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Micron se prepara para sus resultados: la clave está en 2028, no en las cifras

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Micron se prepara para sus resultados: la clave está en 2028, no en las cifras

Micron publica el 30 de septiembre sus cuentas del cuarto trimestre fiscal y las miradas no están en los ingresos ni en el beneficio, sino en lo que la compañía diga sobre la dinámica del mercado de memoria para 2028.

Micron Technology ya calienta motores. La compañía publicará el próximo 30 de septiembre las cuentas de su cuarto trimestre fiscal de 2026, y lo hace después de varios informes espectaculares, así que las expectativas están por las nubes. La propia empresa ha adelantado qué espera: unos ingresos de 50.000 millones de dólares (con un margen de 1.000 millones arriba o abajo), un margen bruto del 86% —es decir, de cada 100 dólares que factura, 86 le quedan antes de restar los gastos generales— y un beneficio por acción de 30,73 dólares según las normas contables oficiales (GAAP), con 1 dólar de margen. Para ponerlo en contexto: hace un año ese mismo beneficio por acción fue de 2,83 dólares.

El motor detrás de semejante acelerón es la inteligencia artificial y su hambre desmedida de memoria. Esa demanda ha empujado a la acción de Micron a subir más de un 550% en los últimos doce meses, una barbaridad para una compañía del sector de los semiconductores. Con ese telón de fondo, el inversor Jeremy Bowman, colaborador de The Motley Fool y considerado uno de los mejores analistas seguidos por TipRanks, tiene claro que esta vez no va a mirar las cifras con lupa: lo importante será el relato que la empresa haga sobre el mercado.

"Creo que el factor más importante del informe será el comentario sobre la dinámica de mercado, sobre todo de cara a 2028. Sí, 2028, no las cifras financieras de la compañía", subraya Bowman. Su razonamiento: 2027 le interesa menos porque Micron ya ha dicho que su capacidad de producción de memorias HBM3E y HBM4 —los chips de memoria de alto rendimiento que necesitan los sistemas de IA— está completamente reservada hasta finales de año. Eso convierte las finanzas de 2027 en algo "más o menos predecible". La incógnita, por tanto, se traslada a 2028.

"Si escuchamos una actualización positiva sobre 2028 o más comentarios sobre un mercado tenso, creo que eso empujará la acción hacia arriba. Sin eso, una subida es menos probable", anticipa el inversor. Bowman valora que Micron, un negocio históricamente muy cíclico —con años de vacas gordas seguidos de años de vacas flacas—, esté tomando medidas para protegerse de las malas rachas: firmar acuerdos estratégicos con clientes que fijan rangos de precios a más largo plazo e invertir en capacidad de fabricación. En Wall Street, la mayoría comparte el tono optimista: de los analistas que siguen el valor, 29 recomiendan comprar y solo uno mantener, un consenso claramente favorable de cara al informe del día 30.

El análisis de Salseo

  • Micron ya tiene vendida su producción de memorias HBM para todo el año, así que el debate ha dejado de ser cuánto ganará en 2026 y 2027. Esa es la razón real por la que el mercado se fija en 2028: es el primer ejercicio sin la red de seguridad de los contratos ya cerrados y, por tanto, donde se verá si el negocio aguanta el ritmo sin la IA empujando tan fuerte.
  • El sector de la memoria es cíclico por naturaleza: cuando los precios suben, todo el mundo amplía fábricas y después llega un exceso de oferta que hunde los márgenes. Los acuerdos a largo plazo con rangos de precios que está firmando Micron buscan romper ese patrón, pero tienen una contrapartida: menos volatilidad también significa renunciar a parte de las ganancias extraordinarias de los picos. Habrá que ver cuánto peso tienen esos contratos sobre el total de las ventas.
  • La cita clave es el 30 de septiembre, pero no por los ingresos ni el beneficio, que la propia empresa ya ha anticipado. La acción se moverá según la visibilidad que la dirección dé sobre 2028: si no concreta nada, el listón está tan alto tras un 550% de subida en un año que incluso unos buenos resultados podrían quedarse cortos para el mercado.
  • El riesgo contrario merece atención: una revalorización tan bestial descuenta ya casi todo lo bueno. Cualquier señal de que los precios de la memoria empiezan a relajarse, de que los grandes compradores de chips para IA frenan pedidos o de que los otros fabricantes del sector ponen en marcha nueva capacidad productiva podría provocar correcciones serias, porque la oferta nueva siempre llega con retraso y, si aterriza toda a la vez, el ciclo vuelve.

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Fuente: TipRanks