Micron, Intel y otros chips extienden su rebote: los tipos y la IA vuelven a sonreír

Las acciones de semiconductores suben con fuerza el jueves y limpian parte de las pérdidas del lunes, cuando el miedo a un frenazo del gasto en inteligencia artificial y a nuevas subidas de tipos sacudió al sector.
El sector de los chips ha vivido este jueves una jornada de fuertes subidas que prolonga la recuperación iniciada a principios de semana, después del correctivo que se llevó el lunes. Las acciones de Intel se dispararon un 8,3% en la mañana del jueves, mientras que las de los fabricantes de chips para inteligencia artificial Marvell Technology y Advanced Micro Devices subían un 5% y un 4,9%, respectivamente. Los títulos cotizados en Estados Unidos de Arm Holdings avanzaban un 6,7%, y los de Micron Technology se anotaban un 6%. Sandisk también se sumaba a la fiesta con una subida del 5,7%.
Para entender el movimiento hay que retroceder al lunes. Ese día el sector cayó con fuerza después de que varios líderes de la inteligencia artificial, entre ellos el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, y el de OpenAI, Sam Altman, pidieran frenar el ritmo de desarrollo de esta tecnología. Parte de los inversores interpretó ese mensaje como una amenaza directa al dinero que las grandes tecnológicas están destinando a construir centros de datos, el gran motor de la demanda de chips. Sin embargo, la cosa empezó a girar el martes, cuando los analistas de Wall Street salieron a recordar que los motores de crecimiento de fondo de toda esa infraestructura de inteligencia artificial seguían intactos.
El empujón definitivo ha llegado de la macroeconomía. Gil Luria, director gerente de D.A. Davidson, explicaba que la caída del precio del petróleo y de la rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense probablemente están "eliminando parte de las preocupaciones" que los inversores tenían tras la reunión de la Reserva Federal del miércoles. En ese encuentro, el banco central decidió subir los tipos de interés un cuarto de punto y dejó abierta la puerta a al menos una subida más en el futuro. ¿Y por qué eso importa tanto a los chips? Porque, como resume Luria, "la construcción de centros de datos es sensible a los tipos de interés, y por tanto cualquier señal de que los tipos no van a subir tanto es positiva para ese despliegue y, por extensión, para las compañías de semiconductores".
El razonamiento es sencillo: levantar centros de datos cuesta muchísimo dinero y buena parte se financia con deuda. Cuando los tipos suben, esa deuda se encarece y los proyectos se replantean; cuando el mercado empieza a creer que las subidas serán menos agresivas de lo temido, el grifo del gasto se ve más abierto y los chips, que son la materia prima de esa infraestructura, respiran. Eso es lo que ha pasado este jueves: el petróleo más barato y los bonos pagando menos han devuelto algo de tranquilidad a unos inversores que llevaban días mirando con lupa la factura de la inteligencia artificial.
Aun así, conviene no perder de vista que este rebote es un movimiento de estado de ánimo del mercado más que una noticia propia de Micron o de Intel. La pelota está ahora en el tejado de la Reserva Federal: si confirma que el ciclo de subidas está cerca de terminar, el sector tiene viento a favor; si vuelve a apretar, las dudas sobre el gasto en centros de datos pueden reaparecer con la misma facilidad con la que se han disipado esta semana.
El análisis de Salseo
- Lo que ha subido el jueves no es una buena noticia de Micron o de Intel, es un alivio macro: el petróleo y la rentabilidad de los bonos bajan y eso beneficia a todo el sector por igual. Traducción: si el mercado vuelve a asustarse con los tipos, estas subidas pueden deshacerse igual de rápido.
- La tensión de fondo es que la IA se ha convertido en el motor de los chips, pero ese motor se alimenta de centros de datos que se financian con deuda. Por eso una reunión de la Reserva Federal mueve hoy más la cotización de los semiconductores que un anuncio de producto: el mercado no está valorando la tecnología, está valorando a qué precio se puede pagar.
- La señal concreta a vigilar ya no es un titular sobre IA, sino el calendario del banco central y los planes de inversión de las grandes tecnológicas. Si la Fed confirma que deja de subir tipos, el sector tiene recorrido; si alguna gran compañía recorta su presupuesto de centros de datos, ahí sí cambiaría la tesis de verdad.
- Ojo con el matiz que el titular no cuenta: el aviso de Amodei y Altman era una reflexión sobre el ritmo de desarrollo de la IA, no un anuncio de recorte de gasto, y el mercado lo interpretó como lo segundo antes de corregirse. Es un buen recordatorio de que en este sector los bandazos de varios días suelen venir de interpretaciones, no de hechos.