Micron y SanDisk caen pese a los buenos resultados de Intel: ¿qué está pasando?

Las acciones de Micron y SanDisk retroceden en el premarket a pesar de las sólidas cifras de Intel, desatando dudas sobre la demanda de memorias y el ritmo de la inteligencia artificial.
Esta mañana los inversores se han llevado una sorpresa: mientras Intel celebraba unos resultados trimestrales mejores de lo esperado, las acciones de Micron y SanDisk caían en las operaciones previas a la apertura del mercado. La aparente contradicción tiene una explicación que va más allá de los titulares y que pone el foco en las dinámicas particulares del sector de las memorias.
Intel reportó ingresos y beneficios que superaron las previsiones, impulsados por la recuperación del mercado de PC y una demanda sólida en centros de datos. Sin embargo, los inversores de Micron y SanDisk parecen estar reaccionando a señales de advertencia dentro del mismo informe: las previsiones de Intel para el próximo trimestre no fueron tan optimistas como algunos esperaban, lo que sugiere que el ciclo de renovación de equipos podría estar perdiendo fuelle. Si los fabricantes de ordenadores y servidores reducen el ritmo, la demanda de chips de memoria se resiente directamente.
Además, el mercado de memorias NAND y DRAM lleva meses enfrentándose a un exceso de oferta que presiona los precios a la baja. Aunque la inteligencia artificial ha disparado la demanda de memoria de alto ancho de banda (HBM), esa tendencia beneficia más a competidores como SK Hynix y Samsung, que lideran ese segmento. Micron está invirtiendo fuerte para ponerse al día, pero los frutos todavía no se ven en sus cuentas. SanDisk, por su parte, centrada en almacenamiento flash, sufre especialmente la guerra de precios en NAND.
La caída de hoy refleja también un cambio de humor en el mercado: tras meses de euforia con todo lo que suene a inteligencia artificial, los inversores empiezan a discriminar entre las empresas que realmente están monetizando la IA y las que aún están en fase de promesa. Los resultados de Intel, aunque buenos, no han bastado para contagiar el optimismo a unos valores que dependen de un ciclo de inversión más amplio y de una recuperación de precios que se resiste.
El análisis de Salseo
- La reacción negativa en Micron y SanDisk, pese a los buenos datos de Intel, muestra que el mercado ya no compra la narrativa genérica de la IA: ahora exige pruebas concretas de que la empresa está capturando ese crecimiento, y en memorias tradicionales la foto es más gris.
- El exceso de oferta en NAND y DRAM sigue siendo el elefante en la habitación. Hasta que no se absorba ese inventario, los precios no repuntarán, y eso depende de una demanda de PC y servidores que Intel insinúa que podría moderarse.
- El verdadero termómetro a vigilar será la próxima presentación de resultados de Micron: si no logra convencer con sus avances en HBM o con una mejora de márgenes, la presión vendedora podría ir a más, arrastrando a todo el sector de memorias.
- Para SanDisk, el riesgo es doble: compite en un mercado de almacenamiento flash muy commoditizado y sin el colchón de la diversificación hacia memorias para IA que sí tienen otros. Su evolución dependerá casi en exclusiva de que el ciclo de precios toque fondo.