Wolfe cree que Micron podría recomprar el 25% de su valor en bolsa hasta 2027

El bróker Wolfe Research mantiene su apuesta positiva por Micron y calcula que la empresa generará caja suficiente para recomprar una cuarta parte de su capital en bolsa entre 2026 y 2027. Todo depende de que la escasez de memoria para IA se mantenga.
Wolfe Research ha actualizado sus previsiones para el sector de los chips de memoria y ha salido reforzado en su apuesta por Micron Technology. La firma de análisis mantiene su recomendación de "sobreponderar" (outperform, en la jerga del sector) el valor, después de revisar al alza sus modelos para el grupo de memoria para recoger la "mejora continuada de los precios". En una nota remitida a inversores, el analista se muestra claramente optimista con los fabricantes de memoria y apoya su tesis en tres patas: el precio de la memoria de alto ancho de banda (HBM), la aceleración de las ampliaciones de capacidad y el dinero que las compañías van a devolver a sus accionistas hasta 2028.
El dato que más llama la atención del informe es el de las recompras de acciones. Wolfe calcula que, sumando 2026 y 2027, SK Hynix y Micron generarán flujo de caja libre (el dinero que sobra después de pagar gastos e inversiones) suficiente para recomprar el 32% y el 25%, respectivamente, de su valor en bolsa. Es decir, Micron tendría capacidad de retirar del mercado una de cada cuatro acciones de la compañía. Y si la fortaleza del negocio se prolonga hasta 2028, esas recompras podrían superar el 50% del valor bursátil de cada empresa. Para entender la magnitud: cuando una compañía recompra sus propias acciones, quedan menos títulos en circulación, así que cada acción que se mantiene en cartera pasa a representar una porción mayor de los beneficios. Es una forma de devolver dinero al accionista sin repartir dividendo.
El motor de todo esto es la escasez. Según Wolfe, la demanda de memoria seguirá muy por encima de la oferta al menos hasta 2028, lo que empuja los precios al alza de forma sostenida. El tirón viene de la inteligencia artificial: los grandes centros de datos necesitan cada vez más memoria HBM, mucho más caras de fabricar y de vender que las convencionales, para alimentar sus chips de IA. A eso se suma que los fabricantes están acelerando sus ampliaciones de capacidad para intentar responder a esa demanda, lo que en el corto plazo también sostiene la tensión entre oferta y demanda.
Wolfe reconoce el matiz que puede enfriar el entusiasmo: "Aunque muchas de las buenas noticias ya se conocen, creemos que el flujo de caja será difícil de ignorar". En otras palabras, el mercado ya lleva tiempo descontando el buen momento del sector y el catalizador real no sería la expectativa, sino ver esas recompras ejecutarse de verdad. La firma mantiene su recomendación positiva tanto para la surcoreana SK Hynix como para Micron, pero el histórico del sector invita a la prudencia: la memoria es un negocio históricamente cíclico y las ampliaciones de capacidad que hoy sostienen los precios son, con el tiempo, las que pueden generar un exceso de oferta y dar la vuelta al ciclo.
El análisis de Salseo
- Una recompra del 25% del valor en bolsa en solo dos años es una cifra enorme y, sobre todo, una señal: la dirección tendría tanta caja que no sabría qué hacer con ella salvo devolverla. El efecto mecánico es que cada acción que sobrevive vale más por sí sola, aunque la empresa no venda ni un chip más de lo previsto.
- El punto clave no es la recompra en sí, sino sobre qué se apoya: si la demanda de memoria sigue por encima de la oferta hasta 2028, Micron puede subir precios sin perder clientes, y ahí está el margen que genera esa caja extra. Todo el castillo depende de que esa escasez se mantenga, algo que el sector ha roto otras veces.
- La señal concreta que hay que vigilar es el gasto de capital de los tres grandes fabricantes de memoria (Samsung, SK Hynix y la propia Micron). Si los tres aceleran ampliaciones de fábrica a la vez, el mercado pasará de la escasez al exceso de oferta y los precios, que es lo que sostiene toda esta tesis, empezarán a caer.
- La letra pequeña la pone el propio Wolfe al admitir que "muchas de las buenas noticias ya se conocen": el mercado ya paga por el buen momento del sector, así que el catalizador real no es la previsión, sino anuncios concretos de recompras ejecutadas. Y ojo, esa caja también podría ir a nuevas fábricas en lugar de a los bolsillos del accionista, que es la otra cara de la moneda.