Momentus refuerza su caja con 76 millones y su nave Vigoride 7 ya opera en órbita

La compañía espacial ha captado capital clave y su vehículo Vigoride 7 ha completado maniobras y comenzado a operar cargas útiles, incluida una misión de ensamblaje autónomo para DARPA.
Momentus ha dado un doble golpe sobre la mesa: por un lado, ha cerrado varias operaciones para reforzar su tesorería y, por otro, su vehículo orbital Vigoride 7 ya está trabajando en el espacio con cargas útiles de clientes. La empresa ha utilizado por completo el programa de emisión de acciones 'at-the-market' de 50 millones de dólares que tenía en marcha. A esto se suma una colocación privada de 25 millones completada el 28 de mayo de 2026 con dos grandes inversores institucionales, y el ejercicio reciente de warrants por parte de titulares existentes, que ha generado más de 9,6 millones de dólares brutos.
Tras todas estas operaciones, Momentus dice tener aproximadamente 76 millones de dólares en efectivo y sigue sin deuda. El número total de acciones en circulación es de 16.983.959, incluyendo 765.580 warrants prefinanciados. Es una cifra relevante porque da visibilidad financiera a una compañía que ha pasado por momentos complicados y que necesita financiar sus próximas misiones.
En el plano operativo, el Vigoride 7 se lanzó el 30 de marzo de 2026 a bordo de un Falcon 9 de SpaceX en la misión Transporter-16. Tras separarse limpiamente del cohete en órbita baja terrestre, la nave ha ejecutado un descenso controlado desde unos 517 kilómetros de altitud utilizando su sistema de propulsión basado en agua. Ha realizado más de 30 encendidos cortos de motor, manteniendo una actitud estable y una orientación precisa durante toda la maniobra. Este hito demuestra la movilidad orbital del vehículo y su capacidad para operar de forma independiente.
La carga útil principal alojada en esta misión es ASTRA, un proyecto de Caltech bajo contrato con DARPA. Ya ha sido puesta en marcha y ha comenzado su misión de ensamblaje en el espacio: está usando brazos robóticos y mecanismos de precisión para montar de forma autónoma una estructura ligera en órbita. Es un paso significativo hacia estructuras espaciales escalables que podrían abaratar costes y habilitar nuevas operaciones de fabricación, comunicaciones y sistemas de energía en el espacio.
Además, otro de los clientes alojados es un tanque de presión de titanio diseñado por Momentus y fabricado con tecnología de impresión 3D de metal de Velo3D. Este tanque está cumpliendo sus objetivos, demostrando una retención de presión estable. Está pensado para llevar propelente en sistemas de propulsión de satélites y supone un avance en el uso de fabricación aditiva para componentes críticos de naves espaciales. Otras cargas útiles han comenzado su puesta en marcha y el resto lo hará en los próximos meses, incluida la liberación de un satélite de la NASA y una demostración de encuentro y operaciones de proximidad para SpaceWERX, la organización de innovación de la Fuerza Espacial de EE.UU. De cara al futuro, la misión Vigoride 8 ya está completamente reservada con dos cargas útiles para la NASA y está prevista para 2027, mientras que aún queda capacidad disponible en la misión Vigoride 9.
El análisis de Salseo
- La inyección de capital no es solo supervivencia: con 76 millones en caja y sin deuda, Momentus se asegura poder financiar las misiones Vigoride 8 y 9, que son su escaparate comercial para los próximos dos años. Sin ese colchón, cada retraso técnico habría sido una amenaza existencial.
- El éxito de la maniobra de descenso del Vigoride 7 con su propulsión de agua es una validación técnica clave. Demuestra que su tecnología funciona en órbita, algo que los clientes (NASA, DARPA, SpaceWERX) necesitan ver para firmar más contratos. Es un argumento comercial tangible, no una promesa.
- El ensamblaje autónomo de ASTRA en el espacio es una señal de hacia dónde va el sector: estructuras que se montan en órbita en lugar de lanzarse ya construidas. Si esto escala, cambia la economía de las misiones espaciales y Momentus se posiciona como proveedor de infraestructura orbital, no solo como transportista.
- El talón de Aquiles sigue siendo la dilución: han emitido muchas acciones y warrants para conseguir esta caja. Con casi 17 millones de títulos en circulación, cada nuevo contrato o hito debe traducirse en ingresos reales para que el valor por acción no se siga diluyendo. La historia es prometedora, pero el reloj corre.