendo realmente cada agente en sus páginas.
El contexto es el éxito arrollador de Muse, que desde su llegada al mercado a principios de septiembre se ha colocado como la versión más popular y comentada de agente personal de IA. Escaló hasta lo más alto de la App Store de Apple y sigue ahí, por delante de ChatGPT. Pero ese tirón también ha generado conflictos: Amazon está entre las empresas que han bloqueado los agentes de Meta, alegando preocupación por el rastreo de sus webs. La compañía de Jeff Bezos también bloqueó el agente de Perplexity y demandó a la startup en noviembre, acusándola de tomar medidas para "ocultar" sus agentes de IA y seguir extrayendo datos de Amazon sin permiso. Perplexity calificó la demanda de "táctica de intimidación".
David Singleton, responsable de Meta Superintelligence Labs y ex responsable tecnológico de Stripe, puso el foco en la seguridad. Para que los agentes funcionen bien, los clientes tienen que compartir datos personales y de tarjeta de crédito, y el nuevo estándar busca dar cierto nivel de visibilidad y control sobre ello. "Estamos definiendo las vías por las que esperamos que circulen los agentes personales y los agentes empresariales en el futuro", dijo, comparándolo con el correo electrónico: "Si piensas en el email, funciona muy bien porque es un estándar que todo el mundo puede usar para comunicarse, y creemos que esto va a ser bastante parecido". Singleton aseguró que Muse ya tiene millones de usuarios en Estados Unidos y que crece "rápidamente", y puso ejemplos de uso cotidiano: apuntar a los hijos a clases, encontrar y comprar regalos o pedir esa cita con el dentista que llevas seis meses posponiendo. "Necesitamos un mecanismo para que vaya más rápido y más fluido", zanjó.
Queda la gran pregunta: ¿se sumarán los grandes? Ni OpenAI ni Anthropic forman parte de la iniciativa por ahora, aunque Taylor dijo que espera que participen los gigantes de la IA y dejó caer que se sentiría "realmente decepcionado" si los competidores no acaban usándolo. "Todo el sentido de esto es que sea un estándar abierto", recalcó. El tiempo dirá si el protocolo se convierte en el idioma común de los agentes o en una alianza más de intereses particulares.
El análisis de Salseo
- Aquí no se reparte altruismo, se reparte infraestructura. Quien fija el protocolo por el que los agentes hablan con las tiendas decide las reglas del juego: cómo se autentica un bot, qué datos ve y cómo se paga. Meta, Stripe y Walmart quieren estar en la mesa que redacta las normas antes de que las escriba un regulador o un rival. Para Meta, Muse es la puerta de entrada del usuario; el protocolo es la forma de que su agente no se quede fuera de cada comercio.
- El bloqueo de Amazon revela el verdadero campo de batalla: los datos. Mientras unos quieren un estándar común, otros prefieren cerrar la puerta y quedarse con su tráfico. Si los grandes comercios no adoptan el protocolo, el estándar nace cojo y el usuario acabará eligiendo entre ecosistemas cerrados, que es justo el 'caos' que dicen querer evitar.
- Falta la pieza clave: OpenAI y Anthropic están fuera. Un protocolo sin los dos principales fabricantes de modelos es una alianza de intereses, no un estándar de facto. La señal concreta a vigilar en los próximos meses es cuántas empresas firman y si Amazon, OpenAI o Anthropic se adhieren; si no lo hacen, el anuncio se queda en marketing.
- Para el inversor, hoy esto es relato estratégico más que negocio: no hay ingresos directos ni cifras asociadas. El valor llegará si Muse empieza a mover transacciones (compras, reservas, citas) y Meta monetiza esas operaciones o comparte ingresos con los comercios. Ese sería el cambio de tesis de verdad. Mientras tanto, ojo al riesgo regulatorio: cuantos más datos personales y de pago maneje el agente, más miradas encima tendrá.