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Moonshot negocia con las nubes de EE. UU. un reparto de ingresos por su modelo K3

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Moonshot negocia con las nubes de EE. UU. un reparto de ingresos por su modelo K3

La china Moonshot AI conversa con Microsoft, Amazon y Google para que sus nubes alojen su modelo Kimi K3 a cambio de hasta el 30% de los ingresos. Sería el primer acuerdo de este tipo entre una IA china y un gigante estadounidense de la nube.

La china Moonshot AI está negociando con Microsoft, Amazon y Alphabet (la matriz de Google) acuerdos para que sus respectivas nubes —Azure, AWS y Google Cloud— alojen su exitoso modelo Kimi K3. Según tres personas conocedoras de las conversaciones, Moonshot busca quedarse con hasta el 30% de los ingresos generados por los servicios relacionados con el K3 en esas plataformas. Si se cierra, sería el primer acuerdo importante de reparto de ingresos entre una empresa china de inteligencia artificial y un gran proveedor estadounidense de la nube.

El simple hecho de que las conversaciones existan es muy revelador: los modelos chinos de IA, a menudo mucho más baratos que los occidentales, están ganando tracción en Estados Unidos pese a las restricciones a la exportación de chips de IA y a la creciente hostilidad de Washington. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, amenazó el mes pasado con incluir a Moonshot en una lista negra comercial, y las autoridades estadounidenses acusan a la empresa, con sede en Pekín, de haber copiado (mediante la técnica conocida como 'destilación') el modelo Fable de Anthropic para crear el Kimi K3, así como de adquirir ilegalmente chips de Nvidia. Moonshot lo niega y atribuye sus resultados a cambios originales en la arquitectura del modelo.

Las negociaciones están en una fase temprana y no hay ninguna garantía de que terminen en acuerdo. Según una de las fuentes, aún quedan flecos por resolver: cómo repartir los ingresos, qué acceso a los datos tendrá cada parte y cómo auditar el uso de tokens, las unidades de texto que procesa el modelo y que sirven de base para calcular la facturación. Además, aunque Kimi K3 es un modelo de pesos abiertos (se puede descargar y modificar), con 2,8 billones de parámetros muy pocos clientes podrían ejecutarlo en sus propios servidores por el coste de cómputo. Por eso, las grandes nubes son la vía natural para que un modelo así llegue a las empresas. Moonshot ya ha firmado acuerdos de este estilo con nubes más pequeñas: en julio, la china Chinasoft International anunció un pacto de reparto de ingresos sin detallar las condiciones.

El interés por el Kimi K3 se entiende viendo sus resultados en pruebas independientes: Arena.ai lo clasifica primero en un benchmark de creación de interfaces web, y Artificial Analysis considera que rinde a un nivel comparable al GPT-5.5 de OpenAI y al Claude Opus 4.8 de Anthropic, sobre todo en tareas complejas de varios pasos. Moonshot, fundada en 2023 por el investigador Yang Zhilin (formado en Carnegie Mellon) y respaldada por el gigante chino Alibaba, captó más de 2.000 millones de dólares en mayo y prepara una posible salida a bolsa en Hong Kong. En paralelo, Alibaba también está buscando acuerdos de reparto de ingresos con grandes usuarios de su propio modelo de código abierto, según las fuentes.

En definitiva, estas conversaciones son una muestra de cómo la inteligencia artificial china busca colarse en los ecosistemas tecnológicos occidentales a base de calidad y precio, sorteando las barreras políticas y abriéndose paso en el mercado corporativo de EE. UU. De materializarse, el acuerdo con Azure, AWS y Google Cloud marcaría un hito: el primer gran pacto de reparto de ingresos entre una empresa china de IA y una gran nube estadounidense.

El análisis de Salseo

  • El precedente importa más que la cifra: un acuerdo del 30% de reparto de ingresos entre una IA china y las grandes nubes estadounidenses sería el primer caso de monetización real de un modelo chino dentro de la infraestructura occidental, y pondría en cuestión la narrativa del 'desacople' tecnológico entre ambos países.
  • Para Alphabet y Google Cloud, el Kimi K3 es una oportunidad con doble filo: el tercer jugador de la nube necesita modelos populares que atraigan clientes, pero acoger un modelo señalado por el Tesoro de EE. UU. como posible candidato a lista negra le expone a un conflicto regulatorio y reputacional. El equilibrio entre negocio y riesgo político marcará la negociación.
  • La noticia matiza la idea de que EE. UU. domina la IA sin discusión: las evaluaciones independientes colocan al K3 a la altura de GPT-5.5 y Claude Opus 4.8, y encima con un precio más bajo. Si las nubes occidentales ceden a la lógica del coste, la ventaja competitiva de los laboratorios estadounidenses se estrecha considerablemente.
  • La señal concreta a vigilar es la amenaza de Scott Bessent de incluir a Moonshot en la lista negra comercial: si el Tesoro actúa antes de que se cierren los acuerdos, las nubes tendrían que congelarlos. Y ojo a la lectura contraria: con una salida a bolsa en Hong Kong en el horizonte, Moonshot también está ganando legitimidad y visibilidad para atraer inversores.

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Fuente: Reuters