Micron, en el punto de mira: resultados clave para la IA tras subir un 270% en 2026

Los futuros de Wall Street cotizan casi planos antes de una jornada cargada: se publica el dato de inflación favorito de la Fed y Micron presenta resultados después del cierre, con los precios de la memoria en máximos históricos.
Los futuros de los principales índices de Nueva York llegan casi sin cambios a la última sesión de septiembre, después de dos días consecutivos de caídas. El Dow Jones acumula un descenso del 3,5% en el mes y va camino de romper una racha de cinco meses consecutivos en positivo, mientras el S&P 500 cede un 0,2% y el Nasdaq, muy cargado de tecnología, se anota un 1,6%. El motivo de fondo está en los bonos: el rendimiento del bono estadounidense a 10 años se sitúa en el 5,24%, después de tocar en la sesión anterior el 5,29%, su nivel más alto desde 2007, con el mercado temiendo que la inflación se resista a bajar. En materias primas, el crudo West Texas repunta un 1,6% hasta los 90,80 dólares por barril tras cerrar el día anterior por debajo de los 90 por primera vez en un mes, el oro sube cerca de un 1% hasta los 4.215 dólares la onza y el bitcoin apenas se mueve, en torno a los 83.800 dólares.
A las 8:30 de la mañana en la costa este de Estados Unidos (las 14:30 en España) se publica el índice de precios del consumo personal (PCE), la medida de inflación que prefiere la Reserva Federal. El consenso espera que los precios hayan subido un 3,7% en los últimos doce meses hasta agosto, sin cambios respecto al mes anterior, y que la inflación subyacente, la que excluye alimentos y energía por ser más volátil, se quede en el 3,3%, también igual que en julio y todavía muy por encima del objetivo del 2% que persigue el banco central. Si el dato sale como se espera, será una prueba más de lo mucho que le queda por hacer a la Fed, que este mes ha subido los tipos de interés por primera vez en tres años y ha dejado la puerta abierta a nuevos ajustes. La presión de los precios se ha intensificado en las últimas semanas por el encarecimiento de los combustibles a causa de la guerra de Irán.
El plato fuerte de la jornada llega al cierre del mercado, cuando Micron Technology (MU) publique sus cuentas. El gigante de los chips de memoria tiene previsto presentar otro trimestre de crecimiento descomunal: los analistas calculan que sus ingresos se han disparado un 350% hasta los 50.950 millones de dólares y que el beneficio ajustado por acción se ha multiplicado por más de diez, hasta los 31,63 dólares. Detrás de estas cifras está la escasez de componentes de memoria que fabrican Micron y sus rivales, muy demandados para el hardware que entrena y ejecuta los modelos de inteligencia artificial, lo que ha llevado a las compañías del sector a subir precios hasta máximos históricos y ha impulsado con fuerza sus ventas y sus cotizaciones. Antes de la sesión del miércoles, las acciones de Micron acumulan una subida de alrededor del 270% desde el 1 de enero, la cuarta mayor del S&P 500, y en el mercado previo se movían prácticamente planas.
Fuera del sector tecnológico, Boeing (BA) sube más del 2% antes de la apertura después de anunciar que ha sido elegida para construir una nueva generación de cazas para la Armada de Estados Unidos. Tras el cierre de la sesión anterior, la compañía aeroespacial informó de que se ha adjudicado un contrato multimillonario para fabricar el F/A-XX, el avión llamado a sustituir a los F/A-18 Super Hornet que la Armada utiliza actualmente. El Departamento de Defensa cifró el acuerdo en más de 20.000 millones de dólares y las entregas empezarían en la década de 2030. La noticia llega en un año complicado para Boeing, cuyos títulos caen un 14% en lo que va de 2026.
En el otro extremo de la tabla, Cal-Maine Foods (CALM) se hunde un 8% en el mercado previo y va camino de marcar su nivel más bajo desde mediados de 2024. El mayor productor de huevos del país presentó esta mañana unos resultados por debajo de lo esperado: ingresos de 539,6 millones de dólares en su primer trimestre fiscal, unos 20 millones menos de lo que anticipaban los analistas, y unas pérdidas netas de 1,26 dólares por acción, también peores de lo previsto. La empresa lo achaca a un "mercado del huevo abundantemente abastecido" en comparación con el año pasado: el precio medio de venta del huevo convencional se ha desplomado casi un 60% interanual, mientras que el volumen vendido se mantuvo prácticamente plano.
El análisis de Salseo
- Para Micron el resultado en sí importa menos que lo que venga después: con la acción un 270% arriba en el año, el mercado ya da por hecho el trimestral espectacular. Lo que de verdad moverá el precio son las previsiones para los próximos meses y si los precios de la memoria aguantan en máximos históricos o empiezan a relajarse.
- El mecanismo que sostiene el negocio es simple: la demanda de chips de memoria para entrenar y ejecutar IA supera la oferta disponible, y esa escasez permite subir precios. El riesgo es igual de simple y ya conocido en el sector: cuando entre en producción la capacidad nueva que están construyendo todos los fabricantes, el precio puede desinflarse y Micron, históricamente, es uno de los valores más cíclicos del mercado.
- El dato del PCE y el bono a 10 años en la zona del 5,24%, máximo desde 2007, son la otra cara de la moneda: si la inflación se enquista y los tipos siguen altos, el mercado paga menos por cada euro de beneficio futuro de las empresas de crecimiento. Buena parte del rally de la tecnología en 2026 se apoya en la expectativa de tipos a la baja, y eso hoy está en duda.
- Hay una señal curiosa en los dos extremos del día: el precio del huevo convencional se desploma casi un 60% mientras la energía sube por el conflicto con Irán. Es una inflación muy desigual, con alimentos enfriándose y carburantes calentando, justo el tipo de cóctel que complica la decisión a la Fed. Y el contrato de Boeing recuerda que el gasto en defensa es un motor que va por libre, ajeno al ciclo de tipos.