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Micron cae un 4% antes de sus resultados, pero un analista le ve un 40% de recorrido

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Micron cae un 4% antes de sus resultados, pero un analista le ve un 40% de recorrido

Las acciones de Micron bajan un 4% en la antesala de sus cuentas del cuarto trimestre fiscal, mientras Baird dispara su precio objetivo y mantiene su apuesta positiva por el tirón de la memoria para inteligencia artificial.

Micron Technology vivió este jueves una sesión de descensos: sus acciones cayeron un 4% mientras los inversores digerían la subida de los tipos de la deuda estadounidense y el encarecimiento del petróleo, justo antes de que la compañía publique sus resultados del cuarto trimestre fiscal, previstos para el 30 de septiembre. Es decir, el mercado se puso nervioso por el contexto general y por la cita clave que tiene por delante, no porque haya aparecido una mala noticia concreta sobre el negocio de la empresa.

Lo llamativo es que, en paralelo, uno de los analistas que sigue el valor ha movido ficha en la dirección contraria. Baird ha elevado su precio objetivo para Micron desde los 1.280 dólares hasta los 1.520 dólares y ha reiterado su recomendación de comprar. Según sus cálculos, ese nuevo objetivo deja un potencial de subida de alrededor del 40% respecto al cierre del viernes. El analista de la firma, Tristan Gerra, se declara «cada vez más positivo» con Micron a corto y medio plazo, y apoya su tesis en tres patas: la creciente demanda ligada a la inteligencia artificial agéntica, un crecimiento esperado de la oferta de memoria DRAM más lento en todo el sector de cara a 2027 y un perfil de márgenes mejor para la memoria de alto ancho de banda (HBM) el año que viene.

El contexto ayuda a entender el optimismo. Micron se está beneficiando del tirón de la memoria de alto rendimiento a medida que se extiende la inteligencia artificial: los sistemas de IA procesan volúmenes enormes de datos y necesitan chips de memoria con más capacidad y más velocidad, lo que empuja la demanda de DRAM en servidores de IA y otros equipos de computación de altas prestaciones. La DRAM se perfila como el gran motor de crecimiento del cuarto trimestre, con una estimación de consenso que sitúa sus ingresos en 38.260 millones de dólares, un 325,8% más que en el mismo periodo del año anterior. Además, el mercado de memoria en general viene de una etapa complicada —exceso de oferta, precios débiles e inventarios elevados— que se ha ido corrigiendo hacia un equilibrio más sano entre oferta y demanda.

La otra pata del relato es la HBM, cada vez más relevante. Los aceleradores de IA usan este tipo de memoria para dar el ancho de banda que exigen las cargas de trabajo más complejas, y Micron ya está produciendo en serie HBM para los chips de nueva generación de NVIDIA, lo que le da exposición directa al crecimiento de la infraestructura de IA. La oferta de HBM sigue siendo ajustada mientras la demanda de los centros de datos no deja de crecer, y la compañía ha destacado el fuerte interés por su HBM4: su rampa de producción de HBM4 de 12 capas avanza más rápido que la anterior de HBM3E de 12 capas, lo que podría elevar el peso de esta familia en ingresos y beneficios. A esto se suman sus relaciones con grandes nombres del sector: NVIDIA la ha elegido como proveedor importante de HBM para sus GPUs Blackwell y su plataforma Vera Rubin, también suministra HBM3E para los aceleradores Instinct MI350 de AMD y colabora con Marvell en soluciones de memoria avanzadas para IA.

Las acciones de Micron acumulan un año espectacular: suben un 279% en lo que va de ejercicio y llegaron a tocar un máximo intradía de 1.255 dólares el 25 de junio, en parte gracias a la escasez de chips de memoria. De cara a las cuentas de esta semana, el consenso de LSEG espera un beneficio un 939% superior al del año anterior, 46 de los 49 analistas que siguen el valor recomiendan comprar o comprar fuerte y el precio objetivo medio implica un potencial de alrededor del 34%. El listón, por tanto, está muy alto.

El análisis de Salseo

  • La caída del 4% no viene de un deterioro del negocio, sino de dos frentes externos: tipos de la deuda al alza y petróleo más caro. Eso significa que el castigo es de 'humor de mercado' y no de tesis, pero también que cualquier decepción en las cuentas del 30 de septiembre se amplificará, porque el valor llega con un colchón emocional mínimo tras subir un 279% en el año.
  • El detalle que de verdad sostiene el argumento de Baird es el de la oferta: si el sector crece menos de lo previsto en capacidad de DRAM en 2027, el equilibrio entre oferta y demanda se tensa y los precios aguantan mejor. Para una empresa de memoria, que es un negocio históricamente cíclico y de precios volátiles, controlar la oferta es lo que separa un año bueno de un año excelso. Ahí está la clave, no en el titular del precio objetivo.
  • La HBM funciona aquí como seguro de calidad: no es memoria genérica, es producto a medida para los chips de IA de NVIDIA, AMD y Marvell, con la oferta todavía ajustada y con la rampa de HBM4 avanzando más rápido que la generación anterior. Si eso se traduce en los márgenes que anticipa Baird, Micron deja de ser 'una empresa cíclica' y pasa a tener una pata de negocio más estable y rentable. La señal a vigilar es cuánto pesa HBM en los ingresos del trimestre y cómo evoluciona su margen.
  • Ojo con la letra pequeña: el consenso espera un beneficio un 939% mayor que el del año anterior y 46 de 49 analistas ya recomiendan comprar. Cuando todo el mundo está dentro y el listón de expectativas es tan alto, el riesgo no es que la empresa vaya mal, sino que vaya solo bien. Un guidance prudente sobre el próximo trimestre puede pesar más en el precio que un buen resultado del trimestre cerrado.

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Fuente: Invezz