Mizuho dispara el precio objetivo de AMD y SanDisk por el tirón de la IA agéntica

El analista Vijay Rakesh, de Mizuho, sube el precio objetivo de AMD a 705 dólares y el de SanDisk a 2.050 tras el lanzamiento de Muse (Meta) y Dots (OpenAI), que estarían acelerando la demanda de infraestructura de IA.
Mizuho ha movido ficha en el sector de los semiconductores. Su analista Vijay Rakesh ha elevado el precio objetivo (esto es, el nivel al que cree que debería cotizar una acción en los próximos meses) de Advanced Micro Devices (AMD) y de SanDisk, y ha hecho lo propio con Dell, Intel y Super Micro Computer. En el caso de AMD mantiene la recomendación de compra y sube el objetivo desde 580 hasta 705 dólares por acción; en SanDisk también reitera el 'comprar' y lo lleva de 1.875 a 2.050 dólares. El motivo que da no es un resultado trimestral ni un contrato, sino algo que ha pasado en el mercado: el lanzamiento de Muse, de Meta Platforms, y de Dots, de OpenAI.
El hilo del que tira el analista es la llamada IA agéntica. La diferencia con lo que llevamos viendo desde 2023 es sencilla: hasta ahora los chatbots respondían preguntas, mientras que un agente es un programa que directamente hace cosas por su cuenta, encadena tareas y gestiona procesos en nombre del usuario. Según Rakesh, Muse habría superado los 5 millones de usuarios en solo 22 días, más rápido de lo que lo hizo ChatGPT en su día, lo que a su juicio demuestra que la adopción se está acelerando más de lo previsto. Y si los agentes tienen que trabajar sin parar, hace falta mucha más capacidad de cálculo detrás: servidores, procesadores (CPU) y almacenamiento.
Esa es la parte que explica los números que maneja Mizuho. El analista calcula que el mercado de CPU para cargas de IA agéntica puede llegar a 80.000 millones de dólares en 2030, con un crecimiento anual compuesto del 123% en los próximos cuatro años, y que ese tipo de tareas representará alrededor del 30% de todos los procesadores de servidor que se envíen. Para AMD ve una oportunidad que podría alcanzar los 220.000 millones de dólares en 2030, apoyada en sus procesadores Turin, Genoa y Venice y, más adelante, en el despegue de los aceleradores MI400 y MI450, en un mercado que la propia compañía sitúa en 1,4 billones de dólares para finales de la década. En Nvidia estima que su negocio de CPU facturará alrededor de 20.000 millones y que más que se duplicará de aquí a 2027, mientras que Arm se beneficiaría de su hoja de ruta de procesadores orientados a la inteligencia artificial general. Para SanDisk, el argumento es el almacenamiento: las cargas de IA deberían suponer el 22% de la demanda de memoria NAND en 2030.
¿Y cómo está el ánimo en el conjunto del mercado? Según TipRanks, el consenso de analistas es de compra fuerte tanto en AMD como en SanDisk, aunque con matices muy distintos: el potencial que le ven a SanDisk rondaría el 33%, mientras que en AMD se queda en apenas un 2%. No es casualidad, porque las acciones han volado en lo que va de año: AMD sube alrededor de un 203% y SanDisk más de un 599%. Conviene no perder de vista que todo esto es la opinión de un analista muy bien colocado en los ránkings (noveno de más de 12.500, con un 69% de acierto), no un dato de negocio publicado por las compañías.
Más allá de los nombres concretos, el mensaje de fondo es que el relato de la IA se está moviendo del entrenamiento de grandes modelos hacia la ejecución diaria de tareas. Ese giro es el que coloca a fabricantes de CPU y de memoria en el foco, y no solo a los reyes de las tarjetas gráficas. Es también la razón por la que Intel y Super Micro aparecen en la lista de beneficiarios, algo que hace un año habría sonado mucho más raro.
El análisis de Salseo
- El detalle importante no es que suban un precio objetivo, sino a quién se lo suben: Intel, Arm y Super Micro, además de AMD y Nvidia. La tesis es que la IA agéntica desplaza el gasto desde las tarjetas gráficas hacia los procesadores de servidor y el almacenamiento, porque un agente que trabaja solo 24 horas necesita más coordinación y memoria, no solo más potencia bruta de cálculo.
- El disparador es Meta con su Muse y OpenAI con su Dots, y ahí está la señal concreta que hay que vigilar: los 5 millones de usuarios de Muse en 22 días. Si ese ritmo de adopción se enfría o las empresas no despliegan agentes en sus procesos, la historia del 'ciclo de renovación de CPU de servidor' se cae rápido, porque los objetivos ya descuentan cuatro años de crecimiento anual del 123%.
- Ojo con la asimetría: tras subir un 203% en el año, el consenso solo ve un 2% de recorrido en AMD, frente al 33% que le dan a SanDisk. Es decir, en AMD el mercado ya ha pagado buena parte de esta película y el margen de sorpresa positiva es pequeño; el margen está más en los nombres que aún no han corrido tanto.
- Matiz para no emocionarse: esto son proyecciones de un analista, no pedidos ni ingresos reales de las compañías. La cifra estrella, 80.000 millones de dólares de mercado de CPU para IA agéntica en 2030, es una estimación a cuatro años vista que se revisará varias veces por el camino. Y aunque Nvidia aparece en la lista, su negocio de CPU (unos 20.000 millones) es una parte pequeña de su tamaño total, así que la historia aquí es más de AMD, Intel y Arm que de Nvidia.