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Muse, el agente de IA de Meta, convence a Wall Street: Jefferies eleva su objetivo a 875 dólares

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Muse, el agente de IA de Meta, convence a Wall Street: Jefferies eleva su objetivo a 875 dólares

Los analistas de Jefferies disparan su precio objetivo para Meta desde los 710 hasta los 875 dólares tras el lanzamiento de Muse, su nuevo agente de inteligencia artificial, al que atribuyen "todas las señales de una aplicación revolucionaria". JPMorgan también ha mejorado su recomendación sobre el valor.

Meta ha vuelto a ponerse en el punto de mira de Wall Street por una razón muy concreta: Muse, su nuevo agente de inteligencia artificial. Los analistas de Jefferies han elevado su precio objetivo para las acciones de la compañía desde los 710 hasta los 875 dólares, una cifra muy por encima del consenso del mercado, situado en 782 dólares. Conviene recordar que un precio objetivo es simplemente el nivel al que un analista cree que podría llegar la acción según su análisis; no es una promesa ni una garantía. Pese a la mejora, el título cotizaba en torno a los 742 dólares, prácticamente plano, lo que le deja un 7% por debajo del máximo histórico que marcó el pasado agosto, cerca de los 796 dólares.

El motor de ese optimismo es Muse, un agente de IA lanzado este mismo mes. En cristiano: un asistente capaz de entender lo que le pides y ejecutar tareas por su cuenta, en lugar de limitarse a responder preguntas. Jefferies asegura que la adopción por parte de los consumidores ha sido "sin precedentes" y que el producto muestra "todas las señales de una aplicación revolucionaria" (lo que en la jerga se conoce como killer app, ese programa que por sí solo arrastra a millones de usuarios). Los analistas añaden que ha sorprendido para bien y que es "mejor de lo que muchos daban crédito a Meta".

El interés no está solo en el número de usuarios, sino en cómo se puede ganar dinero con ellos. Jefferies habla de una "oportunidad de monetización descomunal" a través de suscripciones y de compras dentro del ecosistema, algo que, según la firma, "cambia la narrativa" sobre la capacidad competitiva de Meta. Hasta ahora, el negocio de la compañía dependía casi por completo de la publicidad; abrir una vía de ingresos por suscripción sería un giro relevante. No es el único banco que se ha movido: JPMorgan ha mejorado recientemente su recomendación sobre Meta hasta "sobreponderar" (es decir, aconseja tener más peso en cartera que el que le correspondería por su tamaño en el mercado) y ha subido su precio objetivo desde 640 hasta 820 dólares, apuntando también a la acogida inicial de Muse y al potencial de crecimiento impulsado por la IA.

El calendario juega a favor de más titulares. Los analistas de Citi consideran que la conferencia Connect de esta semana puede actuar como catalizador, ya que se espera que Meta anuncie novedades sobre su estrategia de inteligencia artificial. El propio consejero delegado, Mark Zuckerberg, tiene previsto pronunciar el discurso principal mañana a las 19:00 hora de la costa este de Estados Unidos, ya de madrugada en España. La expectación generada por el lanzamiento de Muse ya ha servido para devolver a Meta a terreno positivo en lo que va de año en bolsa, después de unos meses en los que el valor había perdido fuelle.

En resumen: la compañía ha conseguido que el mercado deje de mirar solo cuánto gasta en inteligencia artificial y empiece a preguntarse cuánto puede ingresar con ella. Ese cambio de foco es, probablemente, lo más valioso de todo lo que ha pasado esta semana.

El análisis de Salseo

  • Lo relevante no es tanto la subida del precio objetivo como el motivo: hasta ahora el debate sobre Meta era cuánto dinero quemaba en infraestructura de IA sin retorno claro. Si Muse empieza a generar ingresos por suscripción y compras, aparece una segunda pata de negocio sobre un colchón publicitario enorme, y eso cambia por completo la conversación sobre la acción.
  • Ojo con la palabra "adopción sin precedentes": es la opinión de un banco, no un dato auditado. Meta todavía no ha publicado cifras oficiales de usuarios ni de ingresos ligados a Muse, así que la prueba de fuego real llegará con las próximas cuentas trimestrales y con métricas concretas de uso. Hasta entonces, buena parte del movimiento se apoya en expectativas.
  • Que dos bancos importantes revisen sus objetivos con pocos días de diferencia (Jefferies hasta 875 y JPMorgan hasta 820) suele funcionar como efecto arrastre: si otras casas se suman, la acción puede seguir recibiendo empujones aunque la compañía no anuncie nada nuevo. El riesgo es el contrario, que un trimestre flojo o unas cifras de uso decepcionantes provoquen la corrección en cadena de esos mismos objetivos.
  • La conferencia Connect y el discurso de Zuckerberg son el catalizador inmediato que vigilar, pero también son un listón alto: si no se concreta cómo se cobrará Muse o cómo se integra con el resto del ecosistema, parte de la euforia puede desinflarse. Y si se concreta con precios y plazos, la pregunta pasará a ser cuántos usuarios están dispuestos a pagar por un asistente que hoy se parece bastante a lo que ofrecen otros grandes jugadores.

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Fuente: Investopedia