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Mizuho recorta el precio objetivo de Credo Technology, pero sigue siendo optimista

·NeutralImpacto medio
Mizuho recorta el precio objetivo de Credo Technology, pero sigue siendo optimista

El analista de Mizuho baja su precio objetivo para Credo Technology de 290 a 245 dólares por la caída de los múltiplos del sector, no por el negocio, y mantiene su apuesta: cree que el desplome del 20% tras los resultados es una oportunidad de compra.

Credo Technology (cotiza en el Nasdaq con el ticker CRDO) no es uno de los grandes nombres de la inteligencia artificial, pero se ha colocado en un punto clave de la cadena: fabrica cables eléctricos activos y productos de conexión que sirven para enlazar los equipos dentro de los centros de datos donde se entrena y ejecuta la IA. El analista de Mizuho Vijay Rakesh, uno de los mejor valorados de Wall Street, acaba de recortar su precio objetivo (el nivel al que cree que debería cotizar la acción en doce meses) de 290 a 245 dólares, aunque mantiene su recomendación de que la acción lo hará mejor que la media del mercado. Su argumento: el recorte no responde a un deterioro del negocio, sino a que las empresas comparables del sector cotizan ahora más baratas y eso arrastra la valoración de Credo. Con ese nuevo objetivo, según sus cálculos, la acción todavía tendría un recorrido al alza de en torno al 33%.

El contexto manda, porque la acción viene de un castigo fuerte. Pese a que Credo presentó unos resultados claramente mejores de lo esperado, los títulos se dejaron alrededor de un 20% tras la publicación de las cuentas: los inversores se fijaron en la presión sobre los márgenes y en que la compañía no elevó su objetivo de ingresos del negocio óptico. En las tres semanas siguientes siguió de capa caída, y solo en la última semana ha rebotado. Rakesh sostiene que ese bache, precisamente, es el momento de comprar.

¿Por qué sigue confiando? Sobre todo por la cartera de clientes. El analista ve a Amazon acelerando la producción en volumen de su infraestructura Trainium 3, lo que podría elevar los volúmenes de cables alrededor de un 50% de una generación a la siguiente. Añade que SpaceX apunta a multiplicar por dos o tres su capacidad, hasta situarse en 7-10 gigavatios a finales de 2027, frente a unos 2 gigavatios previstos para 2026. Y a esa lista se suman Microsoft, Meta y Oracle, lo que da a Credo varios clientes grandes a la vez para sostener la demanda de sus cables.

El otro pilar de la tesis es Nvidia. Según las comprobaciones del analista con la cadena de suministro, los envíos de la plataforma Blackwell (en concreto el modelo GB300) podrían mantenerse fuertes durante la segunda mitad de 2026 y entrar en 2027, una vida útil más larga de lo que se pensaba. Es cierto que la transición hacia conexiones de 200 gigabytes por carril acabará reduciendo las ventas de algunos productos más lentos y presionará los precios medios, pero el enorme número de racks y de cables que exige cada instalación debería compensar ese efecto. En el trimestre actual de Nvidia, calcula, los productos Vera Rubin y 1.6T supondrían en torno al 10% de las unidades enviadas y cerca del 20% de los ingresos, y el despliegue de 1.6T aún está empezando, lo que deja margen de mejora para 2027.

A medio plazo, la empresa también está ampliando capacidad de producción de cables para atender a posibles clientes nuevos, con oportunidades que podrían llegar de la mano de Groq y Google. Su hoja de ruta en tecnología óptica (productos ZFO, fotónica de silicio y procesadores de señal ópticos) abre otra vía de crecimiento, y el producto ALC podría aportar más impulso ya en 2028. En cuanto al consenso de analistas, es casi unánime: de las últimas 14 valoraciones, 13 son positivas y solo una es neutral, con un precio objetivo medio de 283,62 dólares, lo que implicaría una subida del 53%. Conviene recordar que todo esto es la opinión de un analista y de sus colegas, no una recomendación: lo que de verdad mueve la acción serán los próximos resultados, los márgenes y las cifras de pedidos de sus grandes clientes.

El análisis de Salseo

  • El recorte del precio objetivo es de valoración, no de negocio: la propia nota explica que Mizuho baja el objetivo porque las empresas comparables del sector cotizan con múltiplos menores, no porque Credo venda menos ni gane menos. Es una diferencia importante: el mercado está dispuesto a pagar menos por cada dólar de beneficio en toda la industria de semiconductores de IA, y eso se traslada a Credo aunque sus números no empeoren.
  • El verdadero nudo de la historia son los márgenes, no los ingresos. La acción se desplomó un 20% tras unos resultados que fueron mejores de lo esperado, porque la compañía no elevó su previsión de facturación del negocio óptico y el mercado teme que ese negocio (más nuevo y más competido) diluya la rentabilidad de los cables. La pregunta para el próximo trimestre es si Credo logra crecer en óptica sin que se le estreche el margen.
  • Buena parte del optimismo depende de dos clientes concretos: Amazon, si Trainium 3 entra de verdad en producción en volumen, y SpaceX, si cumple su salto de 2 a 7-10 gigavatios de capacidad en 2027. Son apuestas a que terceros cumplan sus planes: un retraso en cualquiera de los dos recortaría las previsiones de Credo mucho más rápido que un enfriamiento general del sector. Señal a vigilar: los anuncios de despliegue de ambos y los pedidos que se reflejen en las cuentas.
  • La transición a conexiones de 200 gigabytes por carril es una carrera entre volumen y precio: menos unidades de productos más lentos, pero muchos más cables y racks por instalación. El analista cree que gana el volumen, pero es justo el tipo de apuesta que se puede torcer si los precios medios caen más rápido de lo previsto. Y queda la carta de la óptica (ZFO, fotónica de silicio, procesadores de señal) como posible segunda pata de crecimiento ya de cara a 2028.

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Fuente: TipRanks