Micron despierta: ¿por fin es el momento de subirse al tren de la memoria?

Las acciones de Micron suben con fuerza tras los buenos resultados de dos empresas de infraestructura de IA. Un inversor cree que la espera ha terminado y que el mercado sigue sin valorar el potencial a largo plazo de la compañía.
Micron pasó parte de julio recordando a los inversores que las acciones de memoria pueden ser un auténtico tobogán. Pero agosto está contando una historia muy distinta para el gigante de los chips de memoria. Este jueves, MU sube alrededor de un 6% y acumula una revalorización cercana al 30% desde los mínimos de finales de julio.
Parte del mérito de este empujón hay que atribuírselo a dos empresas de 'neocloud' que han dado nuevas razones para el optimismo a los alcistas de la memoria. CoreWeave anunció una cartera de pedidos de 104.200 millones de dólares y más de 25.000 millones en nuevos compromisos a principios del trimestre actual. Por su parte, Nebius registró un crecimiento de ingresos del 454% interanual y reveló acuerdos con clientes por valor de varios miles de millones de dólares. Estos resultados son una prueba más de que las empresas que construyen infraestructura de IA siguen teniendo una demanda enorme de capacidad de computación.
Para Micron, esta conexión es clave, porque cada expansión en computación de IA requiere más memoria junto a las GPU que alimentan esos sistemas. Más servidores significan mayor demanda de HBM y DRAM, lo que refuerza las expectativas de que la oferta de memoria podría seguir ajustada a pesar de las preocupaciones sobre la llegada de capacidad de producción adicional más adelante.
Un inversor conocido por el seudónimo Future Stack Investment (FSI) cree que Micron ha llegado a un punto en el que esperar al margen ya no tiene mucho sentido. Su tesis se apoya en una valoración que sigue siendo barata a pesar del rebote de la acción, especialmente si se compara con estimaciones de beneficios mucho más conservadoras. FSI acepta que los precios de la memoria acabarán enfriándose a medida que llegue más capacidad al mercado, pero no cree que ese giro eventual reste atractivo a la oportunidad actual.
Lo más interesante es que su argumento no depende de que las expectativas de beneficios de Wall Street se cumplan al pie de la letra en los próximos años. En lugar de basarse solo en la estimación de consenso de BPA para el año fiscal 2028 de 167,54 dólares, FSI pone a prueba a Micron utilizando el extremo más bajista de las previsiones de los analistas, donde los beneficios se sitúan en 106,94 dólares por acción. A los niveles de cotización recientes, MU seguiría cotizando a solo unas ocho veces esa estimación de beneficios mucho más baja.
FSI había situado anteriormente el valor base de Micron entre 950 y 1.100 dólares por acción, y las estimaciones de beneficios más altas han hecho que ese rango sea más fácil de respaldar. Aplicando su marco de valoración anterior a las previsiones actuales para el año fiscal 2028, obtiene valores superiores a 1.200 dólares, aunque se muestra reacio a asignar a Micron un múltiplo mucho más rico dado el historial de fuertes oscilaciones cíclicas de la memoria.
Su confianza no se basa solo en la valoración. FSI ve cambios significativos en el funcionamiento de la industria de la memoria. La infraestructura de IA consume cantidades mucho mayores de memoria, y la HBM requiere sustancialmente más capacidad de oblea que la DRAM convencional para el mismo número de bits. Micron ha asegurado 16 Acuerdos Estratégicos con Clientes, que normalmente se extienden hasta 2030, con compromisos vinculantes de volumen 'take-or-pay' y, en muchos casos, con suelos y techos de precios que podrían ofrecer una mayor protección cuando los precios de la memoria acaben debilitándose.
En conjunto, estos cambios hacen que FSI sea más optimista sobre las perspectivas de Micron más allá del ciclo actual de memoria. 'El mercado está subestimando su poder de ganancias a largo plazo', concluye el inversor, que asigna a las acciones de MU una calificación de compra.
Wall Street parece compartir la convicción de FSI, con casi ningún disenso entre los analistas que cubren Micron. De los 30 analistas seguidos en los últimos tres meses, 29 recomiendan comprar MU y solo uno se mantiene al margen, lo que da como resultado una calificación de consenso de 'compra fuerte'. El precio objetivo promedio de 1.569,07 dólares da recorrido a la visión alcista, apuntando a un potencial de subida de alrededor del 63% desde los niveles actuales.
El análisis de Salseo
- La subida de Micron no es un simple rebote técnico: los resultados de CoreWeave y Nebius confirman que la demanda de infraestructura de IA sigue disparada, y cada nuevo servidor necesita más memoria HBM y DRAM. Es una señal directa de que el ciclo de la memoria podría tener más recorrido del que el mercado descuenta.
- El argumento de FSI es interesante porque no se apoya en las estimaciones más optimistas, sino en las más pesimistas. Si Micron cotiza a solo 8 veces los beneficios bajistas para 2028, el margen de seguridad es amplio incluso si los precios de la memoria caen antes de lo previsto.
- Los acuerdos estratégicos con clientes, con compromisos de volumen y precios mínimos, cambian las reglas del juego. Reducen la volatilidad típica del sector y dan visibilidad a largo plazo, algo que históricamente no existía en la industria de la memoria.
- El consenso de Wall Street es abrumadoramente alcista (29 de 30 analistas recomiendan comprar), lo que puede ser un arma de doble filo: si las expectativas ya son tan altas, cualquier decepción en los próximos resultados podría provocar una corrección rápida. La clave será vigilar la evolución de los precios de la memoria y los pedidos de HBM.