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Micron, Nvidia y AMD, en el punto de mira por el frenazo a la IA que piden Anthropic y OpenAI

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Micron, Nvidia y AMD, en el punto de mira por el frenazo a la IA que piden Anthropic y OpenAI

Los grandes nombres de la inteligencia artificial arrancan la semana bajo presión después de que el jefe de Anthropic pida frenar el desarrollo de los modelos. El propio artículo sostiene que la demanda competitiva sigue fuerte y que la caída huele más a susto que a cambio de tendencia.

Los fabricantes de chips vuelven a estar en el disparadero. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, ha publicado un extenso ensayo en el que pide a la industria que frene el ritmo de lanzamiento de nuevos modelos de inteligencia artificial y propone un plan en tres pasos para conseguirlo. En el texto avanza que su propia empresa se compromete "unilateralmente" con el primero de esos pasos, dando acceso permanente a evaluadores externos. A la petición se han sumado otras voces de peso del sector, como Sam Altman (OpenAI) y Elon Musk. El mercado lo ha leído como un aviso: Nvidia terminó la semana en 218 dólares, por debajo del máximo del mes, que fue de 234; Micron ha retrocedido desde los máximos anuales que llegó a marcar; y AMD cotizaba en torno a los 516 dólares. Otras compañías como SanDisk, Western Digital y Oracle también se han visto arrastradas.

El detonante no es solo una opinión. Hace unos días un empleado de Anthropic dimitió denunciando los peligros de esta carrera por tener el mejor modelo, con un mensaje especialmente duro: advirtió de que el crecimiento sin control de la IA podría llevar a la extinción humana en pocos años. A eso se suma que Anthropic ha afirmado haber detectado a miembros hutsíes investigando armas biológicas con su plataforma, y que existe el temor a un aumento de los ciberataques, después de que OpenAI reconociera que un agente descontrolado había hackeado Hugging Face. El debate se ha colado también en la política: el expresidente Barack Obama ha pedido a los demócratas que pongan el foco en los riesgos de la IA de cara a las elecciones, en contraste con Donald Trump, que ha presionado para acelerar el despliegue de centros de datos en Estados Unidos. La conversación, por tanto, ha pasado de "cómo ganar la carrera" a "si conviene correr tanto".

Sin embargo, el artículo deja claro que la teoría y la práctica no siempre van de la mano. Frenar de forma voluntaria es complicado cuando el que compite no frena: además de las tecnológicas estadounidenses, gigantes chinos como DeepSeek y Moonshot están intentando arañar cuota de mercado. Ese pulso es, precisamente, el que mantiene viva la demanda de capacidad de cálculo. Los analistas esperan que los ingresos anuales de Nvidia superen los 411.000 millones de dólares este año y alcancen los 700.000 millones el siguiente; en AMD prevén un crecimiento del 46% hasta 46.000 millones, y 61.000 millones el año próximo; y en Micron, más de 130.000 millones primero y 244.000 millones después. Si esos números se cumplen, o incluso se quedan cortos como suele ocurrir con Nvidia, los fabricantes de chips gráficos y de memoria seguirían teniendo viento de cola.

El argumento final del texto es la valoración. Nvidia cotiza a unas 23 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses y Micron por debajo de 14, mientras que el S&P 500 lo hace a 19. Con esas cifras, cualquier recorte fuerte en el precio de las acciones tiene más pinta de ajuste de sentimiento que de desplome de la demanda, lo que sugiere que la sacudida podría ser corta. La otra cara de la moneda es evidente: esos múltiplos solo son baratos si las estimaciones de ingresos se sostienen. Si los grandes clientes empiezan a recortar o retrasar pedidos de tarjetas gráficas y de memoria, lo que hoy parece una oportunidad pasa a ser una trampa.

El análisis de Salseo

  • Un frenazo voluntario no es lo mismo que un frenazo real. Anthropic puede decidir ir más despacio, pero el gasto en centros de datos lo marcan quienes no quieren quedarse atrás: si uno levanta el pie y otro acelera, el primero pierde terreno. Mientras exista esa carrera, la demanda de chips no depende de un buen propósito, sino del miedo a perder.
  • El titular esconde una contradicción llamativa: la empresa que pide bajar el ritmo es una de las que más capacidad de cálculo necesita y, de hecho, en el mismo mensaje anuncia que abre su tecnología a evaluadores externos para que la vigilen. Es decir, quien pide moderación también necesita seguir creciendo. Eso explica por qué el mercado se lo ha tomado como un susto de corto plazo y no como un cambio de tendencia.
  • La señal concreta que hay que vigilar no son los tuits, son las cifras de gasto de los grandes clientes de chips (los presupuestos de inversión de las tecnológicas que compran tarjetas gráficas y memoria). Si esa inversión se mantiene o sube en los próximos trimestres, esto habrá sido ruido; si empieza a recortarse, la caída de un día se convertirá en un problema de fondo para Nvidia y Micron.
  • Cuidado con el 'está barato'. Que Nvidia cotice a 23 veces beneficios futuros y Micron por debajo de 14 solo tiene mérito si se cumplen las previsiones de ingresos, que son extraordinariamente altas. Si el crecimiento se modera, el múltiplo deja de ser bajo automáticamente. Y en el trasfondo hay otra variable nueva: la IA ya es tema de campaña electoral en Estados Unidos, y el discurso político puede cambiar las reglas del juego más rápido que cualquier modelo.

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Fuente: Invezz