Micron, SK Hynix y SanDisk se disparan: la IA vuelve a tirar del sector de la memoria

Las acciones de memoria suben con fuerza tras el hype de Meta Muse, que ha reactivado el apetito por la IA, y con dos notas de analistas muy optimistas sobre SanDisk y Micron. El petróleo y los bonos también ayudan.
Las acciones de los fabricantes de memoria han vuelto a subir este martes y ya van varias jornadas seguidas al alza. El motivo: el optimismo sobre la inteligencia artificial sigue dando aire a los chips, y a eso se han sumado dos notas de analistas muy positivas. Micron Technology y SK Hynix avanzaron más del 3% cada una, mientras que SanDisk se anotó más del 6% durante la sesión. El Nasdaq Composite llegó a marcar un máximo histórico de 27.250 puntos justo después de la apertura, antes de ceder parte de esas ganancias.
El origen del impulso está fuera del sector de la memoria: el asistente de IA Muse, de Meta, se ha vuelto viral y las acciones de la compañía se dispararon un 11% el lunes, su mayor subida diaria desde abril de 2024. El efecto se contagió a todo el sector tecnológico: AMD superó el billón de dólares de capitalización bursátil, Intel subió un 12,2% y Arm Holdings un 17%. "Esto sugiere que la demanda de herramientas caras de IA es sólida y merece los cientos de miles de millones de inversión de las grandes tecnológicas", explica Kathleen Brooks, directora de investigación de XTB, que añade que si Muse se adopta de forma masiva podría arrastrar también la demanda de otras herramientas de IA. El rebote llega después de meses convulsos, en los que algunos ejecutivos del sector avisaron de que convenía moderar el ritmo de desarrollo y gasto. A ese relato se ha sumado el periodico Financial Times, que señala que OpenAI espera quemar 278.000 millones de dólares en efectivo entre 2026 y 2030, mientras prevé multiplicar por diez sus ingresos, de 36.000 millones este año a 350.000 millones en 2030.
El mejor ánimo también se ha apoyado en el petróleo y en la deuda pública. El Brent cayó hasta mínimos de dos semanas, en torno a los 97,6 dólares el barril, después de que un responsable iraní dijera a Reuters que Teherán podría reabrir el estrecho de Ormuz en siete días si Estados Unidos rebaja la presión militar y levanta el bloqueo de sus puertos. Arabia Saudí, además, reanudó las operaciones en su oleoducto Este-Oeste, lo que refuerza la expectativa de más suministro. Con el crudo más barato, la presión sobre la inflación se relaja y el rendimiento del bono estadounidense a 10 años bajó tres puntos básicos, hasta el 4,93%, alejándose del nivel psicológico del 5%.
Dentro del sector, SanDisk recibió el empujón más claro: Rosenblatt inició la cobertura con recomendación de compra y un precio objetivo de 2.400 dólares, más de un 35% por encima del cierre del lunes, que fue de 1.766,64 dólares. La acción ya acumula una subida superior al 540% en lo que va de 2026 y de más del 1.600% en el último año. El analista Kevin Cassidy cree que la IA puede cambiar de raíz el papel de la memoria NAND: de producto de almacenamiento casi de 'commodity' a componente estratégico de la infraestructura de IA. Tradicionalmente, la demanda venía del consumidor, el PC y el móvil, y se movía por más capacidad y menos coste; en los sistemas de IA, en cambio, pesan más la densidad, el rendimiento, la durabilidad y la seguridad de suministro que el precio más bajo posible. Para Cassidy, acercar esa memoria al motor de cálculo aumenta su valor para todo el sistema.
Micron también tuvo su dosis de buenas noticias. Stifel reiteró la recomendación de compra y su objetivo de 1.500 dólares, y espera que la compañía presente resultados y previsiones por encima de lo que espera el consenso para su cuarto trimestre fiscal (cerrado en agosto) y para el primero (que acaba en noviembre), aunque con una mejora menos espectacular que en trimestres anteriores por culpa de los acuerdos de suministro con precios acotados y las limitaciones de envíos a corto plazo. La firma calcula que los envíos de memoria DRAM crecerán entre un 15% y un 20% en el año natural 2027, por debajo del crecimiento de entre el 20% y el 30% medio de 2026, por el calendario de nuevas salas blancas y la escasez de equipos. Para eliminar el déficit actual de oferta, esta tendría que crecer un 40%-50% o más en 2027. Además, Stifel cree que el precio por bit de la memoria HBM4 podría duplicarse, con las negociaciones para los suministros de 2027 casi cerradas, algo que daría un empujón extra a los márgenes de Micron en su segundo trimestre fiscal, el que termina en febrero.
El análisis de Salseo
- El rally de hoy no lo provocan los resultados de las propias compañías, sino una 'prueba de demanda' externa: un asistente de IA que se hace viral en pocos días. Si Muse se adopta masivamente, se necesitan más chips de memoria y de cómputo para atender esas peticiones, y eso se traduce en pedidos y en capacidad de subir precios. Es la primera señal tangible en meses de que el gasto en IA sigue teniendo retorno.
- La clave del negocio de la memoria ahora mismo no es la demanda, es la escasez. Stifel calcula que la oferta de DRAM debería crecer un 40%-50% en 2027 solo para cerrar el déficit que hay hoy, mientras los envíos crecerían un 15%-20% por falta de fábricas nuevas y de equipos. Mientras esa brecha siga abierta, los precios y los márgenes aguantan: lo que hay que vigilar es el calendario de apertura de nuevas plantas, porque es lo que puede romper el equilibrio.
- Ojo con el lado incómodo del titular: Stifel avisa de que la sorpresa positiva de Micron será más pequeña que en trimestres anteriores por los acuerdos de suministro con precios acotados ('collar') y los límites de envío a corto plazo. Es decir, el negocio va bien, pero parte del beneficio ya está atado por contrato, y el mercado puede llevarse un chasco si espera el mismo salto de trimestres pasados. El siguiente termómetro real serán los precios por bit de HBM4 para 2027, que podrían hasta duplicarse.
- Parte del empujón no viene de la tecnología, sino del macro: el petróleo en mínimos de dos semanas por la posible reapertura de Ormuz y el bono americano a 10 años bajando al 4,93%. Cuando la inflación y los tipos dan un respiro, el mercado paga más por las acciones de crecimiento. La lectura contraria: si el crudo se gira o los bancos centrales vuelven a apretar, estas subidas tan verticales (SanDisk acumula más de un 540% en 2026) son las primeras que devuelven el golpe.