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Micron puede destronar a Nvidia como gran motor de beneficios del S&P 500

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Micron puede destronar a Nvidia como gran motor de beneficios del S&P 500

Micron publica resultados este miércoles con los analistas esperando un beneficio por acción un 940% superior al de hace un año. Con esas cifras podría convertirse en el mayor motor de crecimiento de beneficios del S&P 500, un papel que hasta ahora ocupaba Nvidia.

Micron Technology, uno de los grandes fabricantes de chips de memoria, publica resultados este miércoles y las expectativas son altísimas. Los analistas que sigue FactSet calculan que el beneficio por acción —lo que gana la compañía por cada título, la vara con la que se mide si ha ganado más o menos que antes— se haya disparado un 940% respecto al mismo trimestre del año anterior. Con esa magnitud, según MarketWatch, Micron podría arrebatarle a Nvidia el papel de mayor motor de crecimiento de los beneficios del S&P 500, el índice que agrupa a las 500 mayores empresas cotizadas de Estados Unidos.

Para entender por qué esto importa hay que saber qué significa ser «motor» del índice. El S&P 500 no es una empresa, es una cesta, y su beneficio total es la suma de lo que ganan todas sus integrantes. Cuando una compañía multiplica sus ganancias, su aportación al crecimiento del conjunto puede superar a la de gigantes mucho más grandes y conocidos. Eso es lo que está en juego: la cita trimestral de Micron ha dejado de ser un dato para especialistas y se ha convertido, en palabras del propio artículo, en «un acontecimiento de mercado en sí mismo», igual que hace tiempo ocurre con Nvidia.

El motivo de fondo es la fiebre de la inteligencia artificial. Casi todo el protagonismo de los últimos años se lo ha llevado Nvidia con sus procesadores, los chips que hacen los cálculos. Pero esos sistemas también necesitan memoria, y mucha: sin ella no hay forma de mover los volúmenes de datos que exige entrenar y usar modelos de IA. Micron fabrica precisamente eso, de modo que su cuenta de resultados se ha convertido en un termómetro de hasta qué punto se sigue invirtiendo en centros de datos.

Conviene mirar el 940% con perspectiva. Un crecimiento así suena espectacular, pero se calcula sobre un trimestre muy flojo del año anterior, cuando el negocio de la memoria atravesaba uno de sus baches habituales. Es la naturaleza de este sector: va por ciclos muy marcados, con años de vacas gordas y años de precios por los suelos. Por eso, más que el titular del trimestre pasado, lo que moverá la cotización es lo que la empresa diga sobre el futuro inmediato: cómo ve los precios, con qué margen está vendiendo y qué espera para los próximos meses.

La noticia también deja una lectura de fondo: el negocio de la IA se está ensanchando. Si el dinero empieza a repartirse entre los procesadores y la memoria que estos necesitan, la foto del sector cambia y aparecen nuevos protagonistas. Eso sí, el riesgo sigue ahí: cuando los precios de la memoria suben, todos los fabricantes amplían capacidad, y cuando esa producción extra llega al mercado los precios pueden caer igual de rápido. Si la acción cotiza como si los beneficios actuales fueran a durar siempre, la decepción puede ser proporcional al entusiasmo.

El análisis de Salseo

  • El 940% engaña si se mira aislado: la comparación es contra un trimestre muy flojo del año anterior, así que refleja tanto la euforia actual como el agujero del que viene el sector. Lo que de verdad puede mover la acción no es ese titular, sino la previsión para el trimestre siguiente y el margen con el que está vendiendo.
  • Ser motor del S&P 500 no va de tamaño: Micron no es una compañía gigante frente a la media del índice, pero su beneficio cambia tan rápido que su aportación al crecimiento del conjunto puede superar a la de empresas mucho mayores. La señal concreta a vigilar es qué porcentaje del crecimiento total del índice en el trimestre sale de esta única empresa.
  • La lectura de fondo es que el negocio de la IA se ensancha: de ser casi en exclusiva cosa de los procesadores de Nvidia, el gasto empieza a repartirse también hacia la memoria que esos sistemas necesitan. Si los precios de la memoria siguen al alza, el principal beneficiario cambia y la jerarquía del sector se reordena.
  • El matiz que el titular no cuenta: la memoria es un negocio de producto básico, sin gran diferencia entre fabricantes. Cuando los precios suben, todos amplían capacidad a la vez, y cuando esa producción llega al mercado los precios pueden desplomarse con la misma rapidez. Si la cotización descuenta que estos beneficios son permanentes, la corrección puede ser proporcional.

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Fuente: Market Watch