Moonshot AI negocia con los gigantes de la nube un reparto de ingresos por su modelo Kimi K3

La china Moonshot AI quiere alojar su modelo Kimi K3 en Azure, AWS y Google Cloud a cambio de hasta el 30% de los ingresos. Sería el primer gran acuerdo de este tipo entre una IA china y las nubes de EE.UU., pero la tensión geopolítica lo complica.
La inteligencia artificial china vuelve a mover el tablero tecnológico. Moonshot AI, startup con sede en Pekín, está negociando con Microsoft, Amazon y Google (Alphabet) para alojar su modelo Kimi K3 en Azure, AWS y Google Cloud. Según Reuters, la empresa, que acaba de cerrar una ronda de financiación de 3.500 millones de dólares, plantea un reparto de ingresos de hasta el 30% por los servicios relacionados con K3. Si se cierra, sería el primer acuerdo relevante de este tipo entre una firma china de IA y una gran nube estadounidense.
Kimi K3 es un modelo de IA de pesos abiertos que Moonshot lanzó el 16 de julio. Desde su estreno ha llamado la atención por su capacidad para competir con sistemas de OpenAI y Anthropic, y ahora la startup quiere ponerlo a disposición de los clientes de las grandes plataformas de nube. La negociación, sin embargo, no está cerrada: una de las fuentes citadas por Reuters señala que siguen sin resolverse puntos como el reparto de ingresos, el acceso a los datos o la auditoría del consumo de tokens, las unidades con las que se mide el uso de estos modelos.
El contexto político añade tensión. Estados Unidos lleva tiempo restringiendo la exportación de chips de IA a China, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, ha llegado a amenazar con incluir a Moonshot en una lista negra comercial. Sobre la compañía pesan además acusaciones de haber copiado el modelo Fable de Anthropic para crear Kimi K3 y de haber adquirido chips de Nvidia de forma ilegal. Aun así, las grandes tecnológicas estadounidenses siguen de cerca el avance chino, que se produce a un coste mucho menor que el de sus rivales locales.
La ambición de Moonshot va más allá. Su fundador, Yang Zhilin, busca una nueva ronda con una valoración previa de 50.000 millones de dólares, probablemente la última antes de una posible salida a bolsa en Hong Kong este mismo año. Para prepararla, la compañía ya ha empezado a deshacer su estructura de propiedad extranjera, y bancos como CICC y Goldman Sachs han mantenido contactos sobre la operación.
En bolsa, la reacción fue tibia: Microsoft y Google cedían en el premarket, mientras Amazon se movía ligeramente al alza. La noticia importa más por lo que adelanta del futuro del sector que por su efecto inmediato en las cuentas de estas compañías.
El análisis de Salseo
- Si se cierra, sería la primera vez que una nube estadounidense reparte ingresos con una IA china a gran escala. Para Microsoft, Amazon y Alphabet no es solo negocio: es la manera de ofrecer un modelo que compite con OpenAI o Anthropic sin tener que desarrollarlo ellos, y a un coste menor.
- El hasta 30% de reparto de ingresos es la clave. En lugar de cobrar por uso o por suscripción, Moonshot pasaría a ser socia de los gigantes de la nube, y eso cambia quién captura el valor de la IA: explica también por qué su valoración se dispara hacia los 50.000 millones.
- La amenaza regulatoria es real: Bessent ha mencionado una posible inclusión en la lista negra y hay acusaciones abiertas de robo de propiedad intelectual y de compra ilegal de chips de Nvidia. Si Washington actúa, el acuerdo podría bloquearse de la noche a la mañana; la señal a vigilar no es solo el anuncio, sino la reacción de los reguladores.
- Para Moonshot, este pacto sería también una pieza clave de su estrategia financiera antes de la salida a bolsa en Hong Kong, con Goldman Sachs y CICC ya moviendo ficha. Un acuerdo con las nubes de EE.UU. le daría ingresos en dólares y legitimidad internacional justo en el momento más importante de su corta vida.