Micron, Sandisk y AMD caen: el problema no son los chips, es el bono

Los fabricantes de chips arrancan la sesión del miércoles con caídas de entre el 2% y el 3%, lastrados por el bono a 10 años por encima del 5,3% y el petróleo al alza. La duda de fondo: cuánta capacidad nueva de memoria llegará al mercado.
Micron, Sandisk y AMD han arrancado la jornada del miércoles en negativo: cada una cede entre un 2% y un 3% antes de la apertura oficial de Wall Street. El fondo iShares Semiconductor (SOXX), que agrupa a las principales compañías del sector, también se deja alrededor de un 1,7%. La causa no está en los chips, sino en el precio del dinero: el rendimiento del bono estadounidense a 10 años ha superado el 5,3% mientras el mercado espera las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal, y el petróleo también sube. Cuando financiarse es más caro, los inversores recortan primero las apuestas más caras de sostener, y ahí están las tecnológicas de crecimiento y, en especial, todo lo que huele a inteligencia artificial.
Micron ha sido el ejemplo de manual de que un buen resultado no siempre basta. La compañía presentó un cuarto trimestre fiscal de récord, con unos ingresos de 54.230 millones de dólares, y su dirección guio para el trimestre en curso una facturación de entre 60.000 y 63.000 millones, con un beneficio ajustado de entre 37,15 y 39,15 dólares por acción, señal del tirón que sigue teniendo el gasto en infraestructura de IA. El problema es que el mercado no mira lo que ocurre hoy, sino lo que puede ocurrir después: cuánta fábrica nueva de memoria se pone en marcha y qué hará eso con los precios. El analista de Citi Atif Malik apunta a mediados de 2027 como posible pico del ciclo, y Samsung y SK Hynix ya preparan nuevas plantas. Micron se cubre en parte con acuerdos de largo plazo con clientes que le dan más visibilidad sobre ventas y producción. Wall Street sigue muy optimista: consenso de compra fuerte, con 26 compras y un solo mantener, y un recorrido al alza que los analistas sitúan cerca del 52% desde el cierre del martes.
Sandisk responde a los mismos vientos de cola, pero su exposición es distinta: aquí hablamos de memoria NAND flash, la que se usa para almacenar datos. Los centros de datos ya suponían el 38% de su cartera de bits —la medida que usa el sector para el volumen de datos que se almacena— al cierre de su ejercicio 2026, frente al 12% de un año antes. Además, la compañía ha empezado a ingresar con su plataforma QLC Stargate mientras pone en marcha la tecnología BiCS8 y toma muestras de la siguiente generación, la BiCS10. Para no depender tanto del ciclo clásico de la memoria, históricamente una montaña rusa de subidas y desplomes, ha firmado acuerdos multianuales con ocho grandes clientes, y la inferencia de IA está disparando la demanda de discos SSD empresariales de gran capacidad. También desarrolla la tecnología High Bandwidth Flash, otra posible vía de crecimiento. Los analistas le mantienen un consenso de compra fuerte (15 compras y dos mantener) y le ven en torno a un 33% de recorrido.
En AMD la película es algo diferente, porque no vive de la memoria sino de los aceleradores de IA. Sus acciones marcaron un máximo histórico el martes, impulsadas por los comentarios positivos de los analistas sobre las ventas previstas de hardware de IA: Citi y Mizuho elevaron sus previsiones para la acción. La consejera delegada, Lisa Su, está de viaje por Asia esta semana para reunirse con varios socios de fabricación, y ha asegurado que la compañía sigue explorando oportunidades con Samsung en memoria y fabricación por encargo, además de mantener conversaciones con Samsung y SK Hynix para asegurarse el suministro de memoria de alto ancho de banda (HBM). Es un componente crítico si quiere fabricar más aceleradores y competir en el mercado de infraestructura de IA. Aun así, es la que menos margen le ven los analistas: compra fuerte (30 compras y seis mantener), pero con un recorrido de solo el 2%.
En conjunto, la sesión deja una foto interesante: el castigo de hoy es macro (bonos y crudo), no un deterioro de los negocios, y por eso Wall Street mantiene mayoritariamente la compra. Lo que de verdad se está cociendo es el debate sobre la oferta de memoria de aquí a 2027, que es donde puede romperse el equilibrio actual de precios. Ahí Micron y Sandisk tienen más que perder si el ciclo se gira, y AMD tiene más que ganar si consigue asegurar memoria y capacidad de fabricación. Nada de esto se decide hoy, pero es la variable que conviene vigilar en los próximos trimestres.
El análisis de Salseo
- La caída de hoy no dice nada sobre los chips, sino sobre el precio del dinero: con el bono a 10 años por encima del 5,3% y el petróleo al alza, los inversores recortan primero las acciones que descuentan beneficios muy lejanos en el tiempo, y los semis de IA son el caso extremo. La señal a vigilar son las actas de la Fed: si el rendimiento del bono se relaja, este tipo de caídas suele revertirse con rapidez.
- El riesgo real del sector memoria no es la demanda, es la oferta. Samsung y SK Hynix preparan capacidad nueva y Citi ya señala mediados de 2027 como posible pico del ciclo: cuando entra demasiada fábrica en el mercado, los precios de la memoria se hunden, y eso es justo lo que históricamente ha dado la vuelta a estas compañías. Los contratos a largo plazo de Micron amortiguan el golpe, pero no lo eliminan.
- Sandisk está cambiando su naturaleza: los centros de datos han pasado del 12% al 38% de su cartera de bits en un año y ya ha firmado acuerdos multianuales con ocho grandes clientes. Eso la hace menos dependiente del vaivén clásico de precios de la memoria, aunque no la convierte en un negocio estable: si la oferta se dispara, sus ingresos tardarán más en caer, pero acabarán notándolo.
- AMD es el caso opuesto: tras el máximo histórico, los analistas le ven muy poco recorrido, así que el listón está altísimo y cualquier tropiezo se paga caro. Su verdadero cuello de botella es físico: sin suficiente memoria HBM y capacidad de fabricación no hay más aceleradores, y de ahí el viaje de Lisa Su a Asia y las conversaciones con Samsung y SK Hynix. Si cierra esos suministros, crece; si no, el mercado ya lo está descontando.