La IA china Moonshot accede a chips de Nvidia pese al veto de EE.UU., según la Casa Blanca

Un alto cargo de la Casa Blanca acusa a la startup china Moonshot AI de haber conseguido chips avanzados de Nvidia, burlando las restricciones a la exportación impuestas por Washington para frenar el desarrollo tecnológico de Pekín.
La guerra tecnológica entre Estados Unidos y China suma un nuevo capítulo. Según ha revelado un funcionario de la Casa Blanca, la empresa china de inteligencia artificial Moonshot AI habría logrado acceder a chips avanzados de Nvidia a pesar de las estrictas prohibiciones de exportación que Washington impuso para limitar el acceso de Pekín a semiconductores de última generación.
Moonshot AI, una startup respaldada por Alibaba y otros grandes inversores, se ha posicionado como uno de los actores más prometedores en el ecosistema chino de IA generativa. La compañía desarrolla modelos de lenguaje de gran escala, compitiendo directamente con gigantes como OpenAI o Anthropic. Para entrenar estos modelos, se necesitan precisamente los potentes chips que Nvidia fabrica y que el gobierno estadounidense ha restringido por motivos de seguridad nacional.
Las restricciones, endurecidas en octubre de 2023, prohíben la venta a China de los chips más avanzados de Nvidia, como los A100 y H100. La compañía estadounidense diseñó versiones recortadas (como el H800) para cumplir con las normas, pero incluso esas fueron vetadas posteriormente. La acusación de la Casa Blanca sugiere que Moonshot podría haber utilizado intermediarios o mercados grises para hacerse con el hardware prohibido.
Este incidente pone de relieve la dificultad de hacer cumplir los controles de exportación en un mercado globalizado. Aunque Nvidia asegura cumplir escrupulosamente con la ley, los chips pueden cambiar de manos varias veces antes de llegar a su destino final. Para los inversores, el caso reaviva el temor a nuevas sanciones o a un endurecimiento de las ya existentes, lo que podría afectar a los ingresos que Nvidia genera en China, un mercado que históricamente ha representado alrededor del 20% de sus ventas.
Por ahora, ni Moonshot AI ni Nvidia han hecho comentarios públicos sobre la acusación. La noticia llega en un momento de máxima tensión geopolítica y justo cuando Nvidia se prepara para presentar sus resultados trimestrales, donde cualquier señal sobre el impacto de las restricciones será escrutada con lupa por los mercados.
El análisis de Salseo
- La acusación no implica necesariamente que Nvidia haya violado las normas, pero sí evidencia que los controles tienen agujeros. Si se demuestra que los chips llegaron a Moonshot a través de terceros países, Washington podría imponer restricciones aún más severas, afectando a toda la cadena de suministro de semiconductores.
- Para Nvidia, el riesgo es doble: por un lado, un posible escrutinio regulatorio adicional que complique sus ventas legales a China; por otro, la presión política para cerrar aún más el grifo, lo que reduciría un mercado clave. Sin embargo, la demanda global de IA es tan alta que, a corto plazo, la compañía probablemente pueda recolocar esos chips en otros clientes.
- El caso de Moonshot AI muestra que el apetito chino por chips avanzados sigue siendo insaciable y que las empresas locales buscarán cualquier resquicio para conseguirlos. Esto podría acelerar los esfuerzos de China por desarrollar sus propios semiconductores, pero mientras tanto, la dependencia de Nvidia sigue siendo un talón de Aquiles para su industria de IA.
- Conviene vigilar la reacción oficial de Pekín y si la administración Biden utiliza este caso como ejemplo para impulsar una mayor coordinación con aliados (Japón, Países Bajos) en los controles de exportación. Cualquier anuncio en ese sentido podría generar volatilidad en el sector de semiconductores.