Momentus presume de músculo: multiplica ingresos por 9 y liquida su deuda

La compañía espacial envía una carta a sus accionistas con cifras de vértigo: ingresos de 10 millones en 2026, caja para un año y contratos con la NASA y Defensa.
Momentus, la empresa de infraestructura espacial que cotiza en el Nasdaq, ha querido mandar un mensaje claro a sus accionistas: la travesía por el desierto se ha acabado. En una carta firmada por su CEO, John Rood, la compañía detalla un giro de guion notable: nuevos contratos, ingresos disparados, deuda eliminada y una caja que por fin da tranquilidad.
El plato fuerte son las previsiones. Momentus espera facturar 10 millones de dólares en 2026, lo que supone multiplicar por nueve los 1,1 millones de 2025. ¿El motor? Contratos por hitos con la NASA y el Departamento de Defensa de Estados Unidos, un cliente que no suele fallar cuando hay tecnología de por medio. No es humo: la empresa ya tiene contratos activos con DARPA, los laboratorios de investigación de la Fuerza Aérea (AFRL), la Agencia de Desarrollo Espacial de la Fuerza Espacial, la NASA y la Agencia de Defensa de Misiles.
En el capítulo financiero, la noticia también es buena. La caja ha pasado de 12,8 millones a cierre de 2025 a 26,2 millones a 23 de abril de 2026. Con ese colchón, la dirección calcula que tiene pista para al menos doce meses sin necesidad de pedir más dinero. Además, el 16 de abril cerró una ampliación de capital de 5 millones de dólares con un inversor institucional, a precio de mercado. Y lo más llamativo: Momentus ha eliminado por completo su deuda convertible, simplificando su estructura de capital.
En el terreno operativo, la compañía lanzó su nave Vigoride 7 al espacio el 30 de marzo de 2026, a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX en la misión Transporter 16. También ha completado la revisión preliminar de diseño para la misión Vigoride 8, lo que confirma que la hoja de ruta tecnológica sigue avanzando.
El contexto macro también juega a favor. El presupuesto solicitado para la Fuerza Espacial de EE. UU. en el año fiscal 2027 asciende a 71.000 millones de dólares, un pastel cada vez más grande del que Momentus, como proveedor de servicios de transporte y logística orbital, quiere una porción. La carta de Rood no es solo un ejercicio de transparencia: es una declaración de intenciones para convencer al mercado de que la empresa ha dejado atrás los problemas de liquidez y ya compite de tú a tú por contratos gubernamentales.
El análisis de Salseo
- El salto de ingresos previsto (de 1,1 a 10 millones) es espectacular, pero conviene recordar que son contratos por hitos: el dinero solo llega si se cumplen los objetivos técnicos. La ejecución será la clave, no la firma del contrato.
- La eliminación de la deuda convertible y el aumento de caja cambian el perfil de riesgo de la empresa. Antes, cualquier recorte de valoración podía disparar dilución o presiones de liquidez; ahora la estructura es mucho más limpia.
- El respaldo del presupuesto de la Fuerza Espacial (71.000 millones para 2027) es un viento de cola estructural, pero también atrae a competidores grandes. Momentus tendrá que demostrar que su tecnología es diferencial para no quedarse solo con las migajas.
- La ampliación de capital a precio de mercado con un inversor institucional es una señal de confianza, pero también diluye a los accionistas actuales. El mercado vigilará si ese inversor mantiene su posición o si fue una operación oportunista.