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Musk deja la puerta abierta a una fusión Tesla-SpaceX y las acciones caen

·NeutralImpacto medio
Musk deja la puerta abierta a una fusión Tesla-SpaceX y las acciones caen

Elon Musk insinúa que una fusión entre Tesla y SpaceX tiene sentido, aunque no confirma negociaciones. Ambas compañías cayeron en bolsa mientras Wall Street ya le pone números a la operación.

Elon Musk ha dado a los inversores la señal más clara hasta ahora de que vería con buenos ojos fusionar Tesla y SpaceX, aunque en ningún momento ha confirmado que haya negociaciones en marcha. Durante su intervención en el All-In Summit de Los Ángeles, el empresario fue preguntado por qué ambas compañías siguen siendo dos empresas separadas cuando cada vez colaboran más. Musk calificó la pregunta de «gran pregunta» y se limitó a señalar que la cooperación entre ambas se extiende a muchos niveles y que, con tanta colaboración cruzada, «quién puede imaginar qué paso se podría dar». No dio plazos, ni estructura de la operación, ni ningún compromiso concreto.

La presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, echó más leña al fuego al afirmar que ambas empresas se están integrando «más rápido de lo que pensaba», aunque reconoció que todavía «no están totalmente integradas». Entre las áreas de cooperación mencionó la inteligencia artificial, la computación, los chips, la producción de paneles solares y el trasvase de empleados entre las compañías controladas por Musk. El mercado no se lo tomó como una buena noticia: las acciones de SpaceX cayeron un 2,02% y las de Tesla, un 1,77%.

Wall Street lleva tiempo mirando esta posible combinación, porque los lazos financieros y operativos ya son notables. JPMorgan ha descrito una eventual fusión como «estratégicamente coherente sobre el papel», por el solapamiento en inteligencia artificial, robótica, energía, transporte y espacio. Jefferies, por su parte, calcula que Musk conservaría alrededor del 55,3% de los derechos de voto si la operación se cerrase sin pagar una prima a los accionistas. Y los vínculos ya existen en las cuentas: Tesla registró en el segundo trimestre una ganancia no realizada de 1.010 millones de dólares por su participación en SpaceX, una cifra muy superior a los 398 millones de beneficio operativo del grupo. Además, SpaceX gastó 131 millones de dólares en comprar Cybertrucks en 2025 y 697 millones en sistemas de almacenamiento Megapack entre 2024 y 2025. Tesla, SpaceX e Intel trabajan también juntas en Terafab, un proyecto de fabricación de semiconductores con unos 16.800 millones de dólares comprometidos solo en su primera fase.

Aun así, una fusión está muy lejos de ser un hecho. Habría que resolver cuestiones de calado sobre la valoración, la propiedad y la estructura corporativa, y los accionistas de Tesla tendrían que aprobar un intercambio de acciones para que saliera adelante. A esto se suma un obstáculo delicado: el importante negocio de Tesla en China chocaría con el hecho de que SpaceX es un gran contratista de defensa de Estados Unidos. Por ahora, las palabras de Musk funcionan más como una señal que como la evidencia de un acuerdo inminente. Para poder juzgar cómo afectaría una combinación al valor de Tesla, a su estructura de propiedad o a sus beneficios, los inversores necesitarían ver una propuesta formal, una decisión del consejo o unos términos publicados.

El análisis de Salseo

  • Musk no confirmó ninguna negociación, pero tampoco la descartó: al hablar solo de «colaboración» mantiene viva la opción sin asumir ningún compromiso formal. Para el inversor, eso significa que hoy no hay nada tangible que valorar, pero cualquier avance real tendría que pasar por un consejo de administración y una votación de los accionistas, así que la pelota está en el tejado corporativo, no en el mercado.
  • El detalle que más debería importar está en las cuentas de Tesla: 1.010 millones de ganancia no realizada por su participación en SpaceX frente a solo 398 millones de beneficio operativo. Buena parte de lo que gana Tesla viene de revalorizar su trozo de SpaceX, no de vender coches. Si ambas se fusionan, esa dependencia quedaría a la vista de todos y bajo el escrutinio de los accionistas, para bien y para mal.
  • La reacción de la bolsa da la pista de fondo: cayeron las dos compañías. Una fusión no es gratis para ninguna. SpaceX tendría que convivir con el escrutinio de los accionistas de Tesla y Tesla arrastraría el riesgo de juntar su gran negocio en China con un contratista de defensa estadounidense, un cóctel que puede complicar aprobaciones regulatorias.
  • La prueba tangible de que la integración avanza es Terafab, el proyecto de fábrica de chips con Intel y unos 16.800 millones comprometidos en su primera fase. Es la única pata donde hay un tercero cotizado en medio, así que cualquier hito, retraso o necesidad de financiación extra será la señal más fiable para medir si el entramado Musk avanza de verdad o se atasca.

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Fuente: TipRanks