El Dow cierra un septiembre negro, Micron dispara sus ingresos y Google estrena Gemini 4

Wall Street arranca el último trimestre del año sin impulso tras un septiembre negativo para el Dow, mientras Micron bate previsiones gracias a los centros de datos y Alphabet estrena Gemini 4 Argon, su modelo de IA más avanzado.
Wall Street ha empezado el último tramo del año sin demasiado impulso. El Dow Jones, el índice que reúne a treinta de las mayores compañías estadounidenses, cayó más del 4% en septiembre y rompió así una racha de cinco meses consecutivos de subidas. El S&P 500 firmó su tercer mes en negativo de los últimos cuatro, aunque consiguió cerrar el tercer trimestre en verde, y el Nasdaq se comportó mejor que sus vecinos, ayudado en parte por el mejor mes de Meta desde 2022. En el mercado de deuda, el interés que paga el bono estadounidense a 10 años siguió subiendo hasta marcar su nivel más alto desde 2002, y el petróleo encadenó su tercer mes al alza: el Brent subió más del 14% y el West Texas, más del 5%.
La gran protagonista empresarial de la mañana fue Micron Technology. El fabricante de memorias para ordenadores y centros de datos presentó los resultados de su cuarto trimestre fiscal y superó las expectativas de los analistas tanto en ingresos como en beneficios. El dato que más llama la atención es que los ingresos procedentes de centros de datos se multiplicaron por once en ese periodo. La compañía también dio previsiones para el trimestre en curso mejores de lo que esperaba el mercado. Aun así, sus acciones bajaban ligeramente antes de la apertura: el listón está altísimo, porque el valor acumula una revalorización de más del 500% en los últimos doce meses gracias a la escasez de memoria que ha provocado el auge de la inteligencia artificial. Su consejero delegado, Sanjay Mehrotra, pasa este jueves por los micrófonos de CNBC.
Alphabet, la matriz de Google, empezó a distribuir Gemini 4 Argon, su modelo de inteligencia artificial más avanzado hasta la fecha, entre algunos socios del sector de la ciberseguridad. El lanzamiento llega casi un año después de Gemini 3, la versión que ayudó a la compañía a mejorar su posición en la carrera de la IA. Según Google, Argon marca nuevos récords en tareas reales de ingeniería de software y comparte el primer puesto en ciberseguridad, y la propia empresa ya lo utiliza internamente para optimizar la memoria de sus centros de datos.
En el plano macroeconómico, el presidente de la Reserva Federal de Mineápolis, Neel Kashkari, aseguró que la inflación sigue siendo "demasiado alta", en torno al 3%, y que el mercado laboral está "bastante bien", pero no "excelente", incluso después de que el índice de precios PCE de agosto, el que prefiere el banco central para medir la inflación, fuera más suave de lo previsto. Kashkari dijo que ese dato no le cambia el relato. La actualidad de la Fed se completa con el informe de su inspector general, que detectó fallos de gestión en la reforma de su sede pero no vio motivos para una acusación penal; el presidente Donald Trump aprovechó para pedir la dimisión de Jerome Powell. En el Senado, los demócratas tumbaron un proyecto de ley sobre los precios de la energía de los centros de datos por considerarlo insuficiente, y Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, rechazó la invitación a testificar sobre los riesgos de una IA fuera de control.
Fuera del radar tecnológico, Eli Lilly anunció que su combinación de fármacos contra la obesidad mejoró la pérdida de peso en un ensayo de fase intermedia frente al uso de tirzepatida en solitario, el principio activo de sus superventas Zepbound y Mounjaro. El tratamiento combina el fármaco experimental eloralintide con una dosis pequeña de tirzepatida, y la compañía prevé arrancar los ensayos de fase tres a finales de este año. Además, en la reunión que Trump mantuvo esta semana con los grandes líderes tecnológicos, Apple fue la gran ausente de la mesa.
El análisis de Salseo
- Micron supera previsiones con los ingresos de centros de datos multiplicados por once, pero la acción bajaba en el premercado: cuando un valor sube más del 500% en un año, el mercado ya ha descontado lo bueno y solo reacciona a los matices. Lo que de verdad importará en los próximos trimestres es si la escasez de memoria para IA mantiene los precios altos o si la oferta empieza a normalizarse.
- El negocio de Micron ha dejado de depender del ordenador personal y del móvil para depender de la IA: es el ejemplo perfecto de cómo el auge de los modelos generativos arrastra a eslabones menos glamurosos de la cadena, como la memoria. Eso también lo hace más cíclico, así que si las grandes tecnológicas frenan sus planes de centros de datos, el golpe llegaría rápido.
- Gemini 4 Argon es la prueba de que Google no quiere quedarse atrás frente a OpenAI: llega casi un año después de Gemini 3 y la compañía presume de récords en ingeniería de software y de liderar en ciberseguridad. La señal a vigilar no es el anuncio en sí, sino cuántos clientes empresariales y de nube lo adoptan y si eso acaba traduciéndose en ingresos para Google Cloud.
- El contexto juega en contra de las tecnológicas: el bono a 10 años en máximos desde 2002 encarece el dinero y castiga a las compañías que cotizan por beneficios futuros, y en el Senado se ha tumbado una ley sobre el precio de la energía de los centros de datos mientras Sam Altman rechaza testificar. La factura eléctrica de la IA y su regulación asoman como el próximo frente incómodo del sector.