Morgan Stanley ve una oportunidad en la caída de SpaceX: precio objetivo de 300 dólares

El banco de inversión cree que la expiración del 'lockup' es una puerta de entrada, no un riesgo, y destaca el potencial de la IA y Starship.
Las acciones de SpaceX (SPCX) se han tomado un respiro tras el subidón de agosto. En las últimas dos sesiones han cedido alrededor de un 4%, pero ese retroceso apenas araña las ganancias del mes: el valor todavía sube cerca de un 29%. Buena parte del rally se explica porque los inversores han ido dejando atrás el miedo a la primera expiración del 'lockup' posterior a la salida a bolsa.
El 6 de agosto, más de 911 millones de acciones quedaron liberadas para poder venderse, lo que despertó el temor a que los primeros accionistas aprovecharan para hacer caja. Esa ola de ventas masiva nunca llegó con la fuerza que algunos esperaban, y eso ayudó a que SPCX recuperara terreno por encima de su precio de salida a bolsa de 135 dólares.
Ahora se acerca otra prueba: el 20 de agosto expira la siguiente restricción y unos 319 millones de títulos adicionales podrán negociarse. Eso podría generar volatilidad después del buen comportamiento mensual, sobre todo si los primeros inversores deciden monetizar parte de sus posiciones.
Morgan Stanley, sin embargo, lo ve de otra manera. Su analista Adam Jonas cree que la expiración del 'lockup' es "una oportunidad más que un riesgo" y describe a SpaceX como un "compuesto generacional". Su tesis es que una debilidad temporal puede ser un buen punto de entrada en una compañía cuyo potencial a largo plazo va mucho más allá de cohetes, satélites y conectividad.
La inteligencia artificial ocupa un lugar importante en esa visión. Jonas argumenta que la mayoría de los inversores todavía ven la IA de SpaceX como una 'neocloud' modestamente exitosa, sin dar suficiente crédito al valor que se puede crear cuando esos recursos respaldan productos desarrollados internamente. En su valoración, asigna 127 dólares por acción a las operaciones espaciales y de conectividad, dejando poco margen para la IA de consumo y empresa. Si Grok sigue ganando terreno, esa ecuación podría cambiar.
El analista no cree que hagan falta los objetivos de computación más agresivos de Elon Musk para que se produzca una revalorización relevante. Lo importante es que la tecnología propia siga siendo competitiva y retenga usuarios a medida que llegan nuevas versiones. En ese sentido, Grok 4.7 y la versión 5 podrían dar pistas antes de fin de año.
Starship es otro posible catalizador. Jonas espera el vuelo 14 para principios de septiembre, siempre que se completen las pruebas pendientes y la FAA dé luz verde a la captura del cohete. Un éxito confirmaría que el desarrollo sigue por buen camino.
¿Dónde estará la acción dentro de un año? Morgan Stanley le da a SPCX una recomendación de compra y un precio objetivo a 12 meses de 300 dólares, lo que implica un potencial de revalorización de alrededor del 114% desde los niveles actuales. El consenso de Wall Street es algo más cauto: de 32 analistas, 24 recomiendan comprar, 6 mantener y 2 vender, con un precio objetivo medio de 228,59 dólares, un 63% por encima del precio actual.
El análisis de Salseo
- La clave no es el 'lockup' en sí, sino cuánto aguantan los primeros accionistas. Si la segunda expiración pasa sin una oleada vendedora, se refuerza la idea de que los inversores iniciales confían en el largo plazo y el suelo de la acción se hace más sólido.
- Morgan Stanley está poniendo sobre la mesa un cambio de narrativa: SpaceX ya no es solo cohetes y satélites, sino una apuesta por la IA. Si el mercado empieza a valorar Grok y la infraestructura de computación como un negocio con recorrido propio, el múltiplo de la compañía podría revalorizarse sin necesidad de que Musk cumpla sus metas más ambiciosas.
- El precio objetivo de 300 dólares es agresivo, pero no es un número al azar: se apoya en separar el valor del negocio espacial (127 dólares) del potencial de la IA. La señal a vigilar es el lanzamiento de Grok 4.7 y la versión 5 antes de fin de año; si demuestran competitividad real, la tesis de Jonas gana fuerza.
- Starship es el comodín. Un vuelo exitoso en septiembre no solo validaría el programa, sino que daría un argumento adicional a los alcistas para justificar valoraciones más altas, más allá de la IA. Si falla, el castigo podría ser doble: por el retraso técnico y por la dependencia de la narrativa de IA.