Mercado

Micron: un inversor avisa de que el auge de la memoria empieza a parecerse a un techo

·NeutralImpacto bajo
Micron: un inversor avisa de que el auge de la memoria empieza a parecerse a un techo

El inversor Gil Rotstein cree que los espectaculares resultados de Micron se apoyan sobre todo en los precios, no en vender más unidades, y que la nueva capacidad que llegará en 2027 puede dar la vuelta al ciclo. Su recomendación: mantener, no comprar.

Micron Technology lo tiene todo de cara sobre el papel: los precios de la memoria están por las nubes, la demanda ligada a la inteligencia artificial no se agota y la compañía genera cantidades de caja que marean. El problema, según el inversor Gil Rotstein, es que esa foto es exactamente la que suele verse justo antes de tocar techo en el ciclo de la memoria. Su tesis no es que la IA se vaya a desplomar ni que Micron sea una empresa débil, sino que el beneficio actual depende en exceso de los precios mientras asoma nueva oferta y los clientes ya buscan fórmulas para gastar menos memoria.

Los números, desde luego, impresionan. Micron facturó 133.200 millones de dólares en su ejercicio fiscal 2026, unas 3,6 veces más que el año anterior. Solo en su último trimestre ingresó 54.200 millones, con un margen bruto del 87% y 33.200 millones de flujo de caja libre. Y la propia dirección espera para el siguiente trimestre 61.500 millones de ingresos y un beneficio por acción de 38,15 dólares, por encima de lo que anticipaban los analistas. Con esas cifras sobre la mesa, cuesta entender las dudas.

Pero Rotstein pone el foco en el detalle, no en el titular. Los ingresos de DRAM (la memoria más común) crecieron un 27% respecto al trimestre anterior, mientras que las unidades enviadas —los llamados bits— solo subieron un dígito medio. Los precios, en cambio, se dispararon cerca de un 20%. Traducido: la mayor parte del crecimiento viene de cobrar más por lo mismo, no de vender mucho más. Y la escasez es especialmente dura por culpa de la memoria HBM, imprescindible para los chips de IA pero que consume mucha más capacidad de producción que la DRAM convencional: cuanto más HBM se fabrica, menos capacidad queda para el resto. El resultado ya se nota en los clientes: Nvidia ha avisado de que los precios extremos de la memoria le están comiendo margen y Broadcom también ha señalado el mayor contenido de memoria como un lastre para su rentabilidad. Fuera de la IA es aún más evidente: Micron reportó menos envíos en móvil y en ordenadores, AMD espera que los mayores costes de memoria frenen la demanda de PC y la consultora IDC pronostica una caída del 11,3% en los envíos de ordenadores este año. Además, algunos clientes ya están buscando cómo reducir su consumo de memoria, señal de que la escasez está cambiando la forma de comprar.

A eso se suma la oferta: se espera que nueva capacidad de producción empiece a entrar en funcionamiento a partir de mediados de 2027, lo que según Rotstein podría acabar presionando precios y márgenes, repitiendo el guion de siempre en este sector (escasez, precios altos, ampliación de capacidad y, al final, exceso de oferta). Y la valoración refuerza su cautela: Micron cotiza a unas 6,1 veces los beneficios esperados para los próximos meses y a 4,9 veces su beneficio operativo, por debajo de sus grandes comparables; pero sobre las ventas de los últimos doce meses cotiza a 9,1 veces, muy por encima de la media del sector. Esa mezcla, sostiene, indica que el mercado está pagando a Micron como si los beneficios actuales fueran a durar siempre. Con un beneficio por acción que se espera bastante menor dentro de unos años, ve poco recorrido al alza pese a los buenos fundamentales, y por eso su recomendación es mantener (neutral), aunque reconoce apoyos como los contratos con protección de precios, la posibilidad de recompras de acciones y la fortaleza de la demanda de IA. En el resto de Wall Street no opinan lo mismo: de 26 analistas, 26 recomiendan comprar y solo uno mantener, con un precio objetivo medio de 1.630,19 dólares que implicaría una subida del 53%.

El análisis de Salseo

  • Ojo con el motor del beneficio: los ingresos de DRAM subieron un 27% pero las unidades enviadas solo un dígito medio, así que la mayor parte del crecimiento sale de subir precios. Cuando el precio es el que manda, el beneficio se sostiene mientras dure la escasez, pero se desinfla rápido en cuanto la oferta se normaliza, y ahí la empresa tiene poco margen de maniobra.
  • El HBM es el grifo que aprieta todo lo demás: fabricar esta memoria para chips de IA consume mucha más capacidad que la memoria normal, de modo que el boom de la IA se traduce en menos producción disponible para móvil y PC. Ya se ve en los datos (menos envíos en móvil y cliente, IDC prevé un 11,3% menos de ordenadores este año y Nvidia y Broadcom avisan de presión en márgenes), así que la clave a vigilar es si los clientes empiezan a comprar menos por precio, no solo a racionar.
  • El reloj del ciclo ya está en marcha: nueva capacidad de producción entrará a partir de mediados de 2027 y el guion histórico del sector (escasez, precios altos, ampliación de capacidad, exceso de oferta) apunta a presión sobre precios y márgenes después. La señal concreta a seguir son los anuncios de inversión de los grandes fabricantes de memoria: cuanto más agresivos, antes llega el giro.
  • La valoración es la contradicción del caso: barata sobre beneficios futuros (6,1 veces) pero carísima sobre ventas (9,1 veces, muy por encima de la media del sector). Eso significa que el mercado está asumiendo que la rentabilidad actual es la normal, cuando probablemente sea la de pico. Y el consenso está casi en el extremo opuesto a Rotstein (26 compras, 1 mantener, objetivo medio un 53% más alto), lo que convierte su tesis en claramente minoritaria: si acierta, el ajuste será incómodo para casi todos.

Empresas mencionadas

Fuente: TipRanks