Michael Burry: Nvidia está 'enormemente infravalorada' pero sus calls son solo un seguro

El inversor de 'The Big Short' mantiene su apuesta bajista contra Nvidia pese a admitir que el valor está barato, y compra opciones de compra como cobertura ante un posible repunte tras los resultados. La compañía ha batido expectativas con fuerza.
Michael Burry, el inversor famoso por anticipar la crisis de 2008, ha vuelto a dar que hablar. En su Substack, el gestor ha reconocido que Nvidia (NVDA) está "enormemente infravalorada" a simple vista, con un PER bajo para una empresa que crece a lo grande y que hoy disfruta de "rentas de monopolio". Sin embargo, esa aparente contradicción no le ha impedido mantener y aumentar su posición corta (apostar a la caída) en el fabricante de chips, justo antes de la publicación de sus resultados del segundo trimestre fiscal.
Lo curioso es que, además de ampliar el corto, Burry ha comprado opciones de compra (calls) con vencimiento en diciembre y precios de ejercicio en el rango medio-alto de los 200 dólares, pagando una prima de un solo dígito. Pero ojo: el propio inversor aclara que no es una apuesta alcista, sino un 'hedge' (cobertura) para proteger su posición bajista si las acciones se disparan tras los resultados. "No juego a ganar aquí", escribió, dejando claro que sin su mucho mayor exposición a cortos y puts, no habría hecho esa operación. Sus puts representan alrededor del 3,5%-4% de su cartera, mientras que su exposición corta total supera el 21%.
Burry no se limita a Nvidia. También ha incrementado sus posiciones bajistas en Oracle, Palantir (PLTR), Nebius (NBIS) y Caterpillar, reflejando su preocupación más amplia por las valoraciones y la sostenibilidad del actual boom de inversión en inteligencia artificial. Su argumento de fondo: la ventaja competitiva de Nvidia, su dominio en IA y sus altos márgenes podrían ser menos duraderos de lo que el mercado espera, y su valor teórico está "muy por debajo" del precio actual de mercado. Aun así, reconoce que los resultados que estaban por llegar podían ser "apagados" (lights out), y así ha sido: tras el cierre del 26 de agosto, Nvidia reportó un BPA ajustado de 2,22 dólares frente a los 2,09 esperados, un 120% más que el año anterior, y unos ingresos de 96.200 millones, un 106% más, superando también las previsiones. Las acciones subieron un 7,2% en el mercado previo a la apertura.
La jugada de Burry es un ejemplo clásico de cobertura táctica: comprar calls baratas para limitar el daño si el corto sufre un apretón alcista, pero manteniendo la tesis bajista de fondo. Su historial con esta estrategia, admite, es irregular. Para el inversor particular, la lección no es copiar sus movimientos, sino entender que incluso los grandes gestores combinan señales contradictorias: aquí, un reconocimiento de que la acción está barata convive con una apuesta a que su valoración a largo plazo es excesiva. La pregunta clave sigue siendo si el gasto en IA y la financiación circular que lo alimenta son sostenibles, algo que Burry lleva tiempo señalando.
El análisis de Salseo
- Burry distingue entre valor a corto plazo (la acción está barata según métricas clásicas) y valor a largo plazo (su modelo le da un precio mucho menor). Esa dualidad explica por qué puede decir que está infravalorada y a la vez mantener el corto: cree que el mercado está pagando por un crecimiento que no se materializará o que la competencia erosionará los márgenes.
- La compra de calls con strike en los 200 dólares y prima mínima es un seguro barato contra un repunte post-resultados. No es un cambio de opinión: es gestión del riesgo. Si la acción sube, las calls compensan parte de las pérdidas del corto; si cae, solo pierde la prima. Este tipo de cobertura es habitual en gestores con posiciones cortas grandes antes de eventos de alta volatilidad.
- El aumento de cortos en Oracle, Palantir, Nebius y Caterpillar amplía la tesis: no es solo Nvidia, es todo el complejo de IA y su impacto en otros sectores. Burry ve una burbuja de valoraciones sostenida por flujos de inversión que podrían revertirse. Los inversores deberían vigilar si el gasto en centros de datos y la demanda de chips siguen creciendo al ritmo actual o si aparecen señales de saturación.
- Los resultados de Nvidia han sido espectaculares y la acción ha reaccionado al alza, lo que de momento da la razón a la parte 'infravalorada' del análisis. Pero Burry no se mueve por un trimestre: su preocupación es la durabilidad del foso competitivo y el riesgo de 'financiación circular' (empresas que se compran chips entre sí con dinero de inversores). La señal a vigilar es la evolución de los márgenes y la concentración de clientes en los próximos trimestres.