Micron y SanDisk caen pese al empujón de Nvidia: qué ve Wall Street

Los fabricantes de memoria subieron con fuerza en el premarket tras los datos de Nvidia, pero después recogieron beneficios y giraron a la baja. Wall Street, aun así, sigue viendo un recorrido alcista de dos dígitos para Micron y SanDisk.
Las acciones de memoria protagonizan este jueves una de esas sesiones que desconciertan al inversor: reciben una gran noticia y caen. Micron baja cerca del 3% y SanDisk alrededor del 2%, justo en un día en el que el Nasdaq sube un 1,2%. La explicación tiene más de psicología de mercado que de deterioro del negocio: los títulos llegaron a subir más del 3% en el premarket después de que Nvidia desvelara que sus compromisos con proveedores han pasado de 119.000 a 279.000 millones de dólares en un trimestre, con buena parte de ese gasto destinado a la compra de memoria. Sin embargo, al abrir la sesión muchos inversores prefirieron recoger beneficios y convirtieron el impulso en una clásica reacción de «vender la noticia». Tiene sentido: Micron llevaba un rebote del 14% en agosto hasta este jueves y SanDisk, de alrededor del 23%.
Detrás del movimiento hay un mensaje de fondo importante. El consejero delegado de Nvidia, Jensen Huang, aseguró que la oferta disponible de la compañía sigue siendo un cuello de botella y que no puede atender toda la demanda que ve. Traducción: la memoria es un componente crítico para el despliegue de la inteligencia artificial y quienes la fabrican tienen una posición de fuerza. Micron, además, ya está enviando sus productos HBM4 —memoria de alto ancho de banda para aceleradores de IA— para la plataforma Vera Rubin de Nvidia, un mercado de los que más gasto en semiconductores está generando. El mercado espera ahora su actualización clave: los resultados del 30 de septiembre, con atención especial a envíos, precios, márgenes y las perspectivas de la dirección.
SanDisk, por su parte, tiene otro frente abierto. Junto a su socio de fabricación Kioxia planea invertir unos 5 billones de yenes, equivalentes a 31.400 millones de dólares, en producción de memoria flash en Japón hasta 2032, incluida la ampliación de la infraestructura productiva en las operaciones de Kioxia en Kitakami. El objetivo es prepararse para una demanda de IA que exigirá productos NAND de alta capacidad y eficiencia energética. Pero esa inversión tiene doble lectura: puede leerse como confianza en que la demanda sostendrá más producción, o como el germen de un futuro exceso de oferta. Ese riesgo importa en un sector donde los precios se resienten cada vez que la fabricación se adelanta a los pedidos de los clientes. Por si fuera poco, esta semana han circulado informes sobre un mayor acceso de Apple a proveedores chinos de memoria, lo que añadiría presión competitiva a los fabricantes establecidos.
Wall Street, por ahora, sigue viendo recorrido en las dos. Micron tiene un consenso de compra fuerte (Strong Buy) con 31 analistas: 30 recomiendan comprar y uno se mantiene al margen. Su precio objetivo medio es de 1.556,55 dólares, lo que implicaría una subida potencial de cerca del 70% en el próximo año. SanDisk tampoco se queda corto: consenso Strong Buy con 16 recomendaciones (14 compras y 2 mantener) y un objetivo medio de 2.201,56 dólares, alrededor de un 49% por encima de la cotización actual. Nada garantiza que esos objetivos se cumplan, pero sirven para medir por dónde va el sentimiento del mercado.
El análisis de Salseo
- La caída de este jueves es un ejemplo de libro de «vender la noticia»: la buena cifra de Nvidia llega después de que Micron subiera un 14% en agosto y SanDisk un 23%, así que muchos aprovechan para asegurar plusvalías. Lo relevante es que el giro no invalida la tesis de fondo: la memoria sigue siendo un cuello de botella para la IA.
- El salto de los compromisos de Nvidia con proveedores, de 119.000 a 279.000 millones de dólares, no es una cifra decorativa: significa que la compra de memoria condiciona ya cuánto hardware de IA puede entregar Nvidia. La señal concreta a vigilar es el informe de resultados de Micron del 30 de septiembre, sobre todo envíos, precios y márgenes.
- El plan de 31.400 millones de dólares de SanDisk y Kioxia en memoria flash japonesa es una apuesta de ciclo largo, pero también el típico riesgo que el mercado descuenta tarde: si toda esa producción nueva llega cuando la demanda se enfríe, los precios de NAND pueden caer con fuerza. Es la misma montaña rusa de siempre en semiconductores de memoria.
- La posible entrada de proveedores chinos en el radar de Apple es el matiz que el titular no cuenta. Mientras todos miran a la IA, el frente de la memoria para dispositivos puede ganar competencia y presionar a los fabricantes tradicionales, algo que afectaría más al negocio de flash de SanDisk que al negocio de HBM de Micron.