Micron cae en bolsa pese a resultados récord: Wedbush sigue confiando

Micron presentó unas cuentas muy por encima de lo esperado, pero la acción bajó porque el mercado ya daba ese crecimiento por hecho. Wedbush mantiene su apuesta alcista y ve escasez de memoria al menos un año más.
Micron Technology ha presentado unos resultados trimestrales que, sobre el papel, son espectaculares: ingresos de 54.000 millones de dólares frente a los 51.000 millones que esperaba Wall Street, un 379% más que el año anterior, y un beneficio por acción ajustado de 33,42 dólares, muy por encima de los 31,72 dólares previstos y de los 3,03 dólares de hace un año. Y sin embargo, la acción cayó un 0,86% en la negociación previa a la apertura. ¿El motivo? Que buena parte de ese crecimiento ya estaba descontado en el precio tras una racha muy fuerte, y que la compañía espera que su margen bruto baje del 87% al 86,25% en el trimestre actual.
Ese detalle del margen fue lo que más pesó en el ánimo de los inversores, porque toca justo la variable que más miran en el sector: la rentabilidad de cada venta. Los directivos de Micron intentaron rebajar la preocupación en la llamada con analistas, asegurando que el descenso es temporal y se debe a un aumento puntual de los costes de compensación a los trabajadores, y que los márgenes volverán a subir después del primer trimestre fiscal. Es decir, según la empresa no es un problema de demanda ni de precios, sino un gasto de personal que se come unos puntos de rentabilidad durante unos meses.
El analista Matt Bryson, de Wedbush, no se ha movido de su tesis y ha reiterado su recomendación de comprar Micron con un precio objetivo de 1.400 dólares, lo que implicaría una subida de más del 30% desde los niveles actuales. Su argumento principal es la escasez: más del 75% de la producción prevista para 2027 ya está comprometida con clientes y la mayoría de las conversaciones se centran ya en 2028. Además, buena parte de las ventas futuras están cubiertas por contratos de suministro, lo que actúa como colchón si el mercado se debilita. En su opinión, eso sugiere que un bache provocado por exceso de oferta todavía está, como mínimo, a un año de distancia.
La clave histórica del sector es que cuando la oferta de memoria empieza a crecer, suele marcar el final de la fase buena del ciclo. Bryson espera que llegue más suministro a finales de 2027 y en 2028, pero admite que aún no está claro si esa oferta nueva será suficiente para atender la demanda que generan los despliegues de chips de inteligencia artificial y de procesadores. En declaraciones a la CNBC, el analista añadió que sus comprobaciones siguen mostrando precios de la memoria al alza, aunque a un ritmo más lento, y que el margen es lo que hay que vigilar, sobre todo si los envíos de memoria HBM (la que se usa junto a los chips de IA) acaban presionando los beneficios. También se fijó en la previsión de beneficio por acción de la compañía, por encima de los 38 dólares, un nivel que está en la parte media del rango de entre 36 y 40 dólares que manejan algunos inversores.
En cuanto al consenso de analistas, Micron cuenta con una calificación media de compra fuerte, con 22 recomendaciones de compra y solo una de mantener en los últimos tres meses. El precio objetivo medio es de 1.513,57 dólares, lo que supone un potencial alcista del 42% desde los niveles actuales. Eso sí, estas valoraciones podrían moverse en los próximos días, a medida que los analistas actualicen sus informes tras los resultados publicados.
El análisis de Salseo
- La caída no viene de unos malos números, sino de unas expectativas altísimas: cuando la acción ya ha recogido el crecimiento, batir previsiones no basta. El detalle que de verdad inquieta es el techo del margen bruto, la variable que mide cuánto beneficio saca la empresa de cada venta y que el mercado vigila como un termómetro del ciclo.
- Que más del 75% de la producción de 2027 ya esté vendida y que se negocie ya para 2028 es una señal de escasez real y, a la vez, un arma de doble filo: los contratos a largo plazo protegen a Micron si el mercado se enfría, pero también le atan a precios pactados y le recortan el beneficio extra si el precio de la memoria sigue subiendo.
- La señal concreta a vigilar es la entrada de nueva oferta a finales de 2027 y en 2028. Históricamente, un aumento de suministro ha marcado el final de la fase alcista del sector; si esa oferta no cubre la demanda que tira la inteligencia artificial, el ciclo se alarga, y si la cubre, la fiesta se acaba antes de lo que muchos esperan.
- Matiz que el titular no cuenta: el propio analista reconoce que las subidas de precios de la memoria se están ralentizando y que más envíos de HBM podrían presionar la rentabilidad. Y el consenso ya está por encima de Wedbush, con un precio objetivo medio superior y 22 compras frente a una sola recomendación de mantener: hay mucho optimismo ya metido en el precio, lo que deja poco margen de error.