Micron bate previsiones, pero ya no basta para que su acción suba

Micron ha superado las estimaciones y ha dado un pronóstico optimista, pero su acción cayó un 2%: la compañía ya no sorprende como antes y el mercado mira más la durabilidad de sus márgenes que el resultado del trimestre.
Micron Technology ha vuelto a demostrar que es uno de los grandes beneficiados del despliegue de la inteligencia artificial, pero esta vez sus resultados no han servido para animar a los inversores. La compañía de chips de memoria presentó unas cuentas del trimestre cerrado en agosto mejores de lo que esperaba el mercado, junto a una previsión positiva, y aun así la acción cayó alrededor de un 2% nada más abrir la sesión del jueves. El problema no está en lo que ha conseguido, sino en la magnitud con la que ha sorprendido.
Según Joseph Moore, analista de Morgan Stanley, Micron ha batido las estimaciones de beneficio de este trimestre por un 5%, muy lejos del 20% al 40% de exceso que venía registrando en los trimestres anteriores. Es decir, sigue ganando más de lo previsto, pero por un margen cada vez menor. «Ya no es una historia de sorpresas en los resultados», resume Matt Britzman, analista de Hargreaves Lansdown, que añade que ahora lo que mueve la acción es la capacidad de mantener ese nivel de beneficios en el tiempo, más que un trimestre espectacular aislado.
Otro de los puntos que inquieta es el desequilibrio entre oferta y demanda. Melissa Fairbanks, de Raymond James, destacó que Micron no da ninguna pista sobre cuándo la oferta podrá alcanzar a la demanda. Ese desajuste es una buena noticia por un lado, porque permite subir precios y ganar más con cada chip vendido, pero también pone un techo al crecimiento a corto plazo: no se pueden vender más unidades de las que se fabrican. En paralelo, William Blair señaló otra decepción: la previsión de margen bruto (la parte de cada euro de ventas que se queda la empresa después de pagar lo que cuesta fabricar sus productos) fue más floja de lo esperado. La dirección avisó de que el pago de bonus podría presionar ese margen en el trimestre de noviembre, aunque debería mejorar en los siguientes. El dato a batir es altísimo: en el trimestre de agosto el margen bruto ajustado fue del 87%.
A esto se suma que la compañía apenas dio detalles sobre cómo piensa devolver dinero a los accionistas cuando en diciembre decaigan las restricciones ligadas a la ley de chips estadounidense (la Chips Act). Para el analista Sebastien Naji, de William Blair, esa falta de concreción también pesa en el ánimo de los inversores. Sin embargo, el mismo analista cree que, a medida que el mercado centre su atención en cuánto tiempo puede Micron mantener su poder de fijación de precios y unos márgenes elevados, hay recorrido para que la acción suba, y señala el programa de recompra de acciones previsto para finales de este año como un posible catalizador de peso.
El análisis de Salseo
- El listón está tan alto que un buen resultado ya no basta: Micron ha batido previsiones, pero solo un 5%, cuando venía superándolas entre un 20% y un 40%. Con la acción descontando ya excelencia, lo que mueve el precio no es el trimestre cerrado, sino las pistas sobre cuánto durará la buena racha. Señal a vigilar: si la magnitud de las sorpresas se estabiliza en ese 5% o sigue encogiendo.
- La escasez de oferta es la mejor y la peor noticia a la vez. Que la demanda supere a la oferta permite subir precios y engordar márgenes, pero también limita el crecimiento a corto plazo, porque no se venden más chips de los que se fabrican. Cuando la oferta se normalice, esa palanca de precios se aflojará; y hoy por hoy la empresa no da fecha para ese momento.
- Un margen bruto del 87% es prácticamente insuperable, así que la pregunta relevante no es cuánto puede subir, sino cuándo empieza a bajar. El aviso de que los bonus presionarán el margen del trimestre de noviembre es la primera grieta en el relato: si es algo temporal, como sostiene la dirección, no cambia nada; si se convierte en tendencia, la tesis se complica bastante.
- El catalizador del que casi nadie habla es la recompra de acciones. Micron lleva tiempo sin poder devolver efectivo por las restricciones de la ley de chips, que decaen en diciembre, y esta vez tampoco despejó las dudas. Un programa de compra de títulos propios (reduce las acciones en circulación y suele empujar el precio hacia arriba) sería la señal de que la dirección confía en que el ciclo dura, y podría ser el motor de la acción en los próximos meses.