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Micron convierte Boise en la meca de la memoria: 50.000 millones y nuevos millonarios

·PositivoImpacto alto
Micron convierte Boise en la meca de la memoria: 50.000 millones y nuevos millonarios

El auge de la IA ha disparado la cotización de Micron más de diez veces desde finales de 2024, creando una ola de millonarios en su ciudad natal, Boise. La expansión de 50.000 millones de dólares trae empleo y desarrollo, pero también atascos, vivienda cara y desigualdad.

Dave Petso, gestor de patrimonios en Boise (Idaho) desde los años 80, ha visto de todo: recesiones, el estallido de la burbuja de las puntocom y la crisis de 2008. Pero nada como lo que está ocurriendo ahora con Micron, la empresa de semiconductores fundada en su ciudad hace casi medio siglo. Durante décadas fue una compañía aburrida, un "pésima inversión" según sus propias palabras. Hoy, gracias al boom de la inteligencia artificial, es una de las acciones más calientes del planeta y ha convertido a muchos de sus clientes en millonarios de la noche a la mañana: el valor de la acción se ha multiplicado por más de diez desde finales de 2024, elevando la capitalización bursátil por encima del billón de dólares. Petso ahora ayuda a empleados de Micron a diversificar su patrimonio, porque "tienes un montón de dinero y está todo metido en una sola empresa", explica.

El impacto se nota en toda la ciudad, de unos 250.000 habitantes, famosa por sus actividades al aire libre y por el césped azul del estadio de la Universidad Estatal de Boise. Micron ha puesto la primera piedra de dos nuevas plantas de fabricación de chips que se espera creen más de 17.000 empleos en la zona (3.500 de ellos en la propia Micron, que ya cuenta con unos 7.000 trabajadores en el área). Hay nuevos proyectos de construcción por todas partes, la escena gastronómica bulle y llegan nuevos residentes, muchos de California. Pero tanto crecimiento tiene su lado oscuro: atascos frecuentes en la autopista interestatal 84, precios de la vivienda disparados (los alquileres medios subieron un 4,3% en el último año, mientras bajaban a nivel nacional, según Zillow) y una sensación de que la cultura local se diluye. "Una de las ventajas competitivas de Boise era su bajo coste de vida", dice Jason Crawforth, un residente de toda la vida que lleva casi 35 años creando empresas tecnológicas en la zona. Aunque su patrimonio crece gracias a su inversión en Micron, reconoce que "hay una gran parte de la comunidad que no se beneficia directamente de esto".

La historia de Micron es la de una compañía que nació en el sótano de una clínica dental en 1978 y que en 1981 ya tenía su primera fábrica de chips en Boise, produciendo memoria DRAM (la memoria de acceso aleatorio que usan los ordenadores). En su último trimestre, la DRAM supuso el 76% de los ingresos totales de Micron. Pero la clave ahora es que la DRAM es el ingrediente base de la memoria de alto ancho de banda (HBM), un componente esencial para los procesadores de IA. La demanda de HBM ha provocado una escasez mundial de DRAM y ha disparado los precios de la memoria, lo que encarece incluso productos de consumo como los MacBooks de Apple. Los tres grandes fabricantes de HBM (SK Hynix, Samsung y Micron) están construyendo plantas gigantes para satisfacer la demanda, y la bolsa les ha recompensado: Micron sube casi un 670% en el último año, seguida de SK Hynix (~470%) y Samsung (~250%).

El plan de Micron en Boise es ambicioso: una inversión de 50.000 millones de dólares que incluye dos nuevas fábricas. La primera está prevista que entre en funcionamiento en 2027 y será la primera planta de fabricación de memoria de vanguardia en Estados Unidos, ya que ahora la mayor parte de la memoria de gama alta se produce en Taiwán, Japón y Singapur. El complejo contará también con instalaciones de servicios públicos y tratamiento de agua, porque fabricar chips consume muchos recursos. La compañía eléctrica local, Idaho Power, asegura que la expansión de Micron no subirá la factura de la luz al resto de clientes. Además, Meta está construyendo un centro de datos de 800 millones de dólares a unos 30 kilómetros al suroeste, en Kuna, que creará unos 100 empleos operativos. Y proveedores de Micron como Lam Research o la constructora de salas blancas Exyte están abriendo oficinas en la zona.

Pero no todo es color de rosa. En julio, las acciones de Micron se desplomaron un 29%, su peor mes desde 2002, y aunque en agosto se recuperan (suben un 14%), los inversores se preguntan si fue solo un correctivo o el inicio de algo peor. La ciudad, que ha vivido ciclos de auge y caída en la industria tecnológica, intenta no volverse demasiado dependiente de un sector tan volátil. El propio consejero delegado de Micron, Sanjay Mehrotra, se convirtió en multimillonario a principios de año gracias a la subida de la acción, aunque el batacazo de julio lo dejó por debajo de ese umbral. Boise es, en definitiva, un ganador inesperado de la carrera global por la IA, pero con los problemas típicos de un crecimiento tan rápido: infraestructuras al límite, vivienda inaccesible y una riqueza que no llega a todos por igual.

El análisis de Salseo

  • La revalorización de Micron no es solo una historia de éxito bursátil: es la materialización de un cambio estructural en la industria de semiconductores. La IA ha convertido la memoria DRAM en un recurso crítico y escaso, y Micron es uno de los tres únicos fabricantes capaces de producir HBM, el componente que necesitan los procesadores de IA. Eso le da un poder de fijación de precios enorme, como se ve en que la DRAM ya supone el 76% de sus ingresos.
  • El hecho de que Micron esté construyendo su primera fábrica de memoria de vanguardia en EE.UU. (en Boise) es una señal geopolítica importante: reduce la dependencia de Taiwán y Asia, y encaja con la tendencia de reshoring que impulsan los gobiernos occidentales. Para el inversor, esto puede significar más estabilidad en la cadena de suministro a largo plazo, pero también mayores costes de producción que podrían presionar los márgenes.
  • El desplome del 29% en julio es un recordatorio de que el sector de la memoria es cíclico y extremadamente volátil. La pregunta clave es si la demanda de IA seguirá absorbiendo toda la oferta de DRAM o si habrá un exceso de capacidad cuando las nuevas fábricas (las de Micron, SK Hynix y Samsung) empiecen a producir a pleno rendimiento. Si la demanda se enfría, los precios de la memoria podrían caer en picado, como ya pasó en ciclos anteriores.
  • El impacto en Boise es una metáfora de lo que ocurre cuando una ciudad depende de un solo sector: crea riqueza pero también desigualdad. Mientras los empleados de Micron y los inversores se forran, los residentes que no trabajan en la empresa sufren la subida de precios y el cambio cultural. Para el inversor, esto es un recordatorio de que el crecimiento de una empresa no siempre se traduce en beneficios para toda la comunidad, y que los riesgos sociales y políticos pueden acabar afectando al negocio.

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Fuente: CNBC