Micron vs. SK hynix: la pelea por la memoria de la IA tiene un favorito

La memoria se ha convertido en uno de los grandes negocios de la inteligencia artificial y dos nombres dominan el tablero: Micron y SK hynix. Un inversor lo tiene claro: ambas son buenas, pero una juega con ventaja en la próxima generación de chips.
La fiebre de la inteligencia artificial ha convertido a la industria de la memoria en una de sus grandes beneficiadas. Los centros de datos que entrenan y ejecutan modelos de IA necesitan cantidades enormes de memoria y almacenamiento ultrarrápidos, y ampliar la producción es lento y carísimo. Resultado: la oferta se ha quedado corta, los precios se han disparado y empresas como Micron y SK hynix están viviendo un ciclo de beneficios especialmente dulce. La pregunta que se hace ahora el mercado no es si el ciclo es bueno, sino cuánto va a durar y quién está mejor colocado cuando la IA evolucione.
Micron ha jugado bien sus cartas en el terreno comercial. Ha cerrado acuerdos estratégicos con clientes que cubren en torno al 20% de su producción de DRAM y cerca de un tercio de su producción de NAND, contratos que además incluyen depósitos importantes por parte de esos clientes. Traducido: la compañía sabe con más antelación qué va a vender y cobra por adelantado parte del compromiso, lo que reduce el vaivén brutal que históricamente ha caracterizado a este sector. A eso se suma un balance saneado, con caja neta positiva y un flujo de caja libre de récord. El inversor Ignacio Planas Gonzalez señala que la acción cotiza a unas 6,6 veces los beneficios esperados, un múltiplo que a simple vista parece muy barato. Pero lanza un aviso: en empresas cíclicas esa foto engaña, porque las memorias suelen parecer más baratas justo cuando los beneficios están cerca de su techo.
Donde SK hynix marca diferencias es en la memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM. Es el tipo de memoria que se apila junto a los procesadores gráficos y que resulta clave para entrenar modelos de IA, porque necesitan mover datos a una velocidad demencial. SK hynix controla alrededor del 50% de ese mercado, frente al 18% de Micron, y suma en torno al 25% del mercado total de DRAM. Además, ya ha arrancado la producción en masa y los envíos de HBM4, la generación más reciente, diseñada específicamente para la próxima plataforma Rubin de Nvidia.
La otra gran baza que destaca este inversor es una tecnología incipiente: la memoria flash de alto ancho de banda o HBF. En lugar de apilar DRAM como hace la HBM, la HBF apila NAND, lo que permite dar a los aceleradores de IA mucha más capacidad a un coste por bit bastante menor. Esto cobraría peso a medida que la IA pase del entrenamiento a la inferencia y a los llamados agentes, escenarios que exigen manejar modelos más grandes, contextos más largos y más tareas simultáneas. SK hynix trabaja con Sandisk para desarrollar y estandarizar esta tecnología, con la vista puesta en su llegada al mercado comercial en 2027. Micron, de momento, no tiene una exposición comparable a la HBF.
El propio inversor no esconde los riesgos. La memoria sigue siendo un negocio muy cíclico, y un giro en los precios puede dañar los beneficios en cuestión de trimestres. A eso se añade la expansión agresiva del fabricante chino CXMT, que podría meter presión adicional a los precios de la DRAM, y los riesgos propios de SK hynix por su mercado de origen coreano, el tipo de cambio y el hecho de cotizar mediante certificados de depósito (ADS). Pese a todo, cree que el ciclo actual tiene suficiente apoyo estructural, porque la oferta difícilmente se pondrá a la altura antes de 2028 y la IA seguirá exigiendo más memoria. Su conclusión: le gustan las dos, pero prefiere SK hynix por su dominio en HBM y, sobre todo, por su posible liderazgo en HBF.
El análisis de Salseo
- El múltiplo barato de Micron (unas 6,6 veces beneficios futuros) es un espejismo típico de las cíclicas: el mercado paga poco porque sospecha que esos beneficios son un pico temporal. La señal que de verdad importa no es el PER, sino hacia dónde van los precios de contrato de la memoria en los próximos trimestres.
- La ventaja de SK hynix en HBM (en torno al 50% del mercado frente al 18% de Micron) no es solo una cuota: en un producto con oferta ajustada, quien domina la capacidad marca los precios. Que ya produzca HBM4 para la plataforma Rubin de Nvidia indica que va por delante en la generación que se va a vender en los próximos dos años.
- La apuesta por HBF es el punto más diferencial del análisis: si la IA se mueve hacia la inferencia y los agentes, hará falta mucha más capacidad de memoria a bajo coste, y ahí el NAND apilado gana a la DRAM. Que SK hynix y Sandisk trabajen en estandarizarlo con vistas a 2027 significa que quien fije el estándar puede capturar más valor y alejarse del negocio de producto indiferenciado donde solo manda el precio.
- La letra pequeña: todo el escenario se apoya en que la oferta siga corta hasta 2028, pero la expansión del chino CXMT o un enfriamiento de la inversión en centros de datos podrían romper los precios mucho antes. Y en un sector cíclico, la cotización suele girar antes que las cuentas, así que el castigo llegaría a los balances con meses de antelación.