Morgan Stanley prevé un aumento del 57% en el gasto en IA de los hiperescaladores para 2027

Los cuatro grandes hiperescaladores (Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta) elevarían su gasto de capital un 57% en 2027, según Morgan Stanley. Aunque confían en rentabilidades del 25%, la brecha con los ingresos reales y las crecientes preocupaciones por una burbuja de IA ponen en alerta al mercado.
Un informe de Morgan Stanley estima que los cuatro grandes hiperescaladores –Microsoft, Alphabet (propietaria de Google), Amazon y Meta– aumentarán su gasto de capital combinado en inteligencia artificial un 57% en 2027 respecto a 2026. Los analistas del banco señalan que estas compañías consideran que sus inversiones en IA pueden generar retornos de al menos el 25%, incluso mientras el flujo de caja a corto plazo sigue ajustado.
La brecha entre el fuerte desembolso y la lenta llegada de ingresos se está ampliando. Las previsiones de flujo de caja libre para 2027 de los hiperescaladores han ido a la baja, lo que apunta a una mayor necesidad de financiación y a más emisiones de deuda hasta que los ingresos por IA terminen de materializarse. Este desajuste ya se notó en los mercados de crédito durante el verano: los diferenciales de los bonos de estos gigantes se ampliaron hasta 0,35 puntos porcentuales para los de mayor rating y hasta 0,5 puntos para los emisores de menor calificación, antes de recuperarse a finales de la temporada.
Las grandes empresas de la nube, que gozan de calificaciones crediticias cercanas a AA, aún tienen margen para endeudarse. Morgan Stanley subraya que firmas como Alphabet, Meta, Nvidia y Broadcom –todas con ratings elevados– no se ven afectadas por pequeños cambios en los tipos de interés, ya que las rentabilidades esperadas de sus proyectos de IA siguen siendo altas. Por el contrario, compañías con menor calificación, como Oracle o los constructores independientes de centros de datos, tienen menos flexibilidad en su balance y sienten antes la presión financiera.
La siguiente fase de la financiación de la IA se centrará en equipos de cómputo (servidores, aceleradores y chips) y en los activos energéticos necesarios para alimentar los nuevos centros de datos. Operaciones recientes reflejan este giro: la nueva plataforma de financiación de cómputo de Nvidia y un acuerdo de financiación de chips por 35.000 millones de dólares vinculado a Broadcom. Morgan Stanley espera que los emisores de primera fila jueguen un papel cada vez mayor a la hora de canalizar capital privado hacia estos activos.
Paralelamente, crecen las dudas sobre una posible burbuja en la inteligencia artificial. La inversión global en IA se ha disparado a niveles que parecen excesivos en relación con los rendimientos reales. Un factor que alimenta el temor es la llamada financiación circular, donde los proveedores de IA ayudan a financiar a los mismos clientes que compran su hardware. El ejemplo más claro es el plan de Nvidia de invertir hasta 100.000 millones de dólares en OpenAI, capital que después OpenAI usaría para construir centros de datos llenos de chips de Nvidia. Acuerdos similares entre Oracle y OpenAI aumentan el recelo de que parte de la demanda de IA esté inflada artificialmente, sin una adopción real por parte de los usuarios finales.
El análisis de Salseo
- La previsión de Morgan Stanley confirma que los gigantes tecnológicos mantienen su apuesta por la IA a largo plazo, pero la ampliación de los diferenciales de crédito indica que los inversores ya empiezan a exigir una prima por el riesgo de un retorno más lento de lo esperado.
- El dato clave es que los hiperescaladores esperan un retorno mínimo del 25% sobre sus inversiones en IA. Si en los próximos trimestres los ingresos no crecen al ritmo previsto, podríamos ver una corrección en el gasto o un repliegue en los proyectos más especulativos.
- La financiación circular (Nvidia invirtiendo en OpenAI para que luego OpenAI compre chips de Nvidia) añade una capa de riesgo: parte de la demanda podría ser artificial. Este tipo de operaciones recuerdan a dinámicas de burbuja y justifican el creciente escepticismo de los analistas.
- Las empresas con menor calificación crediticia, como Oracle o los centros de datos independientes, son las más vulnerables a un endurecimiento de las condiciones de financiación. En cambio, Alphabet, Meta, Nvidia y Broadcom tienen más margen de maniobra para seguir invirtiendo, lo que las posiciona mejor ante cualquier turbulencia.