Michael Burry carga contra Nebius: 'Es la cima de una burbuja'

El famoso inversor bajista amplía su apuesta contra la empresa de nube de IA mientras sus acciones suben un 210% en el año. Sus dudas sobre precios y contabilidad chocan con unos resultados explosivos.
Michael Burry, el inversor que se hizo famoso por anticipar la crisis inmobiliaria de 2008, ha vuelto a sacar la artillería. Esta vez su objetivo es Nebius, una empresa de infraestructura de nube para inteligencia artificial cuyas acciones se han disparado cerca de un 210% en lo que va de año. Burry ha ampliado su posición corta contra la compañía justo después de que el valor cotizara cerca de los 247 dólares por acción tras presentar resultados trimestrales. En un mensaje público, el gestor de Scion Asset Management fue tajante: “Nebius es lo que parece la cima de un boom”.
¿Qué es lo que no le cuadra a Burry? Sobre todo, la forma en que Nebius cobra por sus servidores. Según explica, los clientes pagan entre 40 y 50 millones de dólares por megavatio si quieren acceso a corto plazo, pero solo entre 20 y 25 millones si firman contratos a medio plazo. Es decir, pagar el doble por disponibilidad inmediata. Para Burry, eso es una señal de que los compradores esperan que el valor de la capacidad de computación caiga muy rápido en el futuro. Si el hardware se va a depreciar tan velozmente, ¿por qué pagar una prima tan alta por usarlo ahora?
A esa sospecha se suma un cambio contable que ha puesto la mosca detrás de la oreja al inversor. Nebius ha decidido alargar la vida útil de sus servidores de cuatro a cinco años. Sobre el papel, eso significa que el gasto de depreciación anual se reduce y los beneficios mejoran. Pero Burry se pregunta cómo es posible que la empresa afirme que su hardware durará más cuando sus propios precios de contrato sugieren que los chips pierden valor cada año. Es una contradicción que, en su opinión, infla artificialmente las cuentas.
Los números de Nebius, sin embargo, son espectaculares. En el segundo trimestre, los ingresos totales se dispararon un 454% interanual hasta los 582,3 millones de dólares. Las ventas de su negocio principal de nube de IA crecieron un 514%, hasta 575 millones. La tasa de ingresos anualizados alcanzó los 3.000 millones de dólares, un 598% más que hace un año. Y el EBITDA ajustado pasó de una pérdida de 21 millones a una ganancia de 236 millones. Eso sí, para sostener ese crecimiento la compañía está invirtiendo cantidades colosales: solo en construcción gastó 5.700 millones de dólares en el trimestre.
Con semejante rally, las métricas de valoración de Nebius se han disparado muy por encima de la media del sector tecnológico. La acción cotiza a 20,5 veces las ventas previstas para los próximos doce meses, frente a una mediana de 3,4 veces para el conjunto de empresas tecnológicas. Los analistas de Wall Street, por su parte, mantienen una recomendación de compra moderada, con 7 compras y 4 manteneres en los últimos tres meses. Su precio objetivo medio a 12 meses es de 260,20 dólares, lo que implica apenas un 2% de subida desde los niveles actuales. Vamos, que ni los más optimistas ven mucho recorrido a corto plazo.
El análisis de Salseo
- La clave del argumento de Burry no es que Nebius vaya mal, sino que su propio modelo de precios revela una expectativa de depreciación brutal del hardware. Si los clientes pagan el doble por acceso inmediato, es porque asumen que en uno o dos años esa capacidad valdrá mucho menos. Eso choca frontalmente con la narrativa de que la infraestructura de IA es un activo con valor duradero.
- El cambio contable de alargar la vida útil de los servidores de 4 a 5 años es una palanca clásica para inflar beneficios a corto plazo. En un sector donde la tecnología avanza tan rápido, asumir que un servidor durará más es, como mínimo, optimista. Y si los precios de mercado sugieren que los chips pierden valor cada año, la decisión contable parece ir en contra de la realidad económica.
- El crecimiento de Nebius es real y espectacular, pero viene acompañado de un gasto en construcción de 5.700 millones en un solo trimestre. Eso significa que la empresa está quemando caja a un ritmo brutal para construir capacidad. Si la demanda de IA se enfría o los precios caen como sugiere Burry, esa inversión podría convertirse en un lastre.
- La valoración de 20,5 veces ventas futuras es extrema incluso para el sector tecnológico. Con el precio objetivo medio de los analistas apenas un 2% por encima del precio actual, el mercado ya ha descontado casi todo el crecimiento esperado. La señal a vigilar es la evolución de los precios por megavatio en los próximos trimestres: si empiezan a bajar, Burry tendrá razón.