Morgan Stanley apuesta por Alphabet, Meta y Amazon ante el giro inversor en IA

El banco ve una oportunidad en las grandes tecnológicas tras el castigo por su gasto en infraestructura, y cree que la rotación desde los chips beneficiará a estas compañías.
La inteligencia artificial está entrando en una nueva fase, según los estrategas de Morgan Stanley. Hasta ahora, los inversores se habían centrado en los fabricantes de chips, las grandes estrellas del boom. Pero el banco estadounidense cree que el dinero empezará a rotar hacia las grandes plataformas tecnológicas, las llamadas 'hyperscalers', que han sufrido en bolsa por el miedo a sus enormes inversiones en infraestructura.
Alphabet, Amazon y Meta son las tres favoritas de Morgan Stanley en este cambio de ciclo. No es que el banco abandone a los fabricantes de semiconductores, sino que ve un ensanchamiento del rally de la IA. La clave está en que estas empresas ya han pasado por un período de bajo rendimiento y podrían mostrar más disciplina en el gasto de capital a corto plazo, lo que las hace atractivas.
El analista Brian Nowak ha detallado los argumentos para cada una. Alphabet, la matriz de Google, está pasando de ser solo un gran consumidor de hardware de IA a convertirse también en proveedor. Sus unidades de procesamiento tensorial (TPU), desarrolladas originalmente para uso interno, ahora se venden a clientes externos. Nowak estima que las ventas de TPU a terceros podrían generar hasta 80.000 millones de dólares adicionales en 2028, aprovechando la escasez de procesadores de Nvidia. Eso sí, el riesgo está en que el gasto en centros de datos sigue subiendo y la caja podría resentirse antes de que lleguen esos ingresos.
Amazon, por su parte, ofrece exposición a la IA tanto a través de su negocio en la nube, AWS, como de su gigantesco ecosistema minorista. Nowak cree que el crecimiento de AWS podría acelerarse más allá del 30% si mejora el retorno de la inversión en infraestructura. Para Morgan Stanley, Amazon sigue siendo el "ganador de la IA generativa más infravalorado".
Meta es la apuesta más directa por la recuperación. La preocupación por su gasto en capital ha castigado mucho la acción, pero el sentimiento ya ha tocado fondo, según Nowak. La empresa ya está usando la IA para mejorar las recomendaciones y la publicidad en Facebook e Instagram, y tiene nuevos productos en cartera: búsqueda con IA, suscripciones de pago, agentes para empresas y la posible venta de capacidad de computación sobrante. Cuatro de estos productos emergentes podrían añadir entre 1 y 3 dólares al beneficio por acción de Meta en 2028 si se cumplen las expectativas. La gran duda sigue siendo la ejecución: los inversores necesitan ver que la IA genera ingresos reales y no solo facturas de inversión.
El análisis de Salseo
- La rotación desde los chips hacia las plataformas tiene lógica: los semiconductores han corrido mucho y las 'hyperscalers' han sido castigadas por el miedo al gasto. Si logran contener ese gasto y demostrar retornos, el rebote puede ser significativo.
- El caso de Alphabet es el más transformador: pasar de ser un mero consumidor de chips a vender su propia tecnología (TPU) a terceros abre una fuente de ingresos nueva y potencialmente enorme, aunque el riesgo de ejecución y el gasto previo son elevados.
- Meta es la apuesta más controvertida. Su negocio publicitario ya se beneficia de la IA, pero los inversores quieren pruebas de que los nuevos productos (búsqueda, suscripciones, agentes) escalan. La valoración baja puede ser una oportunidad si la ejecución acompaña, pero el margen de error es estrecho.
- Amazon parece la opción más equilibrada: AWS se beneficia directamente de la demanda de IA y su negocio minorista le da diversificación. Si la inversión en centros de datos se traduce en aceleración del crecimiento, la tesis es sólida, aunque la competencia en la nube es feroz.