Micron: Wall Street se divide antes de resultados con el foco en la demanda de memoria

UBS ve más recorrido al alza en Micron por la escasez de memoria, mientras Wells Fargo sube sus estimaciones pero recorta el precio objetivo. La clave llegará el 30 de septiembre con sus resultados.
Micron Technology llega a su próxima cita con el mercado con opiniones encontradas entre los grandes bancos de inversión. La compañía, uno de los grandes fabricantes de chips de memoria del mundo, publicará sus resultados del cuarto trimestre de su año fiscal 2026 el próximo 30 de septiembre, y las miradas están puestas en dos cosas: las cifras en sí y, sobre todo, lo que diga su dirección sobre cuánto tiempo puede durar el actual tirón de la demanda.
Lo que espera el consenso es espectacular. Los analistas prevén un beneficio ajustado por acción de 31,43 dólares, muy por encima de los 3,03 dólares del mismo trimestre del año anterior, y unos ingresos de 50.820 millones de dólares, un 349% más que un año antes. Traducido a lenguaje corriente: la memoria de los ordenadores y de los centros de datos se ha convertido en un producto escaso y muy demandado, y eso se traduce directamente en precios más altos y márgenes mucho más jugosos para quien la fabrica.
En el lado optimista está UBS. Su analista Timothy Arcuri mantiene la recomendación de comprar y un precio objetivo de 1.625 dólares por acción, lo que implicaría un recorrido al alza del 48,2% desde los niveles actuales. Su tesis es que el desequilibrio entre oferta y demanda de memoria puede sostener el crecimiento de beneficios hasta 2027 y más allá: calcula que la demanda de memoria DDR para servidores crecerá alrededor de un 80% en 2027 y que la de discos SSD se multiplicará por más de dos. Con ese escenario, estima unos ingresos de unos 52.000 millones en el trimestre que se reporta, unos márgenes brutos del 87,6% y una previsión para el trimestre siguiente de entre 58.000 y 59.000 millones. También espera que Micron devuelva mucho dinero a sus accionistas vía recompras, aunque no cree que anuncie nada relevante al respecto en la llamada con analistas.
Más cauto se muestra Wells Fargo. Aaron Rakers mantiene también el consejo de comprar y de hecho ha elevado sus estimaciones de beneficio para los ejercicios 2027 y 2028 en más de un 10%, gracias a la fuerte demanda y a una mejor visibilidad sobre los compromisos de sus clientes. Pero ha recortado el precio objetivo hasta 1.400 dólares desde 1.525, porque cree que los inversores seguirán dudando de cuánto tiempo puede Micron mantener estos beneficios tan altos y si la valoración actual está justificada. Su escenario pasa por que la compañía gane entre 75 y 90 dólares por acción a lo largo de este ciclo de la memoria, incluso si el mercado se enfría, y por una caja libre anual superior a 125.000 millones de dólares que podría empezar a repartir entre los accionistas a partir de diciembre de 2026.
El contexto ayuda a entender el debate: la acción acumula una subida del 284% en lo que va de año. En TipRanks, Micron tiene una recomendación media de compra fuerte, con 29 analistas que recomiendan comprar y solo uno que aconseja mantener, y un precio objetivo medio de 1.565,37 dólares, un 42,8% por encima del precio actual. Es decir, casi todo el mundo es optimista, y eso mismo es lo que hace que el listón para el 30 de septiembre esté altísimo.
El análisis de Salseo
- Aquí lo que se juega Micron no es 'vender más', sino el precio al que vende. La memoria es un negocio cíclico: cuando la oferta va por detrás de la demanda, los precios se disparan y los márgenes se hinchan (UBS habla de un 87,6% de margen bruto, algo excepcional). La señal concreta que hay que vigilar el 30 de septiembre es la previsión de ingresos para el trimestre siguiente: si ronda los 58.000-59.000 millones que espera UBS, la escasez sigue viva; si se queda corta, el mercado empezará a descontar que el pico del ciclo está cerca.
- UBS y Wells Fargo dicen cosas distintas con los mismos datos, y eso es lo interesante: ambos suben sus estimaciones de beneficio, pero uno sube el precio objetivo y el otro lo baja. El mensaje de fondo es que el problema de Micron ya no es ganar dinero, sino cuánto de ese dinero bueno está ya metido en el precio de la acción tras un 284% de subida en el año. Cuando el negocio va bien pero el múltiplo ya lo refleja, cualquier trimestre simplemente 'bueno' se castiga.
- El riesgo real de este tipo de empresas es el de siempre: cuando los precios de la memoria están altos, todos los fabricantes quieren producir más, y esa capacidad nueva acaba inundando el mercado y hundiendo los precios. Por eso la retribución al accionista cobra peso en la tesis: Wells Fargo calcula más de 125.000 millones de dólares de caja libre anual y ve posible que Micron empiece a devolverla toda a partir de diciembre de 2026. Ese anuncio, más que el resultado del trimestre, sería la prueba de que la compañía cree que el ciclo tiene recorrido largo.
- Ojo con el consenso: 29 de 30 analistas recomiendan comprar. Eso no es solo una señal de optimismo, es también un aviso de que hay poco margen para sorprender al alza y mucho para decepcionar. Con un beneficio por acción que pasaría de 3,03 a 31,43 dólares en un año, las expectativas ya están por las nubes: el movimiento de la acción lo decidirá casi por completo el tono de la dirección sobre 2027, no los números del trimestre cerrado.