Micron o Oracle: este inversor lo tiene claro con las dos grandes apuestas de la IA

Un inversor anónimo muy bien rankeado en TipRanks mantiene su apuesta por Micron y rebaja Oracle a mantener: la clave es que la IA ya no es solo una historia de potencia de cálculo, sino de memoria.
Dos formas muy distintas de invertir en inteligencia artificial han quedado cara a cara. Micron Technology (NASDAQ: MU) vende la memoria que necesitan los chips de IA y los centros de datos, mientras que Oracle (NYSE: ORCL) se ha embarcado en un despliegue enorme de infraestructura en la nube para entrenar y ejecutar modelos. Un inversor conocido por el seudónimo The Techie, situado entre el 3% de mejores expertos en acciones de TipRanks, ha movido ficha sobre las dos y su veredicto es muy desigual: compra para Micron, mantener para Oracle.
El caso de Micron se sostiene en tres patas. La primera son unos resultados que el inversor describe como récord: la compañía cerró su ejercicio fiscal 2026 con unos ingresos trimestrales de 54.230 millones de dólares, un 379% más que un año antes, y un beneficio por acción ajustado de 33,42 dólares. La segunda es el argumento de fondo: según The Techie, «la siguiente pata de la demanda de IA tiene más hambre de memoria que la anterior». Su razonamiento es que entrenar modelos era una historia de potencia de cálculo, pero usarlos a escala —especialmente con agentes que ejecutan tareas largas— es cada vez más una historia de memoria: hace falta más memoria dentro de cada acelerador y más memoria RAM y almacenamiento repartidos por todo el centro de datos. La tercera pata es la valoración: la acción cotiza a 6,60 veces sus beneficios previstos para los próximos doce meses, frente a una media del sector de 23,30 veces, y a 4,92 veces su beneficio bruto (EV/EBITDA) frente a 14,31 veces del sector. En cristiano: el mercado paga por Micron una fracción de lo que paga por sus competidores. A eso se suma que la oferta del sector está ajustada, lo que podría sostener los precios si los clientes reparten su capacidad entre los productos de memoria premium y los convencionales.
Con Oracle el tono cambia por completo. Su nube creció un 121% en el último trimestre, pero al inversor no le sirve: reconoce abiertamente que su apuesta anterior salió mal, que abrió cobertura con recomendación de compra y que el gráfico demuestra que se equivocó, así que ahora baja la acción a mantener. Su diagnóstico es más interesante que el titular: el problema no es si Oracle supera las previsiones de resultados trimestre a trimestre, sino el compromiso financiero que arrastra su expansión en la nube. «En su momento yo estaba analizando los resultados mientras el mercado analizaba el balance», admite. Es decir, el fuerte gasto en centros de datos y la deuda que lo acompaña han cambiado la forma en que el mercado recibe unas cuentas que, sobre el papel, son buenas.
¿Qué podría devolverle la confianza? El inversor quiere ver pruebas de que las tarjetas gráficas más antiguas siguen renovándose en condiciones atractivas durante la transición a los nuevos chips Vera Rubin de Nvidia, y cree que un buen trimestre frente a un listón ya rebajado es posible. Lo llamativo es que Wall Street no comparte la idea de tener que elegir: tanto Micron como Oracle cuentan con consenso de compra fuerte, y sus precios objetivo medios apuntan a un margen de subida amplio en los dos casos. La diferencia, por tanto, no está en si gustan, sino en qué se está pagando por ellas y cuánta paciencia exige cada una.
El análisis de Salseo
- El cambio de relato que señala el inversor es el punto clave: entrenar modelos consumía sobre todo capacidad de cálculo, pero usar la IA a gran escala (inferencia, agentes que trabajan durante minutos u horas) consume sobre todo memoria. Eso amplía el negocio de Micron más allá de vender un único tipo de chip: más memoria dentro de cada acelerador y más RAM y almacenamiento en todo el centro de datos.
- El múltiplo tan bajo de Micron (6,60 veces beneficios futuros frente a 23,30 del sector) no es solo una ganga: es la señal de que el mercado no se cree que estos beneficios récord sean sostenibles. La memoria es un sector históricamente cíclico, así que el debate real no es si el último trimestre fue bueno, sino si el próximo pico de oferta pinchará los precios como en ciclos anteriores.
- En Oracle el mercado ha dejado de mirar la cuenta de resultados y mira el balance: el fuerte gasto en centros de datos y la deuda asociada hacen que incluso un buen trimestre se reciba con recelo. La prueba concreta a vigilar es doble: si las GPU más antiguas se renuevan en buenas condiciones en plena transición a los chips Vera Rubin de Nvidia y si el próximo trimestre supera un listón que ya está rebajado.
- Matiz importante: esto es la opinión de un inversor con seudónimo, no un análisis de una casa de bolsa, y Wall Street no ve motivo para elegir entre las dos — ambas tienen consenso de compra fuerte. La lectura útil no es 'una gana y otra pierde', sino que dos negocios con vientos de cola parecidos cotizan con niveles de exigencia y de riesgo muy distintos.