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Micron, bajo la lupa antes de resultados: márgenes, precios y recompras

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Micron, bajo la lupa antes de resultados: márgenes, precios y recompras

Bank of America cree que Micron puede disipar las dudas del mercado si confirma que sus márgenes aguantan y que podrá volver a recomprar acciones tras las cuentas del 30 de septiembre.

Micron Technology presenta el próximo 30 de septiembre sus resultados del cuarto trimestre fiscal, y lo hace con una curiosidad de partida: la acción cotiza más o menos al mismo nivel que tenía antes de publicar las cuentas del trimestre anterior, a finales de junio. Entre medias ha habido mucha montaña rusa, porque el mercado se ha instalado en la duda de si la compañía puede sostener el crecimiento extraordinario que ha vivido gracias al tirón de la inteligencia artificial. La memoria (los chips que guardan datos) se ha convertido en un cuello de botella clave para la IA, y eso ha disparado las ventas y los precios de Micron. El miedo es que eso haya sido un pico y llegue la resaca.

El analista de Bank of America Vivek Arya, que figura en el 2% mejor valorado de Wall Street, mantiene una visión optimista antes de las cuentas. Su tesis: los inversores deberían dejar de pelearse por el debate sobre los acuerdos estratégicos con clientes (los llamados SCA, contratos de largo plazo con grandes compradores) y fijarse en tres cosas mucho más concretas: el margen bruto, la evolución de los precios de la memoria y la posible vuelta de las recompras de acciones. La pregunta clave es si la empresa puede mantener su margen bruto en la zona media del 80% de aquí a 2027. Micron no suele dar pistas sobre precios futuros, así que confirmar esa resistencia sería una señal muy potente: si los márgenes aguantan, el consenso de beneficio para 2027 (entre 150 y 200 dólares por acción, más del doble que un año antes) seguiría siendo alcanzable, y la acción cotizaría a unas 7 veces los beneficios esperados frente a las 10 veces que históricamente ha tolerado el mercado.

Otro catalizador tiene fecha en el calendario. A partir del 9 de diciembre expiran las restricciones que Micron arrastra por las subvenciones que recibió al amparo de la ley de chips estadounidense (la CHIPS Act, el plan público para reindustrializar la fabricación de semiconductores en Estados Unidos). Con ese corsé fuera, el analista cree que la compañía podría reanudar la recompra de acciones propias y, con el dinero que genera libremente, retirar de circulación entre el 8% y el 10% de sus títulos. Como el beneficio se reparte entre menos acciones, cada una vale más sin necesidad de vender un solo chip extra: un empujón puramente financiero.

El gasto en fábricas (capex) será el otro foco. Arya espera que Micron anuncie inversiones para su año fiscal 2027 en la zona media-alta de los 40.000 millones de dólares, un salto superior al 60% respecto al ejercicio anterior y en línea con lo que calcula el mercado. El matiz importante: más de la mitad de ese aumento iría a construir salas limpias de cara al largo plazo, no a capacidad de producción que llegue ya, lo que rebaja el temor a un exceso de oferta inmediato. En precios, los chequeos del sector apuntan a que el precio medio de venta de la memoria DRAM subió entre el 20% y el 30% en el tercer trimestre natural del año, mientras que la NAND lo hizo más de un 15%. Arya espera otro incremento de un solo dígito en el cuarto trimestre y los grandes proveedores de nube ya han aceptado pagar más por la DRAM en la primera mitad de su ejercicio 2027 que en el trimestre anterior. Aun así, su modelo asume que la fiesta se acaba y que los precios caen más de un 10% en 2028.

Sobre el HBM, la memoria especializada en entrenar inteligencia artificial, Arya sostiene que los temores están exagerados: aunque Nvidia lance productos que usen menos cantidad, la oferta seguiría ajustada y las versiones HBM4 y HBM4e deberían sostener precios firmes. Y sobre los SCA, su conclusión es que son un número secundario más que la verdadera tesis de inversión: pueden suavizar el ciclo de la memoria, pero no eliminarlo. «Si la inversión en IA se mantiene sólida, el potencial de beneficios y la valoración de Micron siguen siendo atractivos; si el gasto en IA se debilita, las compras de los clientes y las nuevas capacidades se ajustarán», resume. La gran pregunta, dice, no es si los contratos suavizan el ciclo, sino si la inversión en IA será lo bastante fuerte como para sostenerlo. En el resto de Wall Street, casi todos sus colegas comparten el optimismo: de las 30 valoraciones que cubren el valor, 29 son positivas y solo una escéptica.

El análisis de Salseo

  • El margen bruto es la prueba de fuego. Micron apenas da pistas sobre precios futuros, así que si confirma que aguanta en la zona media del 80% de aquí a 2027 valida de golpe todo el escenario de beneficios; si no lo hace, la duda sobre el techo del ciclo se instalará en el mercado el mismo día de las cuentas.
  • El negocio de la memoria es cíclico por naturaleza: sube mucho y baja mucho. Los contratos a largo plazo con clientes (SCA) pueden alargar los periodos buenos, pero no evitar la caída, y por eso el propio analista modela una bajada de precios superior al 10% en 2028. La discusión real no es si el ciclo se suaviza, sino cuándo empieza el próximo bache.
  • La recompra es un catalizador con fecha concreta y efecto rápido: cuando el 9 de diciembre expiren las restricciones ligadas a las ayudas públicas, Micron podría retirar entre el 8% y el 10% de sus acciones, elevando el beneficio por título sin vender un chip más. Señal a vigilar: que el consejo confirme el reinicio del programa y su tamaño.
  • Dos miedos del mercado que podrían quedar en nada: la menor memoria HBM en los chips de Nvidia y el supuesto exceso de capacidad. El salto del gasto en fábricas (+60%) asusta en el titular, pero más de la mitad son salas limpias a varios años vista, no producción inmediata. El riesgo de verdad llegaría si en 2028 coincidieran esa capacidad nueva con la caída de precios que el propio analista anticipa.

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Fuente: TipRanks